La joven actriz madrileña se abre en canal y nos cuenta cómo gestiona positivamente la incertidumbre de su oficio, sus raíces y sus experiencias más significativas.
Imagen: ©Raúl Bateman
Imagen: ©Raúl Bateman
La joven actriz madrileña se abre en canal y nos cuenta cómo gestiona positivamente la incertidumbre de su oficio, sus raíces y sus experiencias más significativas.
Con un imán hacia los proyectos de época, y después de participar en series como ‘Velvet’ en 2018 o ‘El Cid’ en 2020, Lucía Diez nos presenta en la sala Exlímite el montaje teatral ‘Die Erbe’.
Mientras, para amenizar su espera, su autoexigencia, constancia y pasión por el oficio, la madrileña nos habla de su proyecto más especial hasta la fecha: «La Noche Más Larga», la nueva serie española de Netflix de la que podremos disfrutar este 8 de julio.
Lo descubrí en Inglaterra, con 12 años. Fui a un internado y las clases de teatro eran obligatorias. Me enamoró absolutamente. Cuando volví a Madrid, decidí seguir con ello.
Desde pequeña he querido ser mil cosas, así que no fue algo muy obvio a lo: –“mamá, quiero ser actriz”-. Poco a poco fui tomando clases y el teatro fue cambiándome la vida. Empezó a convertirse en una prioridad para mí, en una forma de vida y hasta hoy.
Es muy divertido. A mí el teatro me cambió la vida por completo, desde la lectura de las obras hasta los personajes que he podido interpretar hasta ahora. Es divertidísimo poder meterte en la piel de distintos personajes y ver la vida desde su punto de vista.
Mi madre y mi profesora de literatura universal me transmitieron una pasión increíble. Gracias a ellas pude leer y profundizar en obras teatrales y enamorarme de este mundo. Como referentes admiro muchísimo a Nathalie Poza, Bárbara Lennie, Iria Del Rio, Macarena García, Ana Wagner, Patricia López, Marion Cotillard, Gena Rowlands, Lea Seydoux…

Siempre he hecho mucha referencia a la incertidumbre en mi vida. Al final es verdad que estamos rodeados de ella y hay veces que digo: “jo, maldita incertidumbre”, pero creo que en el fondo es lo que me mantiene con la pulsión de vida. Que me sorprenda y que no haya nada claro, me coloca en un sitio que me hace sentirme viva.
Pues lo que está claro es que algo tengo con los proyectos de época, ¡debe ser que tengo esa cara o energía! La época me encanta, todo el trabajo de campo, aprender la historia… Desde pequeña me ha encantado y me motiva mucho estar en proyectos que impliquen trasladarte y hacer un trabajo un poco más profundo a nivel historia y circunstancias.
Yo estaba de los nervios, pero al final me lo pasé pipa porque era lo primero que hacía a nivel audiovisual. También mola mucho ver cómo se mezclan energías jóvenes, como la de Fernando Guallar y Paula Usero. Era de lo primero que hacíamos y estábamos ahí como esponjitas, junto con actores y actrices que llevan toda la vida y que llevamos siguiendo desde que somos pequeños. Es un tándem interesante.

Yo estoy que no quepo en mí. Ha sido uno de los proyectos más especiales en los que estado. La dinámica de trabajo allí fue divertida, liviana y en el equipo se notaba que iba todo el mundo a una. Me muero de ganas por que la gente disfrute como disfrutamos nosotros haciéndolo. Fue todo tan tan tan loco y tan tan tan divertido…
Nuria es un personaje bastante punky, tiene una personalidad muy definida y mucho mucho mucho carácter. Es una chica peculiar, al igual que su forma de relacionarse y reaccionar a lo que venga.
La idea inicial de esta obra surgió con la de tres hermanas que se reúnen después de cinco años de la muerte de su madre para vaciar el armario, porque la casa se vende. Hablamos de las relaciones familiares, del duelo… ¡todo con mucho humor, mucho drama, música, amor, desamor y vida!
Caótica, espontánea y agresiva.
El regalo de poder entenderlos y entender por qué están en el punto en el que están, viviendo como viven, actuando como actúan. Me ayuda a extrapolar eso a mi vida y poder entenderme a mí y a la gente que quiero.
Cecile de Volange en ‘Amistades Peligrosas’ fue mi primer personaje y la experiencia más bonita que he vivido a nivel profesional hasta ahora, creo.
Mándame Bovary en teatro es mi sueño.
Ana Frank, Juana de arco, Julieta, May (‘Locos de amor’, de Shepard) y Antigona.
Que se cuide la autoexigencia.
Soy absolutamente nómada, me podéis encontrar viajando al otro lado del mundo, yendo a ver a mi abuela al Molar, a la playa con mis amigas, cocinando, paseando con mi gato… ¡soy un culo inquieto y estoy todo el rato de arriba para abajo!

Me encantaría irme fuera a hacer teatro en Londres o cine en Francia… no sé si en cinco años, pero sé que de aquí un tiempo me gustaría abrir fronteras a nivel laboral.
Les diría que la pasión por el trabajo y por el oficio es maravillosa, pero a veces el ruido nos hace olvidarnos de vivir. A mí muchas veces se me ha olvidado y solo me he centrado en el trabajo por la autoexigencia… por lo que el mejor consejo es no olvidarse de los otros porcentajes y vivir, que al final lo que nos llevamos a la tumba son los afectos. ¡Ah! Y que lean y vayan al teatro (risas).
Texto: Sara Bosch @sarebosch
Fotografía: Raúl Bateman @raulbateman
Maquillaje: Blanca Diez
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