DELGAO, cantante: «Me he quitado capas de estética, de apariencias y de chulería»

Después de «El Sinvergüenza», Delgao acaba de publicar «El Angelito», el disco que compuso en paralelo y que guardó para el final. Hablamos con el segoviano sobre la mitad luminosa de una etapa de cambios, el parón que frenó la campaña hace un año, la rehabilitación que cuenta en «Droga» y lo difícil que es construir el camino hacia el cielo

Delgao presenta su nuevo disco «El Angelito»

Jesús Juárez (Delgao) empezó en la música en plena pandemia como una de las cuatro voces de Go Roneo, el grupo de tontipop y punk-pop que formó en Segovia con Hens, Only y Sesentay6 y que convirtió en virales canciones grabadas a medias entre Erasmus y pisos compartidos. En solitario eligió el camino contrario al de su amigo Hens: en lugar de quedarse en un género, acumuló muchos. Al disco «Cómo robar un banco» (2021) le siguieron el EP «Balada Kinky» (2022), producido con D3llano, que sigue siendo su colaborador principal, «Nana» (2024), el disco en el que empezó a desmontar la masculinidad quinqui con canciones tiernas, y «El Sinvergüenza» (2025), diez temas que cruzaban el funk carioca, el afrodrill, el jersey club y el perreo con letras de despecho, sobradas contra Tupac y Kanye West e iconografía católica de sacristía. La etiqueta que se inventó para todo eso, pop kinky, describe menos un sonido que una actitud: la mezcla de chulería de barrio y de sensibilidad que atraviesa toda su discografía.

«El Angelito» es la otra mitad de ese proyecto. Delgao compuso los dos discos a la vez y los fue separando según el tono de cada canción: a «El Sinvergüenza» fueron las más desesperanzadas y aquí se quedan las que hablan de sanar. Entre ambos hubo un parón que nadie esperaba. En noviembre de 2025, con el single «Baby» a punto de salir y los reels ya publicados, la campaña se detuvo y él ingresó en un centro para tratar una adicción. Esa experiencia está en el disco, contada sin metáforas y sobre una bachata acelerada en «Droga», con Loa Milano, y también en canciones como «Estrella» o «La cadena», donde el tema es la recuperación y hasta la posibilidad de dejar la música. 

Tu disco anterior se llamaba «El Sinvergüenza» y este «El Angelito». ¿Es un juego de contrastes o has cambiado como persona?

Empecé a hacer los dos trabajos a la vez, en una etapa de mi vida que considero de cambios y de transición. Un día me salía un tema que tenía que pertenecer más al sinvergüenza y otro día uno que tenía que pertenecer más al angelito, y los fui dividiendo según fueran más negativos o más positivos.

«El Angelito» es la parte de las luces y «El Sinvergüenza» era la parte de las sombras de esa etapa

¿Por qué publicar primero las sombras?

Sin menospreciar «El Sinvergüenza», para mí el álbum más importante siempre fue «El Angelito», porque es donde hacía las canciones más desde dentro y donde me acercaba más a la persona que quería llegar a ser, alguien más puro y con más sensibilidad. Así que pensé: lo mejor para el final.

Delgao presenta una nueva etapa con «El angelito».
Delgao presenta una nueva etapa con «El Angelito»

Es el disco de la luz, pero tiene una parte bastante triste.

Lo positivo no está todo aquí y lo negativo todo en el otro. A «El Angelito» pertenece lo sincero. Hay cosas tristes, pero hablan de sanar, como «La cadena» o «Estrella». Las canciones de «El Sinvergüenza» estaban faltas de esperanza, y por eso las considero más negativas.

Desde fuera, tu personaje siempre ha jugado con esa idea del sinvergüenza, de lo quinqui. ¿Con este disco has descubierto una parte de ti que no conocías, o que no querías enseñar?

Digamos que me he quitado capas. Esa parte del personaje quinqui va a seguir ahí, como el yin y el yang, porque vengo de donde vengo. Pero me he quitado capas de estética, de apariencias, de chulería, y me he mostrado más al desnudo. Me he intentado quitar disfraces: sin una estética extraña o fantasiosa, como he usado otras veces. Aquí estoy yo con una camisa o con un polo, contándote cosas más directas o más profundas, las cosas como son.

«El Angelito» marca el nuevo capítulo musical de Delgao
«El Angelito» marca el nuevo capítulo musical de Delgao

¿Cómo definirías hoy lo quinqui?

Sobre todo, en unas raíces humildes y en una voluntad de rebeldía que siempre va a seguir conmigo: no aceptar el sistema ni cómo se supone que tienen que funcionar las cosas. Siempre hay un poco de queja, de denuncia de cómo son las cosas y de cómo no quiero aceptar que sean.

En mi caso, lo quinqui es una versión revolucionaria de mí

El primer single lo producen D3llano, Only y Ares. ¿Son los productores de todo el disco?

Cada canción la ha producido una persona distinta. Ellos tres aparecen en unas cuantas, pero no en todas a la vez; muchas tienen varios productores y en algunas también produzco yo. Cada una ha salido de una manera, con unos músicos o unos productores distintos. Los que más aparecen son D3llano y ellos.

Delgao, con motivo del lanzamiento de «El Angelito»
Delgao, con motivo del lanzamiento de «El Angelito»

Sigues contando con Only, un colega de toda la vida. ¿Es una decisión consciente, o es difícil encontrar gente con la que te entiendas igual?

Hay un poco de las dos caras. Ares es un fichaje nuevo que me ha demostrado mucho con su forma de trabajar y con lo que transmiten sus producciones, así que no me cierro a trabajar con personas nuevas, sobre todo si se está a gusto con ellas. Y, por otro lado, no voy a dejar de trabajar con la gente de siempre, porque sin ellos no habría llegado a donde estoy.

No le veo sentido a utilizar a la gente para trepar y deshacerte de ella cuando ya estás arriba

¿Cómo conociste a Ares?

No busco activamente. Soy una persona que se pasa la vida en el estudio, como artista y como compositor, porque también trabajo mucho para otros proyectos. Coincidí con él en un campamento de composición, me gustó cómo tocaba y cómo producía, nos caímos bien y echamos unas risas. A mí lo que más me importa es el buen rollo con la persona.

Todos los detalles de «El Angelito»
Todos los detalles de «El Angelito»

Hace un año ya estabas anunciando el disco y la campaña se paró de repente. ¿Cambiaste cosas en ese tiempo?

El trabajo no estaba acabado, estaba más compuesto que mezclado y producido. El parón me pilló prácticamente anunciando un tema, «Baby»; ya estaba subiendo reels y TikToks con el audio. Ese tiempo me sirvió para, junto a D3llano y mi equipo, mirarlo con otra perspectiva: con qué nos quedábamos y qué faltaba. Descartamos unas cuantas canciones, hicimos unas pocas nuevas que completaban el trabajo y terminamos de producirlo. Nos vino muy bien para cambiar el rumbo, porque el disco era menos divertido. Añadimos canciones más movidas, porque parte de la luz también es divertirse, bailar, perrear…

¿Qué canción nació después del parón?

«Droga», con Loa Milano. Salió de ese parón y de los cambios tan importantes que hubo en mi vida. En cuatro frases, en unos segundos, resumo todo lo que me pasó y lo suelto como si nada.

Delgao presenta «El angelito», su nuevo trabajo y una nueva forma de entender su música
Delgao presenta «El Angelito», su nuevo trabajo y una nueva forma de entender su música

Es una especie de bachata muy acelerada. Lo que cuentas no es agradable, pero con esa base suena casi a broma. ¿Cómo se decide contar lo más fuerte del disco de una forma tan ligera?

Le estuve dando muchas vueltas a si hablar de eso y de qué manera. Al final decidí ponerle un punto irónico, de broma, porque la otra opción era tomármelo muy en serio, y entonces hablar desde el dolor habría sido inevitable. No me apetecía tratarlo así todavía. El proceso ha funcionado: me he rehabilitado, o me estoy rehabilitando, porque de esta enfermedad uno no puede decir que la ha superado hasta que se muere.

Estoy luchando contra ella y lo estoy haciendo bien, así que me lo tomo de manera positiva

Me ha recordado a los reggaetones antiguos que parecen dedicados a una mujer, pero en realidad hablan sobre adicción.

Esa es una manera de hablar que ya había usado antes, en una canción de hace años, «Una vez más». Pero en «Droga» he sido más directo. Te estoy diciendo «un día dejé de respirar y me metí en un centro»: no hay mucha metáfora. Lo cuento de forma directa.

Delgao nos abre las puertas al universo de «El Angelito»
Delgao nos abre las puertas al universo de «El Angelito»

¿Crees que la industria de la música es un entorno hostil para esto? Mantenerse sobrio parece mucho más difícil trabajando en la industria musical.

El alcohol y las sustancias han formado parte de la estética de muchísimos géneros, del rap y el trap al rock y el punk, y los artistas que hemos ido empezando hemos bebido de referentes negativos en ese aspecto. El problema es la falta de referentes que te enseñen la parte mala. Es lo que quiero transmitir con mi ejemplo: que esto no mola nada y que uno es mucho más feliz sin hacerse el más macarra ni el más borracho.

Yo mismo he sido muy mal ejemplo en mis canciones y me gustaría rectificar

Marta España @mdmovidas

Imágenes: cortesía de Taste The Floor

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