Hemos dicho por activa y por pasiva que "Gravity" es UN PELICULON. Los motivos son evidentes: Una puesta en escena indescriptible, la edición de los efectos especiales y las localizaciones es un trabajo desmesuradamente perfecto. Con ella puedes convertirte en un astronauta por unas horas; los actores un diez, Sandra Bullock es probable que haya hecho el papel de su vida, tantos minutos sola escena tras escena y que te creas de tal manera al personaje que sufras con él, llores con él y vivas todas sus alegrías, es algo que debe de ser sumamente gratificante en esa carrera; un argumento que facilmente podía haber sido desaprovechado por su simplicidad y que sin embargo se ha convertido en una obra maestra para los archivos históricos cinematográficos. La ciencia ficción ahora sí es para todos los públicos.
"Aningaaq"
En esta ocasión, para los que soñamos (y sufrimos) con ser astronautas los 90 minutos que duró el film, hay una nueva sorpresa. El hijo de Alfonso Cuarón (director), Jonas Cuarón, dirige un corto y hasta ahí vale, de tal palo tal astilla. Pero cuál ha sido nuestra cara estupefacta al descubrir el argumento de éste. Durante la odisea de la doctora Ryan Stone (que fue ardúa y dolorosa para todos) hay un momento especialmente emotivo: ella, sola en la inmensidad del universo y después de haber pasado ya más de mil calamidades, consigue contactar por radio con la Tierra, pero le resulta imposible comprender a su receptor, en ese momento casi nos da un sincope y la dimos por perdida. Nos ahogamos en lagrimas como ella al escuchar el ladrido de un perro, después el llanto de un bebé, y la suave dulzura del deseo de morir de la doctora. Nos imaginamos que del otro lado estaba un viejecito allá por oriente, en un precioso porche, rodeado de nietecitos y su inseparable perro. Pues no, ¿y quién lo dice? Jonas Cuarón que sabe bastante del tema. Ya habréis adivinado el argumento del corto... Aningaaq es el afable octogenario que se encuentra del otro lado de la radio, pero ni porche, ni tarde soleada, en Groenlandia no hay de eso. Él nos cuenta su historia en siete minutos. No tiene desperdicio y si acompaña en premios a "Gravity" serán bien merecidos. Lucía Ferández Alonso (Luceral)