Los años 60 fueron una época de plena ebullición, de nuevas tendencias en la moda, en la música y hasta en la política. Aires de cambio soplaban en Estados Unidos con el despegue de la era Kennedy, y el desarrollo de la labor de Martin Luther King y su lucha por los derechos civiles.
Hairspray Hairspray
Baltimore 1962. La rellenita y optimista Tracy Turnblad sueña con ser la estrella del concurso televisivo de baile “The Corny Collins Show” y finalmente tiene la oportunidad de demostrar su talento. No solo se conformará con ganar, o enamorar al chico más guapo, sino que utilizará su fama para luchar el fin de la segregación y la igualdad entre blancos y negros, al tiempo que se enfrenta a su “enemiga”, la creída Amber (Colleen Fitzpatrick) para ganar el título de Miss Auto Show. El triunfo sesentero de la laca Si en los 50 la gomina y los tupés causaban furor entre la juventud, en los 60, los cardados y la laca se impusieron como los reyes de la moda capilar. Todas cayeron en sus redes, desde las cantantes como las Supremes, o Aretha Franklin, hasta la primera dama de los Estados Unidos, la célebre Jackie Kennedy que adaptó a su estilo lady like, el atrevido peinado.
Tracy Turnblad, la prota interpretada por Ricki, Jackie Kennedy y Aretha Franklin Tracy Turnblad, la prota interpretada por Ricki, Jackie Kennedy y Aretha Franklin
Aunque también hubo algunas excepciones venidas de la vieja Europa. Liso, recto y con un flequillo a lo Cleopatra, seguido por cantantes como la francesa Françoise Hardy, actrices como la bella Julie Christie o modelos como la musa y pareja de George Harrison, Pattie Boyd.
La chica beatnik (Pía Zadora), Françoise Hardy y Marianne Faithfull La chica beatnik (Pía Zadora), Françoise Hardy y Marianne Faithfull
Combativos Sesentas vs Sweet Sixties Los sesenta fueron una época de contrastes. Conservadores debido a la cultura de la televisión y el consumo propiciada por el despegue del Estado del Bienestar, pero a su vez contestatarios donde surgieron gran parte de los movimientos sociales como la revolución sexual o las protestas estudiantiles. Esas dos corrientes están reflejadas en “Hairspray”. Tracy, la protagonista es hija de un comerciante y una ama de casa que plancha para las mujeres del barrio, y por lo tanto encarna a la clase trabajadora que no se somete a las normas impuestas y pelea por un futuro mejor. Prueba de ello es utilizar su triunfo en el concurso de talentos para encabezar la lucha por la igualdad racial. Sus ideas, y sus metas se ven reflejadas en su oufits.
Tracy Turnblad Tracy Turnblad
Tracy comienza la película vistiendo de manera sencilla con faldas lápiz hasta la rodilla combinadas siempre con camisas blancas, binomio que va evolucionando hasta llegar a esta camisa blanca con volantes en el pecho y mangas de farol. Los vestidos camiseros son otro de los básicos de la protagonista, a menudo estampados de rayas verticales, y conjuntados con complementos como collares o broches (atención al detalle de la solapa, dorado y forma de corazón). Cuando se hace famosa gracias al programa de la tele, una marca de ropa la convierte en modelo, y ella presenta uno de sus diseños, de brillante estampado psicodélico y plumas al final de la falda. Eso sí todo ello combinado con su inseparable lazo negra, ingrediente imprescindible que le aporta un toque naïf a su cardado.
Amber Von Tussle Amber Von Tussle
Por otra parte su “archienemiga” Amber muestra la cara más dulce y coqueta, asociada por supuesto a su mentalidad conservadora. El vestido blanco que lleva en el concurso Miss Auto Show en un buen ejemplo. Blanco, con falda de tul y escote en V, nos recuerda a la cursi actriz Sandra Dee. Por otra parte los vestidos entallados a la cintura son recurrentes en su estilo. Bien negro, de tirantes con falda tableada o estampado con un fajín celeste de satén, siempre los combinada con unos salones de punta y tacón bajo, muy elegantes y cómodos para bailar. Divina Debbie, divina Divine Uno de los puntos a favor de “Hairspray” son sus actores secundarios, principalmente los padres de las dos chicas rivales. El matrimonio Turnblad está formado por Jerry Stiller, actor cómico padre de Ben Stiller, y por Divine, drag queen, amiga de la infancia y musa del director John Waters, que protagonizó su película más conocida, “Pink Flamingos”. Aquí interpreta a Edna, una maruja absolutamente deliciosa, que bien merecía un Oscar. Por otro lado, la familia Von Tussle está compuesta por Sonny Bono, el marido de Cher, cantante y autor de éxitos como “I´ve got you babe”; y por Debbie Harry, cantante y líder del grupo “Blondie”, quien ha aparecido en varias películas como “Mi vida sin mi” de Isabel Coixet.
Debbie Harry como Velma Von Tussle Debbie Harry como Velma Von Tussle
Su Velma Von Tussle es sencillamente genial, un fabuloso contrapunto del personaje de Divine, una madre dominante que quiere que su hija sea una perfecta reina del baile. Sus oufits son bastante atrevidos para un ama de casa sesentera. El conjunto formado por unos pantalones capri de estampado amarillo junto con top crop con volantes bajo el pecho y abierto en V en la espalda, es de los mejores de la película, solo superado por su cardado en forma de vasija de mármol romana. Amor a ritmo de madison, twist y boogie. Años después de su estreno “Hairspray” fue convertido en musical de Brodway, y en 2007, Hollywood hizo un remake, con Zac Effron, Amanda Bynes y John Travolta en el papel de Divine, imposible de superar al original. La música tiene una presencia constante en la película, ya que la mayoría de la trama se desarrolla en el  Corny Collin Show, inspirado en el verdadero programa de baile de los 60,  “The Buddy Deane Show”. En las tiendas de discos y locales nocturnos que aparecen suena el blues y la música negra con cantantes como Chubby Checker y su mítico “Let´s twist again”, Dee Sharp con “Mashed Potato Time” y “Gravy”, y The Ikettes, grupo liderado por una jovencísima Tina Turner con su sensual “I´m blue”. El twist y sus movimientos cargados de ritmo, las baladas para bailar en pareja, o el madison, de elaborada coreografía, son algunos de los distintos estilos musicales de los años 60, mientras que la parte más ñoña, tiene su presencia en la película con éxitos como “You don´t own me” de Leslie Gore, o “I wish a were a princess” de Little Peggy March. El genial vestuario de Van Smith, las delirantes interpretaciones de Divine y Debbie Harry, y la maravillosa banda sonora plagada éxitos en las pistas de baile sesenteras son algunas de las muchas razones que hacen que “Hairspray” forme parte de Vivir rodando… Irene Chaparro