Comienza la primavera. Poco a poco, pero comienza. Apetece abrir las ventanas de casa y que entre el aire fresco. ¿Por qué no llevar nuestra casa al exterior? Con la nueva estación los eventos se trasladan de locales a terrazas, cambian la moqueta por la hierba. Es el momento elegir un jardín y ponerlo bonito, Belén y Clara saben cómo hacerlo. En "Rent A Garden" son especialistas en crear ambientes exteriores llenos de magia y de color para celebraciones y presentaciones. Su secreto, descontextualizar los objetos y los espacios, sacarlos de su hábitat natural para conferirles nuevos usos. Las sillas cuelgan de las paredes del patio como si de macetas con geranios se tratasen. Antiguas camas de hospital y viejos colchones de lana pueden convertirse en el centro de un picnic en medio de la pradera. Aparatosos utensilios de cocina conviven con las más finas porcelanas en un clásico salón de té que, trasladado a un huerto, se convierte en una experiencia singular. Estas chicas no dudan en remangarse la camisa, ponerse el delantal y, tijera en mano, convertir antiguos manteles y retales en guirnaldas multicolor que vestirán pérgolas y cenadores. Aprovechan los elementos de la naturaleza, trasladando el jardín a tu mesa con alborotados centros de flores. Y, al revés, decoran con comida. Huevos, perejil, apio y pimientos son protagonistas de sus escenografías. En ocasiones dan un volantazo y cambian de sentido. Es entonces cuando el jardín invade el interior, crece musgo en las estanterías, asoman ramas de los rincones y los pájaros anidan en el salón. Saber apreciar el valor de lo imperfecto, el equilibrio natural del desorden y la improvisación, son sus señas de identidad. Marcos sin fotos, porque no las necesitan; para eso está el paisaje. Buscar el encuadre adecuado y un enfoque original pueden ser la clave para transformar cualquier espacio en un jardín de cuento. Inés García