
El gran Gatsby (Baz Luhrmann, 2013): los años 20 nunca pasan de moda y el estilo flapper siempre triunfa. Fíjate en la imagen de Carey Mulligan en la última versión cinematográfica de la obra: pelo a lo garçon, diadema con adorno metálico, pulseras de perlas, vestido con detalles brillantes no muy apretado y tacones de altura media. Cómoda y resplandeciente.








