En la loca vida que podemos llevar en una gran ciudad, ya sea Madrid, Barcelona, Berlín, o Japón, da igual, obviamos que todos los objetos que nos rodean no están ahí sin un porqué. Y no sólo por el hecho de estar, o de conseguir su función designada, pueden ser cualquier cacharro sin gusto ni sentido. Todo elemento necesita de un diseño previo y todo diseño se acompaña de una historia. En la exposición que actualmente tiene lugar en el Design Museum de Londres, hasta enero de 2015, intentan trasladarnos a la mente del diseñador, con elementos creados por artistas de la talla de Margaret Calvert y Jock Kinneir, artífices de la idea de todo el sistema vial de Gran Bretaña. Deyan Sudijc director del museo opina, muy en concordancia con nuestro pensamiento, que el arte enmarcado en los muros de un museo, dentro del contexto de una galería, es más elocuente y da pie a que hable por sí mismo, el diseño necesita un qué, quién y por qué.
"Extraordinary Stories About Ordinary Things"
En "Extraordinary Stories About Ordinary Things" la intencionalidad de mostrarnos el proceso creativo, y no sólo el resultado de horas de lluvias de ideas, de millones de conceptos volando por la mente del artista, no son desordenes caóticos de conceptos sin sentido, finalmente todo converge en un juego, en un puzzle perfecto, que da como resultado la creación de elementos funcionales. Como ya hemos apuntado pasan desapercibidos ante nuestros ojos pero necesitan valerse de la belleza igualmente. Elementos bonitos crean ciudades bonitas. Lucía Fernández Alonso (Luceral)