La “gran familia” de Anderson siempre cuenta con repartos corales y estelares, un enorme telar tan dispar como las singularidades de cada miembro concreto de su particular comunidad disfuncional para cada una de sus películas. Ahora que "El Gran Hotel Budapest" abre sus puertas, repasamos otros alojamientos de cine.
"The Grand Budapest Hotel"
Animados Desde un hotel exclusivamente canino ideado por Emma Roberts, sobrina de Julia Roberts, en “Hotel para perros”; a Macaulay Culkin de estar “Solo en casa” a “Solo en el Plaza” en la secuela del blockbuster infantil y generacional de Chris Columbus y John Hughes; pasando por un encantadoramente decrépito “Hotel Transylvania”, en donde se dan cita el Conde Drácula, el Hombre Invisible, la Momia o Frankenstein. Y para animada, Jennifer Lopez como una actualizada “Cenicienta” en “Sucedió en Manhattan”: de chica de la limpieza de un hotel del lujo a candidata a ocupar el corazón de Ralph Fiennes, un joven y apuesto político a su vez candidato a senador. Ventajas de trabajar en un hotel con mucho tránsito.
“Hotel para perros” “Hotel para perros”
“Por favor, no molestar” Refugio idílico para los que se esconden de algo o de alguien. La habitación de un hotel siempre es una buena guarida para disfrutar de una realidad aparte en donde poder dedicarse a amar, como Elena Anaya y Natasha Yarovenko y esas doce horas en la “Habitación en Roma” (un “siempre nos quedará París” pero en hotel), o donde poder robarle la pareja a tu mejor amiga y compañera de piso, como en “Mujer blanca soltera busca”, con Jennifer Jason Leigh intentando mimetizarse en Bridget Fonda hasta el punto de acostarse con el prometido de ésta última aprovechando la oscuridad de la habitación en la que la víctima se hospeda. Más alto voltaje en el “Chelsea”, hotel bohemio de Nueva York en el que Kim Basinger y Mickey Rourke daban rienda suelta a su pasión fechada en “Nueve semanas y media”, y donde se dice que Janis Joplin y Leonard Cohen compartieron habitación individual. “Por favor, arregle la habitación” Excesos del “room-service”, de vaciar el minibar… todo un buffet de líos, y un suplicio para los encargados de la limpieza. Escenario habitual en las despedidas de soltero/soltera: “Resacón en Las Vegas”, “Very Bad Things” (donde además hay que sumar a las tareas de limpieza el cadáver de una prostituta),  y “Despedida de soltera”, son solo algunos ejemplos de desmadre hotelero en donde destrozar la habitación o suite se convierte en una anécdota más de la noche (probablemente olvidada en la resaca del día después). Un estilo de vida para las estrellas más salvajes del Rock ‘n’ Roll (como Keith Richards, Scott Weiland y su mujer, Led Zeppelin,  Keith Moon de “The Who”, Billy Idol o por supuesto, Courtney Love) al que últimamente han querido sumarse otros famosos convulsos como Charlie Seen, Lindsay Lohan, Johnny Depp  y hasta los hijos de Britney Spears. Y seguro que alguno de los mencionados también se llevó las toallas.
“Resacón en Las Vegas” “Resacón en Las Vegas”
Mención especial “Hotel Chevalier”, cortometraje de Wes Anderson y prólogo para “Viaje a Darjeeling”,  y de nuevo con la habitación de un hotel como refugio: con Jason Schwartzmann confinado entre las cuatro paredes para escapar de una relación, y Natalie Portman visitándole y demostrando que las chicas también pueden regalar flores. Un reencuentro de ex amantes que comparten palillos y las vistas de París, además del sexo residual de los que una vez fueran pareja. Si tú también quieres probar suerte y montarte un “reencuentro”, siempre puedes recurrir al encanto romántico de París y reservar una habitación en el hotel donde fue filmado.
“Hotel Chevalier” “Hotel Chevalier”
Rizando el rizo y haciendo un giro de 180º grados, ya en nuestro mundo real, incluso están aquellos sagaces profesionales del sector turístico que advirtiendo lo mucho que  nos cuesta acercarnos a una sala de cine han decidido incorporar su propia sesión de película como un servicio más dentro del hotel: el “Awa Hotel” (Punta del Este, Uruguay), el “Villa Honegg” (en Ennetbürgen, Suiza) y hasta el hotel palentino “Convento de Mave”, entre otros hoteles “de película”, incluyen desde hace tiempo su propia sala de cine para uso y disfrute de los clientes más cinéfilos. Asier Iturrate