Una vez preguntaron a Billy Wilder por su fórmula magistral para conseguir un taquillazo en la época en la que se empezaba a hablar de este fenómeno en Hollywood. Ni corto ni perezoso, el genio respondió que su siguiente proyecto, genuinamente blockbuster, sería “Tiburón profundo”, en alusión a los dos fenómenos populares de aquellos años: “Garganta profunda” y el mordedor filme de Spielberg. Voilá. Que se sepa, Lars Von Trier no tiene demasiado en común con el director de “El apartamento”, pero de vez en cuando no duda en seguir su máxima. Más bien, a la mínima que tiene ocasión, el hombre. Combinar sexo explícito con no menos sensacionalista troceo e ingesta de seres humanos en sus más diversas variantes, es casi la especialidad de un auténtico escualo del cine europeo, de esos que, en cuanto huelen la sangre, se lanza con el colmillo afilado a la presa que sea, aunque acabe metiéndose en algún que otro charco (sobre todo, en algunas ruedas de prensa de festivales prestigiosos a las que a veces acude con botas del Tercer Reich).
Fotograma de Fotograma de "Nymphomaniac"
El bueno de Lars ya dio muestras del pie que cojea en, por ejemplo, sus escenas pornográficas de la dogmática “Los idiotas” o en el arranque de “Anticristo”, en una anterior colaboración con Charlotte Gainsbourg (aunque ésta hable pestes de uno de sus directores fetiche) y Willem Dafoe. Pero su jugada maestra de los últimos tiempos es, sin duda, “Nymphomaniac”, un proyecto con la polémica tatuada en la frente desde sus primeros compases. La historia, típicamente setentera también, no es más que la vida de una ninfómana contada por ella misma de cabo a rabo (nada de chistes malos), y por los hombres que van pasando por su ajetreada alcoba. Aparte de la pareja protagonista Gainsbourg-Dafoe, el reparto del filme es oceánico: Stellan Skarsgard, Shia LaBeouf, Uma Thurman, Christian Slater, Charlotte Rampling, Jamie Bell, Connie Nielsen, Jean-Marc Barr… Y, claro, para contener tanto jadeo punk, la cosa se le fue hasta las cinco horas de eslora, por lo que el estreno de la cinta se hará en dos partes: la primera esta Navidad, y la segunda el 24 de enero. Doble alegría, doble ingreso para Von Trier, que no la ha filmado en 3D para arañar más euros de milagro.
Fotograma de Fotograma de "Nymphomaniac"
De momento, “Nymphomaniac” ha logrado su propósito: levantar polvareda inicial gracias a su prohibido tráiler y a la famosas fotos promocionales de su reparto en pleno clímax (aunque en el caso de Thurman parecía presa de un ataque de flato por abuso de sidra Don Simón en Nochebuena), y recoger los primeros laureles de la crítica estadounidense e inglesa, desde “Variety” a “Hollywood Reporter”, pasando por “The Guardian” o “Telegraph”. Un buen tanto a favor de un director que, la verdad, siempre fue uno de los niños mimados del cine continental desde sus hipnóticos tiempos de “El elemento del crimen” o “Europa” hasta su obra maestra “Rompiendo las olas”, tal vez el estudio más complejo sobre el alma humana rodado en los últimos decenios (desde Dreyer, concretamente). Y, como los extremos se atraen, ahora toca cuarto y mitad de carne viva y palpitante. Cómo eres, Lars. Trailer "Nymphomaniac"   Paul Vértigo