Hace una semana que circula por internet un nuevo concepto en relación a la anatomía masculina: el "fofisano" o dadbod -cuerpo de padre-, un término del que se están sirviendo los hombres para reivindicar una anatomía relajada y orgullosa de lucir algún que otro michelín. Pues bien, las mujeres no han tardado en reaccionar y se han sumado a la causa con el hashtag #Mombod -cuerpo de madre-, para pedir un equivalente en femenino.
Es curiosa la rapidez con que han reaccionado los hombres ante la presión -relativamente reciente en el caso masculino- a la que se empiezan a ver sometidos por parte de la sociedad para lucir un cuerpo perfecto. Sorprende, sobre todo, que se hayan revelado mucho antes que las mujeres, que llevamos años claudicando ante el prototipo de anatomía, a veces inalcanzable, que se espera de nosotras.
Sin embargo en esta ocasión, la respuesta de las féminas no se ha hecho esperar, y las redes sociales han recogido el testigo de esta iniciativa ideada por ellos. Decenas de madres han fotografiado sus vientres, mostrando sin tapujos cómo lucen tras el embarazo. Estrías, pequeñas arrugas, flacidez... Son señales del inicio de una nueva vida, que no deben avergonzarnos. Pero #Mombod no excluye a nadie, y se invita también a todas aquellas mujeres que no hayan sido madres a compartir imágenes de sus cuerpos, de aquellas partes que normalmente ocultan, de aquellos complejos que no se atreven a mostrar, en un canto a la diversidad y a la aceptación.

 

Es hora de aprender que la perfección es subjetiva, y que la belleza tiene muchos rostros diferentes. Los defectos de una mujer pueden hacerla única, y a menudo, sus complejos no preocupan a nadie tanto como a ella misma, que tiende a exagerarlos y a darle una importancia que no tienen. ¡Deja de sufrir! Redacción Vanidad.