El viernes se hizo público el trailer de "Nymphomaniac", la nueva película de Lars von Trier que, como de costumbre, ya está generando controversia a falta de un mes para su estreno. Nymphomaniac_Vanidad No sabemos qué tendrá el director danés, que (casi) todas las actrices de sus películas acaban haciendo polémicas declaraciones sobre su forma de trabajar. Quizá sea porque muy pocos directores se atreven a ir tan lejos... o quizá sólo sea una buena estrategia para estar en boca (y teclado) de todos. Lo cierto es que, aunque suena a tópico, es de esos directores que no tienen término medio: o los amas o los odias. Charlotte Gainsbourg, la hijísima de Jane Birkin y Serge Gainsbourg y protagonista de la historia, tiene claro que esta vez ha sobrepasado todos los límites al proponerse llevar sus obsesiones sexuales hasta las últimas consecuencias, mostrando sexo real y explícito en pantalla. Esa fama de tiránico con las mujeres (¿alguien ha escuchado a Willem Dafoe o Stellan Skarsgard quejarse?) le viene de muy atrás. Concretamente, del rodaje de la maravillosa "Rompiendo las olas". Emily Watson se dejó la piel interpretado a una Bess McNeill inocente y sensible, protagonista de una de las escenas más memorables e impactantes del cine de von Trier, que -curiosamente- no se desarrollaba en una cama sino en un autobús. Su interpretación le valió una nominación al Oscar, pero después de este trabajo, no le quedaron ganas de repetir con él. Años más tarde, Björk protagonizó una de sus películas más premiadas, "Bailando en la oscuridad", casi tan conocida por su calidad como porque ambos se "tiraron de los pelos" en numerosas ocasiones durante el rodaje. Tan mal lo pasó la pobre Björk que le escribió una carta a Nicole Kidman advirtiéndole que, si aceptaba el papel de Grace en "Dogville", von Trier "devoraría su alma". Después de esta película, la australiana se negó a participar en la segunda parte ("Manderlay"), a pesar de que él se lo rogó (sí, sí, literalmente) en una rueda de prensa en Cannes. El director la sustituyó por Bryce Dallas Howard, aunque parece que Nicole puede volver a trabajar con él en "Washington", la película que cerraría la trilogía. Pero no todas han tenido una experiencia tan negativa. Kirsten Dunst dice de Lars que es un hombre cercano y divertido que le ha cambiado como actriz, a pesar de que antes de hacer "Melancolía" le imponía y le daba miedo. La realidad es que las actrices que trabajan con von Trier saben ya que van a sufrir lo que no está escrito, y sin embargo todas quieren un papel en sus películas. Su último "fichaje" es Uma Thurman, con un pequeño personaje en "Nymphomaniac" inicialmente pensado para Nicole Kidman. ¿Será la siguiente en sumarse a la lista de actrices que no pueden ni ver al danés? Ana G. Ramos