7 vanidades: lo que pasará a la historia de la PFW. Guesquière debuta, Chanel desfila en un supermercado y los bolsos ya no son bolsos. Resumimos estas y
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7 vanidades: lo que pasará a la historia de la PFW. Guesquière debuta, Chanel desfila en un supermercado y los bolsos ya no son bolsos. Resumimos estas y
Tras la salida de Marc Jacobs como director creativo de Louis Vuitton, todos los ojos estaban puestos en el debut de Nicolas Ghesquière al frente de la firma. Su colección, que ya era trending topic mundial antes de que las modelos pisaran la pasarela, ha conseguido unir sus códigos a los de la maison. No ha defraudado, y sin necesidad de alardes en la puesta en escena, el aplauso se lo han llevado sus prendas.
Chanel también consiguió figurar entre lo más comentado en Twitter (y fuera de él) gracias a la enésima ironía de Karl Lagerfeld: desfilar en un escenario disfrazado de supermercado. Conseguir que los insiders y fashionistas de pro se peleasen por arramblar con los productos que decoraban sus estanterías (sí, cual Mercadona en Nochebuena), hace que no podamos sino quitarnos el sombrero fedora ante el káiser. Ahora ya no se dirá eso de “no me arreglo para bajar a por el pan”, porque la compra semanal la haremos vestidos de Chanel (los que –de momento– no podamos permitírnoslo, podremos seguir bajando en zapatillas y con coleta despeinada para rendir homenaje a la firma).
Después de repasar los dos desfiles más comentados de la Paris Fashion Week, pasemos a mentar las siete vanidades de esta edición:
1. El calzado estrella de la temporada serán las botas por la rodilla (con permiso de las zapatillas de deporte). Ya lo hemos visto en otras semanas de la moda y lo han confirmado en París firmas como Saint Laurent, Chloé, Valentino y hasta H&M, por lo que parece que la tendencia llegará a las calles sí o sí.
2. Las faldas vienen con ventilación incluida (en formato ‘raja’). Esto tiene dos consecuencias directas. La primera es que seremos incapaces de pasar página y olvidar la cansina expresión “está haciendo un Angelina”. La segunda, que David y Jose, integrantes del grupo Estopa, son unos trendsetters (aquello de “por la raja de tu falda…” pasa de ser muy 1999 a estar de rabiosa actualidad).
3. De los creadores de «las sandalias, los tops ombligueros, las flores y los shorts sin medias también son para el invierno», llega «los pantalones, vestidos, faldas y zapatos son más guays si llevan transparencias». Y no digo que no quede bonito, pero no sé yo si la mejor idea para vestir en diciembre serán los pantalones medio invisibles.
4. Los bolsos ya no son bolsos. Ahora son cestas de la compra, cartones de leche, chisteras con orejas de conejo, mochilas, mochilas con ruedas, «carpetas» con mensaje y todo ítem disparatado en el que no quepa absolutamente nada pero sirva para dejar a tu amiga con la boca abierta. Y recordad: se llevan en la mano.
Bolsos de Chanel, Olympia Le-Tan, Chanel, Acne Studios, Balenciaga, Maison Martin Margiela, Louis Vuitton y Kenzo.5. Las marcas se han dado cuenta de que todos estamos apuntados al gym pero ninguno va. Con la admirable intención de hacernos sentir mejor, nos ayudan a aprovechar las zapatillas de deporte para ir a la oficina, la sudadera con cremallera para adaptar el vestidito de verano al invierno y los pantalones con raya lateral para darles una segunda vida a los de la época Spice Girls (me está quedando musical hoy el artículo). La era deportiva-chic ha llegado. Para quedarse (mientras no nos obliguen a hacer ejercicio, lo que quieran).
6. Que los guantes son un básico de invierno ya lo sabemos. Pero ahora toca dar el salto y pasar de los negros con dedos de colores a la sofisticación de los largos y femeninos. (¿Cuánto tardaremos en ver a alguna persona de histriónica creatividad copiarle el estilismo a Rochas usando los de fregar?)
7. Los pantalones se vuelven «feos». Ahora que habíamos aprendido a quitarnos los pitillo sin ayuda (de ninguna persona, animal o cosa), las firmas los cambian por cortes cargo, baggy y hasta de pata de elefante. ¿Volveremos a sentirnos orgullosas, algún día, de que nuestras campanas cubran totalmente nuestros pies?
Clara Ferrero (@clara_ferrero)
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