Tras su concierto de ayer en Madrid, todavía nos estamos recuperando del directo del grupo de mismo nombre que el hijo de Cristobal Colón. También es un pueblo de Córdoba (no la de aquí, la de Argentina). Puede incluso que alguno de tus tíos por parte de padre o madre, esos con los que te vas a reencontrar de aquí a unas semanas, también se llamen así. O quizás directamente sea el nombre de tu padre –que sea el de tu madre lo dudamos un pelín más-. Sea como fuere, no se trata de un nombre común (aunque si lo googleas, lo encuentres en negocios tan dispares como una pastelería, un sitio de persianas y otro de maderas). A esta variopinta lista se unió hace no mucho un grupo isleño –como el toro que mató a Manolete- que bajo una apariencia muy naive, esconden casi tanta mordacidad e ironía como melodía, buen gusto y, sobre todo, sentido del humor (por no decir más bien que tienen la cara más dura que el cemento armado).
Hernando Hernando
Hernando es, principalmente, Hernándo Hernández, músico grancanario afincado en Madrid a quien acompañan Pablodo Pablódez, Alvarodo Alvaródez y Juando Juández, y que tras su debut homónimo en el que se daba a conocer con temas bajo títulos tan sugerentes como “Unicornio Crocanti”, “Abrirte en canal” o “Melonar”, reapareció hace unos meses con “Comidas”, su segundo largo, editado por Divino Fracaso. No vamos a decir mucho sobre Hernando, porque lo que hay que hacer es escucharle (aquí, su jugoso bandcamp), pero sí os vamos a dejar con unas piezas de promo de algunas canciones destacadas de su último disco creada, como se dice por ahí, “in house”. Aún no hay muchas imágenes suyas circulando por la red, pero atención, porque si quieres ver el gepeto de quien se esconde tras semejante y maravillosa bizarrada deberás estar atento a sus conciertos. Seguiremos informando.
Hernando Hernando
María Bernal