Los cuentos de hadas ya no son lo que eran. Y no sólo lo dice el cine sino series como “Érase una vez” y “Grimm". Y es que, cuando los niños crecen…ya no valen los mismos cuentos. Ahora, lo cool parece ser darle la vuelta a los cuentos que todo el mundo conoce. Una moda que puso en marcha el cine con películas como Alicia en el País de las Maravillas (2010), Blancanieves y la leyenda del cazador (2012) y la recientemente estrenada Maléfica (2014), pero a la que la televisión no es ajena en lo que a series se refiere: ahí están Érase una vez, Grimm y Bella y Bestia como ejemplo. EraseUnaVez-Vanidad

Érase una vez

Se trata de reinvenciones más o menos afortunadas y más o menos originales (aunque la “originalidad” de la serie Érase una vez se queda en tamaño bonsái si tenemos en cuenta la famosa saga de cómics llamada Fábulas…) destinadas a un target joven que ya no está para cuentos clásicos y que, desde caminos y ópticas distintas, convergen en sus principales señas de identidad: contexto actual, actores jóvenes, guiños a los personajes y las tramas de las historias por todos conocidas, una pizca de misterio y una combinación de acción y romance que intente disimular las carencias del guión y/o del reparto de intérpretes. Ingredientes todos ellos con los que se intenta generar un fenómeno fan que permita mantener en antena algo que, siendo honestos, no tiene mayor vuelta de hoja puesto que un “reboot” de este tipo tiene muy poco recorrido por su propio punto de partida: por mucho crossover de historias y personajes de nuestra infancia que se plantee, las tramas no se pueden estirar como el chicle. Otra cosa distinta es que los cuentos de hadas tradicionales sirvan de mera excusa para servir a la audiencia lo mismo que muchas otras series de la actualidad: una telenovela para gente joven con concesiones al drama y a la acción para no dar vergüenza ajena. Grimm-Vanidad

Grimm

La prueba de que los guionistas y los productores de estas series deben andarse con ojo si no quieren que llegue el lobo feroz de la cancelación está en Érase una vez…en el País de las Maravillas, el spin-off de Érase una vez, abortada el pasado marzo. No obstante, la jugada puede salir bien y de hecho les está saliendo bien a las productoras, al menos en cuanto a lo de tener audiencia (las críticas son ya otro cantar): Érase una vez y Grimm van camino de la cuarta temporada y Bella y Bestia ha sido renovada para una tercera. BellayBestia-Vanidad

Bella y Bestia

De todos modos, en lo que a cuentos en televisión se refiere, yo seguiré prefiriendo dos series que muchos de la generación del 80 vimos en su día: El cuentacuentos de Jim Henson y Cuentos de las estrellas. Qué se le va hacer: en esto de los cuentos, soy bastante clásico. Javier Crespo Cullell