Alexander MCQUEEN vuelve a casa: por qué el regreso de la firma a Londres importa

Este domingo, Alexander McQueen ha regresado a London Fashion Week para presentar su colección Primavera-Verano 2027. Es el primer desfile de la casa en la capital británica bajo la dirección creativa de Seán McGirr y un nuevo capítulo para una firma que nació en Londres, se convirtió en uno de los grandes nombres de la moda internacional y trasladó su principal pasarela a París hace 25 años

Todo lo que debes saber sobre el regreso de Alexander McQueen a Londres 

Hay firmas que cambian de ciudad para crecer y otras que, tarde o temprano, necesitan volver a ella. Alexander McQueen pertenece a las dos categorías. Este pasado domingo 20 de septiembre, la casa británica regresó oficialmente a London Fashion Week para presentar su colección Primavera-Verano 2027, dentro de la edición que se celebra entre el 17 y el 21 de septiembre. Ha sido el primer desfile de McQueen en Londres desde que Sean McGirr asumió la dirección creativa de la firma y uno de los movimientos más significativos de la actual semana de la moda británica.

No es exactamente la primera vez que McQueen vuelve a Londres desde que comenzó a desfilar en París. La casa presentó allí su colección otoño/invierno 2016 y, más recientemente, Sarah Burton llevó a Londres las colecciones de primavera/verano 2022 y Primavera-Verano 2023. 

Londres: la ciudad donde todo empezó

Para entender por qué este desfile tiene tanta importancia hay que volver al principio. Lee Alexander McQueen nació en Londres en 1969 y comenzó a trabajar en Savile Row con solo 16 años. Allí pasó por Anderson & Sheppard y Gieves & Hawkes, dos de las grandes casas de sastrería británica, antes de trabajar como patronista en Angels & Bermans, especializados en vestuario teatral. Después pasó por Koji Tatsuno y Romeo Gigli, en Milán, antes de regresar a Londres para estudiar un máster en Central Saint Martins.

Alexander McQueen posando junto a una calavera en un retrato icónico. Imagen: @timwalker1
Alexander McQueen posando junto a una calavera en un retrato icónico. Imagen: @timwalker

Su colección de graduación llamó la atención de Isabella Blow, una de las figuras más influyentes de la moda británica de los años noventa, que compró la colección completa y se convirtió en una de las grandes defensoras de McQueen. Poco después, en 1992, el diseñador fundó su propia firma en Londres. La casa que hoy conocemos como McQueen nació, por tanto, directamente ligada a la ciudad.

Retratos de Alexander McQueen. Imagen: @timwalker1
Retratos de Alexander McQueen. Imagen: @timwalker

Su primer gran momento dentro de London Fashion Week llegó con «Taxi Driver», su colección de otoño/invierno 1993, en la que apareció por primera vez el famoso bumster: un pantalón de cintura extremadamente baja que acabaría convirtiéndose en uno de los símbolos de sus primeros años. La colección se presentó en una pequeña sala del Ritz de Londres. Un año después llegaría «Nihilism», su primer desfile propiamente dicho para primavera/verano 1994.

Diseño de la emblemática colección otoño/invierno 1998 «Joan» de Alexander McQueen. Imagen: @offdvtyworkshop
Diseño de la emblemática colección otoño/invierno 1998 «Joan» de Alexander McQueen. Imagen: @offdvtyworkshop

Durante los años siguientes, Londres fue el escenario de algunos de los desfiles que construyeron la leyenda de McQueen. «Highland Rape», «The Birds», «Golden Shower», «No. 13», «Voss» o «What a Merry-Go-Round» no fueron simplemente presentaciones de ropa. McQueen convirtió la pasarela en un espacio narrativo en el que la música, el escenario, la iluminación, la performance y el casting formaban parte de la colección. El Victoria and Albert Museum recuerda, por ejemplo, que su desfile «No. 13» de 1999 combinó prendas con elementos escultóricos y una performance de Shalom Harlow en la que dos brazos robóticos pintaron directamente sobre su vestido.

Gisele Bündchen bajo la lluvia artificial durante el emblemático desfile Spring/Summer 1998 «The Golden Shower». Imagen: @ninagabbanavintage
Gisele Bündchen bajo la lluvia artificial durante el emblemático desfile Spring-Summer 1998 «The Golden Shower». Imagen: @ninagabbanavintage

Ese vínculo entre Londres y McQueen tampoco era solo sentimental. La ciudad formaba parte de su lenguaje. La sastrería de Savile Row estaba en la base de su técnica, Central Saint Martins había sido fundamental en su formación y la escena artística británica de los noventa alimentaba buena parte de sus referencias. Incluso después de convertirse en una figura internacional, Londres siguió siendo la base creativa de la casa.

Gisele Bündchen en el desfile Spring/Summer 1998 «The Golden Shower». Imagen: @ninagabbanavintage
Gisele Bündchen en el desfile Spring-Summer 1998 «The Golden Shower». Imagen: @ninagabbanavintage

De Londres a París

El cambio llegó a principios de los años 2000. En diciembre de 2000, Gucci Group adquirió una participación mayoritaria del 51% en la compañía de McQueen. El acuerdo buscaba convertir la firma en una marca internacional de lujo, con una mayor estructura empresarial, distribución global y nuevas tiendas. La operación también contemplaba desarrollar la actividad de McQueen en París.

El traslado de los desfiles principales a París comenzó con la colección primavera/verano 2002. La decisión coincidió con la entrada de la firma en la órbita de Gucci Group y con el proceso de expansión internacional de la marca. París ofrecía además un contexto más cercano al sistema tradicional del lujo europeo y permitía situar a McQueen junto a las grandes casas que componían el calendario de la capital francesa.

El último desfile de McQueen en Londres durante aquella primera etapa se celebró en febrero de 2001. «What a Merry-Go-Round» cerró así una década en la que la casa había ayudado a definir la identidad de la nueva moda británica. A partir de entonces, las colecciones femeninas principales pasarían a presentarse en París.

Y París terminó convirtiéndose en una parte fundamental de la historia de la casa. Allí continuó trabajando McQueen hasta su muerte en 2010. Su último desfile en vida fue precisamente «Plato’s Atlantis», presentado en París en octubre de 2009 para la temporada primavera/verano 2010. 

Sarah Burton y los regresos puntuales

Tras la muerte de McQueen en febrero de 2010, Sarah Burton asumió la dirección creativa de la casa. Había trabajado junto al diseñador durante más de una década y permaneció al frente de la firma hasta 2023.

Desfile Plato's Atlantis de Alexander McQueen para la colección de Primavera/Verano 2010. Imagen: @hidden_archive
Desfile Plato’s Atlantis de Alexander McQueen para la colección de Primavera-Verano 2010. Imagen: @hidden_archive

Durante su etapa, McQueen mantuvo París como escenario habitual de sus colecciones, aunque Londres volvió a aparecer en momentos concretos. En 2016, Burton presentó la colección otoño/invierno de la firma en la Royal Horticultural Halls, en lo que entonces fue descrito como el primer desfile de prêt-à-porter femenino de McQueen en Londres en 15 años. Aquel regreso tuvo, además, una circunstancia particular, y es que Burton estaba embarazada de 38 semanas y decidió no viajar a París.

Diseño de la colección Primavera-Verano 2026 de Alexander McQueen. Imagen: @alexandermcqueen
Diseño de la colección Primavera-Verano 2026 de Alexander McQueen. Imagen: @alexandermcqueen

La casa volvería a presentar colecciones en Londres durante la pandemia. La Primavera-Verano de 2022 y la primavera/verano de 2023. Esta última fue la última aparición de McQueen en Londres antes del nuevo regreso anunciado para 2026.

El nuevo capítulo de Seán McGirr

Seán McGirr fue nombrado director creativo de McQueen en octubre de 2023 y se incorporó a la casa en diciembre de ese año. Antes había sido responsable de prêt-à-porter en JW Anderson y había trabajado anteriormente en Dries Van Noten, Uniqlo y Burberry. Además, al igual que McQueen, estudió en Central Saint Martins, donde completó un máster en 2014.

Vestido de la colección Primavera/Verano 2027 de McQueen
Vestido de la colección Primavera-Verano 2027 de McQueen

Su llegada supuso el comienzo de una nueva etapa después de los 13 años de Sarah Burton. McGirr se enfrentaba a una cuestión especialmente delicada: cómo continuar una casa con una identidad tan reconocible sin limitarse a reproducir el archivo de su fundador.

Ahora, su primer desfile de McQueen en Londres ofrece un contexto diferente para responder a esa pregunta. La colección primavera/verano 2027 ha sido, oficialmente, el primer desfile londinense de McGirr. El propio diseñador ha explicado que Londres siempre ha estado en el centro de McQueen y que regresar permite conectar de nuevo con la energía y la comunidad creativa de la ciudad.

Alexander McQueen SS27

El regreso de McQueen a Londres se hizo realidad anoche en el Undercroft de Lincoln’s Inn Chapel, un espacio histórico del siglo XVII en el centro de la ciudad. Bajo sus bóvedas góticas y sobre un suelo de piedra marcado por antiguas lápidas, Seán McGirr presentó la colección primavera/verano 2027, construida precisamente alrededor de los contrastes que definen a Londres: tradición y subcultura, elegancia y caos, lo sagrado y lo profano.

Look de la colección Primavera/Verano 2027 de McQueen presentada en la Semana de la Moda de Londres
Look de la colección Primavera-Verano 2027 de McQueen presentada en la Semana de la Moda de Londres

La colección parte de dos referencias principales. Por un lado, «The Baptism of Christ», la pintura de Piero della Francesca que McGirr descubrió cuando llegó a Londres para estudiar en Central Saint Martins. Por otro, la cultura rave de la ciudad. Esa mezcla se traduce en una sastrería muy estructurada, realizada en colaboración con Huntsman de Savile Row, junto a vestidos más desordenados y provocadores, corsés abiertos, arneses de cuero y siluetas deformadas. También aparecen referencias a Tommy Nutter, uno de los grandes rebeldes de Savile Row, y a Keith Flint, cuya característica silueta capilar inspiró algunos de los looks.

Estilismo de la colección Primavera/Verano 2027
Estilismo de la colección Primavera-Verano 2027 de McQueen

El vínculo con el archivo de Lee McQueen también está presente, pero sin intentar reproducirlo literalmente. Shaun Leane, colaborador histórico del fundador, creó nuevos arneses para la colección, mientras que algunos zapatos recuperan elementos de las antiguas siluetas Armor. Hay vestidos de jacquard metálico, prendas decoradas con hojas metálicas, tejidos de malla, cuero perforado y un vestido formado por calaveras metálicas bordadas a mano. Incluso aparece la influencia de Cyberdog, la conocida tienda de estética rave de Camden Market.

Uno de los vestidos de la colección Primavera/Verano 2027
Uno de los vestidos de la colección Primavera-Verano 2027 de McQueen

El resultado funciona como una declaración de intenciones para McGirr: no reconstruir el McQueen de los años noventa, sino encontrar su equivalente en el Londres actual. Después de casi tres años al frente de la casa, el diseñador utiliza por primera vez la ciudad como escenario y como materia prima de su propuesta. La sastrería británica, la pintura renacentista, la arquitectura histórica, la cultura de club y el legado de Lee McQueen conviven así en una colección que convierte el regreso a Londres en algo más que un cambio de calendario.

Vestido de la colección Primavera/Verano 2027 de la marca
Vestido de calaveras de la colección Primavera-Verano 2027 de McQueen
Por qué el regreso importa ahora

El movimiento llega, además, en un momento especialmente relevante para la moda británica. London Fashion Week ha perdido en los últimos años algunos de sus nombres más importantes frente a París. McQueen es uno de ellos, pero también lo son Stella McCartney o Victoria Beckham. Por eso, la decisión de una casa de este tamaño de volver a formar parte del calendario londinense tiene un peso que va más allá de su propio desfile.

La propia British Fashion Council ha presentado el regreso como uno de los grandes acontecimientos de esta edición. McQueen comparte calendario con otros nombres importantes del panorama británico, entre ellos Mulberry, que presenta la primera colección de Christopher Kane para la casa.

El contexto empresarial también es significativo. McQueen atraviesa actualmente una etapa de reorganización dentro de Kering. Gianfranco D’Attis asumió el cargo de CEO de la casa en junio de 2026 y está impulsando una revisión de la estrategia de la firma, con especial atención a la sastrería, el producto y la relación con la identidad británica de McQueen. Vestido largo con flecos de cuero en tonos rojo y negro de la colección Primavera-Verano 2026 de la marca. Imagen: @alexandermcqueenVestido largo con flecos de cuero en tonos rojo y negro de la colección Primavera-Verano 2026 de Alexander McQueen. Imagen: @alexandermcqueen

En ese escenario, volver a Londres no parece un simple cambio de ubicación. Es también una manera de recuperar uno de los elementos más reconocibles de la identidad de la casa justo cuando McQueen está redefiniendo su siguiente etapa. La propia compañía continúa teniendo su estudio de diseño y atelier en Londres, por lo que la conexión con la ciudad nunca desapareció completamente, aunque durante años la pasarela principal estuviera asociada a París.

El desfile de ayer ha funcionado, por tanto, como un punto de encuentro entre tres momentos diferentes: el Londres que construyó a Lee McQueen, el París que convirtió su firma en una casa internacional y el Londres actual, que intenta reforzar de nuevo su posición dentro del calendario global de la moda.

Es decir, este domingo, después de años de viajes entre Londres y París, McQueen ha vuelto a poner su pasarela en la ciudad donde empezó todo. Esta vez, más que regresar al pasado, la pregunta va a hacer la casa con todo lo que ha heredado.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: Instagram

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