Parece que el verano se resiste, justo ahora cuando más soñamos con vacaciones, calor y playa. Pues yo voy a seguir soñando. Me voy de cena en una noche veraniega a la isla de Mallorca. Me dejo guiar por el estudio de interiorismo de Felip Polar y me invitan a conocer dos de sus proyectos en el norte de la isla balear, los restaurantes Brisa Marina y Clivia.
Brisa Marina (Mallorca) Brisa Marina (Mallorca)
En Brisa Marina lo primero que me llama la atención es que han elegido una de mis sillas favoritas para los comensales: la CH24, del diseñador danés Hans J Wegner. Se trata de un clásico del diseño, en madera y mimbre sin colorear, que se integra perfectamente en un espacio de materiales naturales con una paleta de colores fresca y mediterránea inspirada en la arena del mar.
Brisa Marina (Mallorca) Brisa Marina (Mallorca)
Pero las auténticas protagonistas son las lamas de madera que forman una doble piel e introducen al cliente en un porche natural donde gozar de la comida. Dibujan suaves ondas en el techo, emulando a una ola de mar, y caen por las paredes hasta el suelo. Entre lamas se integra la iluminación lineal creando cortes visuales de luz y dotando a todo el local de una iluminación cálida y homogénea.
Clivia (Mallorca) Clivia (Mallorca)
Llegamos a Clivia. Me encuentro en una típica casa mallorquina de interior. De la construcción original mantiene la estructura y la distribución, además del envigado y algunas carpinterías interiores. Sus espacios en tonos grises y blancos invitan a la calma. Se han utilizado materiales nobles como la piedra mallorquina para el pavimento manteniendo la esencia del local y del lugar. Cuando se pasa al patio interior, llega la sorpresa: una espectacular pérgola a modo de parral reinterpretado cubre el espacio aportando calidez y movimiento. Estas ramas de madera de pino acogen el comedor dejando caer sobre los comensales un lamparitas artesanales de cristal como si fuesen racimos de uvas. Una estupenda escenografía que te traslada a una casa de campo, rodeada de tierras de labranza.
Clivia (Mallorca) Clivia (Mallorca)
Ambos espacios cuentan con elementos que aportan modernidad sin dejar de lado los detalles clásicos de un buen restaurante: mesas bien espaciadas entre sí, vestidas con mantelería blanca y bien montadas con copas de cristal y detalles vegetales. Renovando espacios mediterráneos.   Inés García