De alumno a director: HENRY ZANKOV vuelve a DIANE VON FURSTENBERG
Henry Zankov durante una sesión de fotos de su firma, antes de asumir la dirección artística de Diane von Furstenberg. Imagen: @zankov
Del «wrap dress» a los colores imposibles del «knitwear»: casi una década después de abandonar la casa, el diseñador que convirtió el punto en su propio lenguaje regresa a DVF como director artístico. Su primera colección verá la luz hoy 10 de septiembre durante la Semana de la Moda de Nueva York
Henry Zankov vuelve a Diane von Furstenberg: el regreso que puede cambiar el futuro de DVF
Hay regresos que parecen casuales y otros que, vistos en perspectiva, parecen haber estado escritos desde el principio. El de Henry Zankov a Diane von Furstenberg pertenece a la segunda categoría. En 2014, el diseñadornacido en San Petersburgo y criado en Nueva Jersey entró a trabajar en DVF. Cuatro años después abandonaría la compañía para construir su propia firma, Zankov, alrededor de una obsesión muy concreta: el punto, el color y la capacidad de convertir una prenda cotidiana en algo inesperado. Ahora, casi una década después, vuelve a la casa que contribuyó a formar su lenguaje creativo, pero esta vez para dirigir su visión artística completa.
Henry Zankov trabajando en una de las propuestas de Zankov, su firma independiente especializada inicialmente en knitwear. Imagen: @zankov
Henry Zankov, nuevo director artístico de Diane von Furstenberg
El nombramiento se anunció el 27 de mayo de 2026. Zankov se convirtió en el primer director artístico de DVF, un puesto desde el que supervisará tanto las colecciones como la identidad visual de la marca. Su debut llegará hoy jueves 10 de septiembre, durante la apertura oficial de New York Fashion Week, con la colección Primavera-Verano 2027. No es un desfile cualquiera, sino que también es el regreso de Diane von Furstenberg al calendario oficial de la Semana de la Moda de Nueva York después de nueve años.
El wrap dress y el legado de Diane von Furstenberg
Para entender por qué la elección resulta especialmente significativa hay que volver mucho más atrás. Diane von Furstenberg fundó su firma en 1972, después de trasladarse a Nueva York y comenzar a construir una identidad basada en una idea que acabaría convirtiéndose en el centro de toda su carrera: vestir a las mujeres desde la libertad y no desde la restricción. Dos años después apareció el wrap dress. El vestido de jersey cruzado, sencillo en su construcción y extraordinariamente eficaz en su manera de adaptarse al cuerpo, se convirtió rápidamente en un símbolo de la moda de los años setenta. En 1976, la diseñadora ya había vendido más de un millón de unidades.
El éxito del vestido no fue únicamente comercial. Su momento histórico fue determinante. El wrap dress apareció en plena transformación de los roles femeninos, cuando cada vez más mujeres se incorporaban al mercado laboral y el movimiento feminista cuestionaba las formas tradicionales de vestir y comportarse. Frente a prendas más estructuradas y complicadas, DVF proponía algo que podía ponerse prácticamente sin ayuda, que se ajustaba al cuerpo y que permitía moverse. Era sensual, pero también práctica. Era, en definitiva, una prenda diseñada alrededor de la mujer que la llevaba.
Diane von Furstenberg en los años setenta, década en la que revolucionó la moda femenina con su icónico wrap dress. Imagen: @rizzolibooks
Esa filosofía acabaría convirtiéndose en el verdadero patrimonio de la casa. El wrap dress es probablemente la pieza más reconocible de DVF, pero detrás de él existe un vocabulario más amplio construido a través del color, el estampado, los tejidos fluidos y una idea muy concreta de feminidad. La propia marca continúa definiendo su propuesta alrededor de prendas femeninas, modernas, funcionales y prácticas, colocando a la mujer antes que a la moda.
La historia de la firma, sin embargo, no ha sido lineal. Después de su enorme expansión durante los años setenta, la compañía atravesó distintas etapas y Diane llegó a alejarse temporalmente de la moda. En 1997 relanzó el wrap dress y reconstruyó alrededor de él una nueva etapa empresarial. Desde entonces, la firma ha intentado mantener el equilibrio entre el peso de su archivo y la necesidad de seguir siendo una marca contemporánea. Y es precisamente en ese punto donde aparece Henry Zankov.
Desfile de Diane von Furstenberg, firma que regresa en 2026 al calendario oficial de New York Fashion Week tras nueve años. Imagen: @shrimptoncouture
¿Quién es Henry Zankov? Del knitwear a DVF
Nacido en San Petersburgo y trasladado a Estados Unidos con su familia cuando tenía nueve años, Zankov creció en Nueva Jersey y terminó estudiando diseño de womenswear en el Fashion Institute of Technology de Nueva York. Allí comenzó a acercarse al knitwear, una especialidad que acabaría definiendo toda su trayectoria. Antes de llegar a DVF pasó por firmas como TSE y Donna Karan, donde trabajó como asistente de diseño de menswear.
Pero fue precisamente en Diane von Furstenberg donde descubrió una de las herramientas que hoy identificamos inmediatamente con su trabajo: el color. Zankov ha explicado en varias ocasiones que cuando comenzó en la industria estaba mucho más interesado en los negros y los tonos neutros. Trabajar junto a Diane, una diseñadora cuya trayectoria está profundamente vinculada al uso expresivo del color, cambió esa relación.
En 2014 entró en DVF y permaneció allí durante cuatro años, trabajando bajo la dirección creativa del escocés Jonathan Saunders. Aquella etapa le permitió conocer desde dentro cómo funciona una gran casa de moda y, sobre todo, cómo transformar una idea creativa en un producto capaz de funcionar dentro de un negocio internacional.
Una propuesta de Zankov, la firma fundada por Henry Zankov en 2020 y reconocida por su experimentación con el punto y el color. Imagen: @zankov
Zankov: color y punto como lenguaje propio
En 2020 lanzó su propia firma, inicialmente centrada en el punto, y poco a poco consiguió convertir esa especialización en una identidad reconocible. Sus colecciones se construyen a través de colores saturados, combinaciones aparentemente imposibles, texturas, rayas y volúmenes que hacen que el knitwear deje de ser una categoría secundaria para convertirse en el centro de la conversación. La crítica empezó a identificarlo como una de las voces más interesantes de la nueva generación de diseñadores estadounidenses.
Su trayectoria independiente fue consolidándose rápidamente. En 2023 consiguió su primera cuenta mayorista con Net-a-Porter y fue finalista del CFDA/Vogue Fashion Fund. Un año después recibió el premio Google Shopping American Emerging Designer of the Year en los CFDA Fashion Awards de 2024. La paradoja es que mientras Zankov construía su propio lenguaje lejos de DVF, estaba también desarrollando algunas de las herramientas que mejor podían encajar en el futuro de la casa: color, ligereza, sensualidad, comodidad y una forma menos solemne de entender la feminidad. Por eso su regreso no comenzó realmente con el nombramiento de mayo.
na de las propuestas de Zankov, la firma con la que Henry Zankov consolidó su lenguaje de color, texturas y volúmenes. Imagen: @zankov
El regreso de Henry Zankov a Diane von Furstenberg
En septiembre de 2025, Zankov diseñó una colección cápsula exclusiva para Diane von Furstenberg que se presentó en Bergdorf Goodman. Aquella colaboración funcionó como una especie de prueba de compatibilidad antes de que ambas partes decidieran convertir el reencuentro en algo mucho mayor. Meses después, Graziano de Boni, CEO de DVF, anunció oficialmente su nombramiento.
El contexto empresarial también es importante. En 2025, de Boni decidió recuperar la gestión del negocio para volver a llevar DVF in-house después de cuatro años de gestión externalizada a través de la compañía china Glamel. La decisión respondía a una intención clara: recuperar la autenticidad del producto, redefinir el lenguaje de la firma y reconstruir su presencia internacional. En ese proceso, Zankov apareció como una pieza especialmente adecuada para conectar el archivo de DVF con una nueva generación.
El reto de Henry Zankov: llevar DVF más allá del wrap dress
En una entrevista, el diseñador ha hablado de la necesidad de que la casa pueda ser reconocible más allá del wrap dress. Su objetivo no parece ser abandonar el icono, sino ampliar el universo que lo rodea: que una camiseta, una gabardina o cualquier otra pieza puedan transmitir la misma sensación de facilidad que históricamente ha definido al vestido cruzado. Ahí puede estar la clave de su etapa.
El riesgo para una casa con más de cinco décadas de historia es quedar atrapada en su propio archivo. El wrap dress es tan poderoso que puede terminar funcionando como una jaula: una referencia tan reconocible que cualquier intento de evolucionarla corre el riesgo de parecer una traición, mientras que repetirla indefinidamente puede convertirla en una reliquia.
El color y el knitwear son dos de las señas de identidad de las colecciones de Henry Zankov. Imagen: @zankov
Zankov llega con una ventaja y es que conoce el código desde dentro, pero también ha pasado los últimos años construyendo una identidad completamente independiente. No necesita apropiarse del lenguaje de DVF porque ya formó parte de él. Lo que tendrá que demostrar es si puede expandirlo sin diluirlo. Y las primeras pistas apuntan precisamente hacia el color y la materialidad. En sus colecciones, las técnicas de knitwear conviven con vestidos, denim, transparencias y otras categorías, algo que demuestra que su lenguaje ha dejado de estar limitado a los jerséis con los que comenzó.
También existe una conexión menos evidente, pero importante, entre ambos diseñadores. Diane von Furstenberg y Zankov comparten raíces familiares vinculadas a Chișinău, en la actual Moldavia, aunque sus historias personales y profesionales sean muy diferentes. La propia Diane ha señalado esa conexión al hablar del diseñador como alguien que pertenece a su «misma tribu». Ahora, todas esas coincidencias tendrán que traducirse en una colección.
El debut de Henry Zankov para DVF en New York Fashion Week
El momento elegido no podría ser más significativo. El desfile de DVF abrirá oficialmente la edición Primavera-Verano 2027 de New York Fashion Week hoy 10 de septiembre. El CFDA ha situado el debut de Zankov como el primer desfile de la programación oficial, y distintas publicaciones internacionales lo señalan como uno de los grandes acontecimientos de esta edición. Además, el regreso de DVF al calendario oficial después de nueve años convierte el desfile en algo más que el estreno de un diseñador. Es también volver a ocupar un lugar visible dentro del ecosistema de la moda neoyorquina. Lo que todavía no sabemos es quizá lo más interesante. ¿Hasta qué punto Zankov mantendrá el wrap dress? ¿Lo reinterpretará, lo desplazará o simplemente lo integrará dentro de un universo mucho mayor?
Diane von Furstenberg en los años setenta, durante los primeros años de expansión de su firma en Nueva York. Imagen: @rizzolibooks
Diane von Furstenberg construyó una marca alrededor de una mujer que quería vestirse para moverse por el mundo. Henry Zankov ha construido su carrera alrededor de la idea de que la ropa puede tener color, humor, textura y personalidad sin dejar de ser llevable. Entre ambos existe una diferencia generacional y estética evidente, pero también una convicción compartida: la ropa debe funcionar sobre el cuerpo y, al mismo tiempo, decir algo de quien la lleva.
Dicho esto, hoy, cuando las primeras modelos salgan a la pasarela de Nueva York, no solo veremos la primera colección de Henry Zankov para Diane von Furstenberg. Veremos si una de las marcas más reconocibles de la moda estadounidense puede volver a sentirse contemporánea sin dejar de ser ella misma. Y, sobre todo, si el vestido que en 1974 representó una nueva idea de libertad todavía puede ser el punto de partida, y no el punto final, de la próxima etapa de DVF.