Susi Díaz, Alberto Chicote y  Ángel León, el jurado de Susi Díaz, Alberto Chicote y Ángel León, el jurado de "Top Chef".
¿Se puede ver una final de un concurso pegado al sofá como si del partido definitivo Nadal vs Djokovic en un Grand Slam se tratase? Sí. Se ha visto en muchos concursos televisivos y ahora con la gastronomía ha batido records. Anoche con la final de "Top Chef" millones de espectadores se pegaron a la pantalla para disfrutar de una batalla final entre dos cocineros que se habían ganado el puesto con sudor a lo largo de once duros programas. Aunque antes de esto, la prueba de eliminación enfrentó a tres amigos: Miguel (Cobo), Begoña (Rodrigo) y Antonio (Arrabal), que tuvieron que acabar -casi- a ciegas un plato ya comenzado sin saber de qué se trataba.
Jurado del programa 11 de Top Chef Los maestros de la repostería, Frederique Bou, Paco Torreblanca y Jordi Roca juzgando platos en el penúltimo programa.
Pero a la final sólo podían llegar dos. Begoña y Antonio, compañeros y amigos durante todo el programa, han tenido que verse las caras y desplegar su mejor cocina para alcanzar el primer puesto. La final se presentaba intensa y complicada: tres horas para preparar un menú de tres platos de alta cocina. Si el jurado triple -Alberto Chicote, Susi Díaz y Ángel León- ya era de por sí un hueso duro de roer, anoche se sumaron los pesos pesados de la cocina española ante quienes el cocinero más experto se echaría a temblar, como Martín Berasategui, Joan Roca o Pedro Subijana (así hasta siete). Sin embargo, ante tales comensales, los dos finalistas crearon tres platos de lujo -¡quién se hubiera sentado a esa mesa!-. Pero sólo podía alzarse uno ganador... Y, como compañeros y fans de "Top Chef" iban vaticinando, Begoña se llevó el cuchillo ganador que le abre ahora las puertas a crear su propio restaurante gracias a los 100 mil euros del premio. Y es que la valenciana ha demostrado en cada uno de los doce programas de esta primera edición que es creativa, inteligente, que sabe elegir producto, mezclar sabores, jugar a sorprender y componer los platos con finura y estética. Así que, ¡bravo por ella!
Begoña convertida en la ganadora de Top Chef. Begoña convertida en la ganadora de Top Chef.
Como todos los miércoles desde que empezó "Top Chef" en octubre, se acaba el programa, y muchos soñamos con esa tarta de mamá, con las manos en la masa y los buenos ratos entre fogones. Porque la cocina son recuerdos. También es necesidad, pero es creación y pasión, y puede que todos estos ingredientes sean los que han hecho que vaya ganando un espacio cada vez más grande en la tele y los medios. Asimismo estos concursos cuentan con otro ingrediente importante: la tensión de la competición, que engancha, y más cuando uno se identifica con los concursantes. Y así ha ocurrido con "Top Chef", como ya pasó como "Master Chef". Además, pongámonos serios, la gastronomía se ha ido convirtiendo de alguna manera en arte. Y eso cautiva. ¿Cómo, si no, sería posible que se juzgue lo mismo la cocción que la mezcla de ingredientes o la composición de los platos (su equilibrio y color)?
La final juntó a los pesos pesados de la cocina española. La final juntó a los pesos pesados de la cocina española.
Comer es un placer. Cocinar es un placer. Lo siguiente, en sus pantallas, la próxima edición de Master Chef. María Díaz del Río