Hablamos con Carla Campra, una de las actrices más jóvenes y, a su vez, con más recorrido profesional, de nuestro país.
Pijama de plumas de Sleeper para WOW Concept y collar de Leandra Studio
Pijama de plumas de Sleeper para WOW Concept y collar de Leandra Studio
Hablamos con Carla Campra, una de las actrices más jóvenes y, a su vez, con más recorrido profesional, de nuestro país.
Empezó en el mundo de la actuación desde edades muy tempranas y, hoy en día, con tan solo 24 años, Carla Campra ya acumula más de 20 trabajos a sus espaldas.
Entre ellos se encuentran series icónicas de la televisión como «Águila Roja» o «La otra mirada», películas como «Verónica» o «La manzana de oro», así como ficciones de éxito entre las plataformas de streaming, como «Sagrada Familia».

«Sagrada Familia» ha sido un enorme regalo para mí en el que he aprendido mucho. Me llevo a unos compañeros y amigos maravillosos y la oportunidad de reencarnar por segunda vez un personaje tan bonito como lo es Aitana, por supuesto.
Siento que tengo en común ese sentimiento tan fuerte por la justicia y por intentar hacer el bien, a pesar de que todo esté en contra. Aitana es muy fiel a sus principios y yo también.
Obviamente, mi hermano y yo nos apoyamos mucho. Hemos crecido juntos y siempre hemos compartido profesión. Tanto en los buenos como en los malos momentos sabemos que podemos contar el uno con el otro.

Creo que es bastante coincidencia, pero sí es cierto que me gusta mucho leer cosas relacionadas con el drama y esos géneros. Actualmente, por ejemplo, me estoy leyendo una antología de relatos de terror escritos por mujeres a lo largo de la historia.
Disfruto mucho el género, pero también disfruto mucho la comedia y he participado en proyectos cómicos como «Señoras del hampa» o «La manzana de oro». No me gusta encasillarme en un género concreto porque los disfruto todos por igual.

Saco cosas muy positivas de haber empezado tan pronto. El hecho de que los rodajes hayan formado parte de mi vida desde el principio, hace que en ellos me sienta como en casa y eso me da cierta seguridad de movimiento, pues los conozco muy bien.
También he podido reconocer desde pequeña la carrera que me gustaría tener y la tenacidad y el esfuerzo que hacen falta para sacarlo adelante.

Todos los formatos tienen sus dificultades. Es cierto que una serie diaria requiere mucha disciplina, pues son muchas horas de rodaje con muchas páginas por día, textos muy largos que hay que traerse aprendidos de los ratos libres que tienes -que suelen ser los fines de semana-… lo que significa que tienes poco descanso en general.
Sin embargo, resulta que pasar por una serie diaria te aporta muchísimas tablas para poder enfrentarte después a la profesión en general.

Los ochenta es una época que me parece maravillosa, ¡no me importaría haberla conocido!
Realmente soy bastante perezosa para las galas y las alfombras rojas. Me gusta jugar por un día a formar parte de ese universo y apoyar el cine español, pero realmente me siento como un extraterrestre allí. Lo que verdaderamente disfruto es la interpretación, que está bastante lejos de las alfombras…

Si echas la vista atrás, ¿cuál dirías que es la escena más difícil que recuerdas rodar?
Pf… recuerdo muchas escenas muy complicadas de rodar, sobre todo por la presión que me pongo encima para alcanzar estados de ánimo muy veraces. Una que se me viene a la cabeza es cuando en «Sagrada familia» entro en el taller de mi madre y reviento a martillazos la vidriera que estaba haciendo. Salí agotada ese día.
Otro ejemplo es que en el rodaje de «Feria: la luz más oscura» me enfrenté en general a muchísimas escenas complicadas porque hablamos de cosas paranormales todo el rato desde un punto muy real, y fue mi primer papel protagónico siendo una niña. Lo recuerdo como un rodaje maravilloso pero complejo.
Por otro lado, está una serie que tengo pendiente de estreno, «Asuntos Internos», para TVE. El personaje que interpreto es el más difícil que he hecho hasta el momento.

Intento tener presente las circunstancias del personaje siempre y las emociones que éste transita. También intento enfrentarme a esas escenas desde la tranquilidad, para que puedan fluir las emociones y así evitar bloquearme.
Durante gran parte de mi vida siempre tuve el mismo corte de pelo, pero cuando me corte el pelo para el rodaje de «Feria: La luz más oscura», no hubo vuelta atrás, ¡Me encantan los cambios y soy muy fan del pelo corto!
Texto: Alba Ramos @alba_rr22
Fotografía: Andrés García Lujan @andresgarlujan
Estilismo: Victoria Nogales @mardy_nogales
Make Up and Hair: Inés Castaños @ines.castanos para Guerlain
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