Edward Kitsis y Adam Horowitz, creadores de "Once Upon a Time in Wonderland", son los responsables de este resurgir del cuento de Lewis Carroll. La serie, de la cadena estadounidense ABC, es un spin-off de "Once Upon a Time" con un reparto encabezado por Sophie Lowe.

"Once Upon a Time in Wonderland"

Probablemente, conociste la historia de Alicia en "Alicia en el País de las Maravillas", la famosa película de Disney, cuando aún no levantabas dos palmos del suelo, y volviste a recordarla en 2010 gracias a Tim Burton. Coincidiendo con el estreno de la primera temporada de la serie, hacemos un repaso de las cinco adaptaciones más sorprendentes (y menos conocidas) del cuento. Alice in Wonderland La primera adaptación tiene ¡más de cien años! Casi tantos como el propio cine. Se trata de un corto mudo y en blanco y negro, y suponemos que tirarían de grandes dosis de creatividad para recrear el mundo de fantasía de Alicia cuando aún no sabían qué era eso de los efectos especiales. Betty in Blunderland Si Alicia puede trasladarse a un mundo mágico, la sexy Betty Boop no va a ser menos. Esta película demuestra que hasta de las obras más célebres y los autores más respetados se pueden hacer parodias. ¿Qué le parecería esto a la recatada Inglaterra victoriana de Carroll? La nueva Alicia en el País de las Maravillas También titulada "¿Qué hace una niña como tú en un lugar como éste?" (sí, más o menos como la canción de Burning). El estudio de animación Hanna-Barbera también recreó su particular visión del cuento, con un cameo del mismísimo Pedro Picapiedra, nada menos. Fushigi no Kuni no Alice Y tenemos hasta versión anime. Gracias a esta serie de televisión, el cuento de Carroll llegó a otras partes del mundo. Como dato curioso, fue creada por el mismo estudio que “La abeja Maya”. Alicia en el País de las Pornomaravillas Boquiabiertos estamos. Con ese título, poco más hace falta añadir. Nos cuesta imaginar a la dulce Alicia en versión porno -softcore, eso sí-, pero ésta es una de las películas más taquilleras de la historia del cine X. Sin palabras. Ana G. Ramos