En verano apetece poco trabajar. Pero en espacios como Mirlo, es otra historia. Se respira entusiasmo. Un taller multidisciplinar para crear y compartir.
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En verano apetece poco trabajar. Pero en espacios como Mirlo, es otra historia. Se respira entusiasmo. Un taller multidisciplinar para crear y compartir.
He leído de los mirlos que son aves que han sabido adaptarse a la invasión humana sin caer en un estado de estricta dependencia. Se encuentran en todas partes a nuestro alrededor, e incluso los más pequeños jardines pueden albergar su nido. Mirlo Studio está en Barcelona y en él anidan fotógrafos, artistas y diseñadores. Cada vez son más los jóvenes autónomos que deciden trasladar su escritorio a estudios compartidos. Es lo conocido como co-working. Nada que ver con las oficinas de infinitas hileras de mesas idénticas y el incesante cliquear de los teclados como banda sonora. Son espacios personales, reflejo de sus usuarios que en allí trabajan, conviven y además disfrutan.
Mirlo, un nido de artistasSiete jóvenes emprendedores encontraron en Mirlo un lienzo en blanco que llenar con creatividad y buenas vibraciones. Un espacio sin barreras, las únicas divisiones a base de cortinas y puertas de acordeón, que suelen estar abiertas. Respetaron el local original y amoldándose a lo existente. Combinan mesas y estanterías de pino con sillas de diferentes estilos y procedencias. Predomina el blanco y no preocupan las instalaciones vistas. Pilares, viguetas y cambios de altura perfilan los diferentes volúmenes.
Los “mirlos” han sabido hacer suyo el espacio. Los coloristas murales de Philippe Boonen, protagonistas absolutos, decoran paredes y hasta invaden el suelo. La iluminación es fundamental a la hora de trabajar. En Mirlo cuentan con toda una artista de la luz, Irene Bas, que supo apreciar el potencial de la iluminación natural a través de claraboyas. No es casualidad que Mirlo sea así de fotogénico. Tres profesionales de la fotografía revolotean en este nido: Willy Villacorta, Javier Almar y Álvaro Valdecantos. Este último es además es interiorista, y eso se nota en su especial sensibilidad para retratar los interiores de este local. La bandada la completan la diseñadora de moda Sandra Casas y Daniela Nicholson comunicadora con experiencia en creación de marcas,
Mirlo, un nido de artistasMirlo es un laboratorio de ideas en continuo desarrollo. Muta según los proyectos que sus miembros desarrollan o los eventos que celebran. Un ejemplo de como un espacio es tan interesante por el continente como por su contenido.
Fotografías: Álvaro Valdecantos
Texto: Inés García
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