Hablamos con la actriz Catalina Sopelana, quien tras proyectos como «Entrevías», «Sky Rojo» o «El aspirante», regresa con un papel protagónico en «El cuco de cristal», el último gran éxito de Netflix.
Días después de proclamarse como una de las nuevas actrices de moda gracias al éxito de«El Cuco de Cristal», Catalina Sopelana nos cuenta todos los detalles de este proyecto, permitiéndonos conocer un poco más de cerca cómo es dentro y fuera del set, cómo vive esta etapa de crecimiento profesional y todos los retos de meterse de lleno en personajes que lo dan todo, como es Clara en este gran éxito de Netflix.
CATALINA SOPELANA protagoniza «El Cuco de Cristal»
Acaba de estrenarse «El cuco de cristal», ¿qué viste en este proyecto que te hizo querer formar parte de él? ¿Qué tiene de especial?
Muchísimas cosas. Lo primero de todo, lo de adaptar un libro a una serie era algo nuevo para mí y tenía ganas de vivirlo como actriz. Además, admiro muchísimo a todo el reparto. Con Álex y con Iván ya había trabajado, entonces era muy guay que gente que ya conocía estuviera en este proyecto. Luego, es verdad que Clara es un personaje bastante protagonista, es el hilo conductor de la serie y eso era algo que me apetecía mucho hacer. La verdad es que lo he vivido con mucha ilusión, con mucha responsabilidad y con muchas ganas.
Al igual que en «Entrevías», tu personaje termina tomando un rol de detective. ¿Hay alguna diferencia entre un papel más «detectivesco» y uno como el de Lau en «El aspirante»? ¿Qué aspectos se diferencian de unos papeles a otros?
En los últimos proyectos que he hecho siempre he tenido personajes que buscan entender las cosas. En el caso de Camila en «Entrevías», es una búsqueda pero que va empañada de otras cosas más emocionales y más duras. No quiero hacer spoilers, pero hay algo oculto en ella. Y en el caso de Clara en «El Cuco de Cristal», es un personaje súper luminoso que lo que quiere es entender las cosas. Hay una parte que a mí me gusta mucho de esta historia que es la razón por la que esta chica se planta en el pueblo de la familia del donante. La serie tiene esa parte detectivesca de intentar entender y juntar las piezas del puzzle, pero creo que también hay una parte que tiene que ver mucho con el tono de los libros de Javier, que tiene que ver como algo más de misterio. Tienes un corazón que no es tuyo y de repente te ves rumbo al pueblo de donde viene ese corazón. Hay una parte mágica que a mí me encantaba y que iba más allá de un personaje que intentaba atar cabos.
¿Y dirías que Catalina realmente tiene también esa faceta curiosa?
A mí me gusta mucho entender a las personas. Yo estudié psicología y sí que tengo esa parte curiosa, de querer entender por qué la gente se relaciona de una manera, de dónde vienen… sin volverme muy «friki» (se ríe) pero sí que es verdad que a mí eso me interesa mucho y creo que es muy humano. Además creo que estamos en un momento en el que, afortunadamente, somos más conscientes de la importancia de la salud mental, de la terapia, de pedir ayuda y de entender lo que a uno le pasa.
Imagen: Jorge Rico.
En tu trayectoria has pasado de interpretar papeles pequeños como aquella Greta de «Sky Rojo», otros que parecía que no, pero terminaban siendo protagonistas como Camila en «Entrevías», a pasar a uno protagónico ahora en «El cuco de cristal». Existe alguna diferencia a la hora de preparar un papel protagónico para una serie o película comparado con preparar un papel más pequeño?
Al final, cuando tienes un papel más secundario, hay unos días que vas a rodar, pero no estás continuamente. Tienes que encontrar la forma en que tu personaje encaje en todo, tienes poquito y tienes que contar una historia desde otro lugar. Pero cuando eres protagonista, al final eres el hilo narrativo de la historia. Hay un trabajo más profundo en un papel protagónico, pero también quiero reivindicar el trabajo de los papeles más secundarios, al final lo que importa es la historia.
Yo defiendo mucho la historia y, soy actriz es porque creo en las historias y en el cine como medio para contarlas. Entonces, son diferentes formas, pero creo que en las dos se trata de encontrar tu sitio y rodearte de un buen equipo y trabajarlo igual. Creo que es importante dedicarle tiempo a todos los proyectos que te llegan y tratar de dar lo mejor de ti en todos los personajes. Son dos procesos muy diferentes, pero yo disfruto mucho de los dos. Tenía ganas de esto, no voy a mentir, pero lo otro también me hace muy feliz
¿Alguna vez has tenido consecuencias por meterte demasiado en el personaje? Es decir, ¿ha habido alguna vez que hayas experimentado un conflicto entre el personaje y Catalina?
Creo que he sabido diferenciarlo bien. Es verdad que cuando me ha tocado rodar escenas más violentas, más emocionales, o cosas que no te pasan en la vida, hay que saber salir de ahí, saber qué es ficción y saber estar preparada para grabarlo. Yo, personalmente, acabo muy agotada. Después hay que cuidarse mucho y ser capaz de decir: «venga una ducha, salgo del personaje, me voy a tomar unas cañas con el equipo». Sí que es verdad que de momento nunca me he encontrado con ese conflicto, pero sé que hay actores que les pasa. Justo estaba viendo antes una entrevista de Florence Pugh hablando de cómo se dejó la vida haciendo su papel en «Midsommar» y que a partir de ahí empezó a poner límites.
¿Y cómo sales tú del personaje?
A mí me parece que hago más cosas por entrar que por salir. Para mí la concentración es súper importante, me hago una playlist de cada proyecto y de cada personaje. Intento también tener espacios en los que concentrarme. Luego, a la hora de salir, no me suele costar. Trato de irme con el equipo a tomar algo, con los colegas de toda la vida, e incluso ver muchas pelis.
Imagen: Pablo García.
Y ya que has dicho lo de la playlist… ¿Qué canciones tenías en la de Clara?
Sin duda, «Creep» de Radiohead. También, «In this shirt», de The Irrepressibles. Creo que The Blaze también estaba. Yo pensaba mucho que música escucharía también una médico. Mi hermana es médico y son gente racional, como con mucha templanza. Clara también tiene una fragilidad muy bonita, entonces la playlist era un poco esa mezcla. A mí es que esas cosas me ayudan mucho, cuando estoy preparando mi personaje me pasa mucho que digo ¿qué música escucha? ¿qué pelis le gustan? ¿cómo sale de fiesta? ¿qué amigos tiene? Me hago esas preguntas que muchas veces no tienen respuesta, te las contestas tú y luego trabajas con eso.
¿Y qué dirías tú que ha sido lo más difícil de ser Clara?
Es un personaje bastante alejado de mí. Su vocación ser médico, mi vocación ser actriz… Son cosas muy distintas. Creo que es una chica que ha sufrido mucho, y a mí me importaba mucho que se entendiera que esta chica se iba a un pueblo a conocer a la familia de su donante, porque es como el inicio de todo y es lo que da sentido a todo. Las cosas que pasan porque esta chica decide ir ahí. Me pareció muy importante que esto se entendiera y a su vez me pareció difícil de conseguirlo.
Después de estar varios meses siendo Clara, ¿sientes que se te ha quedado algo de ella? ¿Qué te gustaría tener de ella?
Yo creo que Clara es una chica súper valiente y súper empática. Sabe escuchar muy bien y consigue que la gente se abra con ella. Hay gente que tiene eso, que estás al lado de ella y sin querer te abres y le cuentas tus cosas. También, la fragilidad que tiene ella es muy bonita. A veces se asocia erróneamente fragilidad a debilidad, y no es así. Reconocer la fragilidad es un signo de fortaleza, y creo que es un personaje que tiene mucho de eso.
¿Hay algún límite que no estés dispuesta a cruzar como actriz?
Esto es súper obvio, pero no permitiría que se faltara el respeto ni a mí ni al equipo. Creo que es una barrera que hay que poner, porque es la base de todo. Creo que la vieja escuela eso de que para que las cosas salgan bien hay que machacar, afortunadamente lo hemos dejado de lado. Yo con los directores con los que más me han entendido son los que me han apoyado, y han sido muy exigentes, pero tener un buen clima de trabajo es súper compatible con la exigencia. En el caso de Laura, ella es una directora súper exigente que lo tiene todo muy claro y no se conforma, y eso te da la seguridad de que tu trabajo va a estar bien.
Imagen: Jorge Rico.
Después de pasar por series como «Entrevías», «Sky Rojo», «El Jardinero»… ¿Cuál es el aprendizaje más valioso que te llevas a nivel profesional?
Que hay que ser buena persona y buena compañera. Creo que al final eso es como el denominador común de todo. Suena muy naif, pero creo que al final este es un trabajo súper privilegiado, y hay que hacerlo fácil. Para mí, un rodaje es el mayor trabajo en equipo que yo he visto. Al final, tú te pones a pensar en las decisiones que se toman para que un proyecto salga adelante y en la de gente que forma parte de eso, y tú realmente eres una hormiguita más.
Estamos acostumbrados a verte en personajes fuertes, con muchas capas, mucho mundo interior, y que muchas veces no son lo que parecen. ¿Cuál dirías que ha sido hasta ahora tu mayor reto como actriz?
Pienso en mis inicios. Al final, yo cuando quise ser actriz, no conocía a nadie. Mis amigos no eran actores, en mi familia no había actores… no conocía nada de este mundillo. Fíjate que el reto se asocia a cosas más recientes, pero yo miro atrás y digo «qué salto al vacío hice en una profesión tan difícil». Pienso en mi primer proyecto y en lo perdida que estaba y en la experiencia que me faltaba. Creo que mi mayor reto ha sido seguir aprendiendo, tener paciencia y encontrar mi sitio. Luego puedo ponerme más concreta con personajes que han sido más o menos reto, pero como actriz, el inicio fue un completo reto, un salto al vacío enorme que me ha salido bien, pero que es difícil que salga bien, y yo creo que en parte me salió bien porque no era tan consciente de lo difícil que era eso.