Te encantan las rebajas (otra excusa más para comprar sin remordimientos), pero sabes que hay un precio a pagar: estas situaciones que se repiten año tras año.
Imagen: Archivo
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Te encantan las rebajas (otra excusa más para comprar sin remordimientos), pero sabes que hay un precio a pagar: estas situaciones que se repiten año tras año.
Sabes que una cazadora rosa o un vestido de lentejuelas color violeta no son una necesidad. Por eso, llevas toda la temporada al acecho, esperando a rebajas para poder darte ese capricho sin que tu bolsillo sufra y tú te llenes de remordimientos. Así que, ni corta ni perezosa, te has levantado para ir a la caza de esa falda amarilla que te ha robado el corazón.
Y la encuentras, vaya que si la encuentras… en todas las tiendas y en todas las tallas… menos la tuya. Un clásico de las rebajas: ya puedes rebuscar dónde sea, tu talla ha desaparecido de la ciudad.

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