JUANA AGUIRRE: «Sugerir me interesa… pero más me interesa preguntar»
Juana Aguirre presenta «Anónimo», el disco con el que expande su universo entre folk experimental, electrónica y grabaciones domésticas
Entre folk de raíz, electrónica, ruido doméstico y canciones que mutan constantemente, Juana Aguirre se ha convertido en una de las voces más singulares de la nueva escena latinoamericana. La artista argentina llega a España con «Los Pilares Tour» para presentar «Anónimo», un disco construido desde la intuición, la textura y la pregunta constante
Juana Aguirre llega a España con «Los Pilares Tour» y el universo íntimo de «Anónimo»
Juana Aguirre ha comenzado su gira por España —«Los Pilares Tour»—, con la que ha actuado en Madrid (Sala Villanos, 17 de mayo) y más tarde en Tenerife (Teatro Leal, 21 de mayo), Gran Canaria (Canarias En Vivo, 22 de mayo) y Barcelona(La Nau, 27 de mayo). La artista argentina, una de las voces más inquietas de la nueva canción latinoamericana, presenta «Anónimo», un segundo disco donde expande su universo hacia la autoproducción experimental, mezclando folk, electrónica, grabaciones domésticas y texturas accidentales. Reconocido como uno de los mejores discos de música argentina de 2025, el álbum funciona como una colección de preguntas abiertas sobre la intimidad, el espacio y la forma en que una canción puede capturar también el ruido del mundo que la rodea. Hablamos con ella sobre ternura, casas, loops infinitos, diseño gráfico y esa necesidad constante de transformar las canciones en directo.
Has vivido en Argentina, Bolivia y Nueva Zelanda. ¿Qué hábitos, formas de mirar o pequeñas costumbres sientes que se quedaron contigo de cada lugar?
Muchas. Soy argentina y vivo en Argentina actualmente, pero del tiempo que viví en Bolivia y Nueva Zelanda, más que cualquier otra cosa, adopté una especie de necesidad de estar al aire libre, de salir a la ruta y vivir intermitente entre espacios y lugares. Me gusta no estar mucho tiempo quieta en el mismo lugar. Por suerte las giras y salir a tocar son una buena excusa para viajar, para ir y volver.
Tu música tiene algo de refugio, de casa montada en cualquier sitio. ¿Cómo es el espacio ideal en el que te gusta crear, descansar o desaparecer un rato?
Me gusta trabajar en mi casa. Tengo mi home studio en un cuarto chiquito. No me gusta tener muchas herramientas, solo las que entran arriba del escritorio. Me gusta trabajar rápido y sola. Mejor todavía si no están los vecinos y sé que nadie me escucha. Trato de tener todo enchufado para no terminar grabando con lo que esté más a mano. Casi siempre lo que grabo primero queda en la canción. Casi no hago regrabaciones. Vivo al lado de un colegio, así que tengo que encontrar huecos para grabar entre timbres, recreos y partidos de fútbol. Pero hay algo de ese ruido que se filtra en mi música que, a veces, me gusta. Como si también quedara grabado el contexto de donde fueron hechas las canciones.
En «Anónimo» aparecen mucho la mañana, la noche, los objetos, la casa, la ciudad. ¿Qué momento del día sientes más tuyo?
Me gusta pensar que «anónimo» transcurre dentro de una casa. Disfruto mucho la noche, cuando sé que nadie va a tocar el timbre y el barrio está tranquilo, y lo único que se escucha es una moto pasando o el camión de basura.
La artista argentina aterriza en España con «Los Pilares Tour», una gira que transformará las canciones de «Anónimo» en nuevas experiencias en directo
Tu universo visual también es muy importante. Como diseñadora gráfica, ¿cómo dialogan la imagen, el color y la composición con tu forma de entender la música?
Como diseñadora, hay una forma de pensamiento proyectual de la que no puedo escapar. Es una metodología silenciosa que opera en todo lo que hago. Poder pensar en capas y en sistemas, a veces más abiertos y caoticos, y otras más cerrados, usando apenas unos pocos recursos o elementos. Las canciones son obras que, dentro de un álbum, se conectan entre sí y toman dimensión como un todo. Puestas una al lado de la otra, los sentidos cambian, se comunican, se preguntan y se responden. Mientras escribo se me aparecen símbolos, personajes y espacios, sin un orden específico. Después intento plasmar todo eso en excusas gráficas como flyers, covers, un fanzine, etc. Para esto casi siempre colaboro con Fede Maks, con quien tenemos una complicidad artística espectacular.
En tus canciones hay una presencia fuerte de la ternura, incluso cuando aparece el dolor. ¿Qué lugar ocupa la ternura en tu vida cotidiana?
Qué palabra linda «ternura», ¿no? Me encanta cómo suena. No sé bien cómo responder esa pregunta, pero sí, aparece en mi música… una forma de cuidado, algo que viene del mundo de las infancias, como en «lo_divino».
En anónimo la composición y la producción parecen suceder al mismo tiempo. ¿Cómo ha cambiado tu forma de escribir desde «Claroscuro» hasta este disco?
Quizás lo que más cambió es que en Claroscuro compuse la mayoría de las canciones desde la guitarra y la voz, y después fui produciéndolas e instrumentándolas. En cambio, Anónimo nació de experimentos: samples, cassettes, teclados de juguete, flauta dulce… todo grabado de forma muy intuitiva en la computadora, recortado, pitcheado y completamente transformado por ese filtro.
Juana Aguirre convierte lo cotidiano en paisaje sonoro dentro de «Anónimo», uno de los discos argentinos más destacados de 2025
Has contado que muchas canciones nacieron de loops, samples y pequeñas células sonoras. ¿Qué te interesa de empezar una canción desde la textura y no solo desde la guitarra o la letra?
Cuando toco algo que me interesa, hago una pausa y me detengo en eso. Me gusta loopear una idea infinita y cantar sin una forma predeterminada, hasta que aparece una palabra, una frase o una imagen que abre una red de sentidos y, a veces, personajes, desde donde se empieza a construir algo. Pero eso aparece; nunca es premeditado.
Julián Galay escribe en uno de sus libros: «No me interesa definir la belleza, pero estoy seguro de que tiene alguna relación secreta con la belleza». Coincido.
En el disco conviven flautas grabadas de forma casi accidental, percusiones, guitarras de raíz, electrónica y ruido doméstico. ¿Cómo decides qué imperfecciones se quedan dentro de una canción?
Es difícil. Hay veces en las que me gusta que el ruido y el contexto se metan dentro de la canción, para ubicarla en un lugar, en un espacio. Y otras veces hay cosas que están grabadas rápido, incluso «mal», pero que son imposibles de regrabar o de imitar eso que pasó en esa toma. Siempre que tiene sentido, priorizo la sensibilidad o la emoción por sobre la calidad.
Muchas letras de anónimo trabajan con imágenes abiertas: flores, ramas, espinas, pilares, fantasmas. ¿Te interesa más sugerir que explicar?
Sugerir me interesa… pero más me interesa preguntar.
La cantante y diseñadora gráfica Juana Aguirre lleva a España el imaginario íntimo y experimental de «Anónimo»
En directo sueles reversionar tus canciones y dejar que muten. ¿Cómo imaginas la llegada de anónimo a España dentro de «Los Pilares Tour»?
La traducción de los discos al vivo es radical. Necesito que cambien y tomen otras formas, porque es la manera en la que mantienen su cuota de riesgo. Siento que el show está en un lugar muy particular, con muchos años de gira y un código que fuimos construyendo con Cruz, músico quien me acompaña, que se sigue expandiendo. Muy feliz de llegar a España y con mucha ilusión por los conciertos que tenemos por delante.