Warpaint Warpaint
Sin hacer mucho ruido ni sentir la presión de tener que cumplir con las metas y la celeridad de los éxitos impuestos por la industria musical, Warpaint ha conseguido alcanzar una posición de respeto y admiración con solo dos álbumes e infinitas horas de ensayo, directos y carretera a sus espaldas. Antes de que se embarquen en una nueva gira que les lleva este año a tocar por medio mundo, hablamos con Jenny Lee Lindberg, motor principal de esta banda estadounidense formada por cuatro militantes de la dedicación, el detenimiento y el disfrute musical. ¿Dónde creciste y cuáles son tus primeros recuerdos musicales? Nací en Reno, Nevada, y aunque de pequeña no tocaba ningún instrumento, recuerdo muchísima de la música que se escuchaba en casa. ¿Qué era lo que sonaba? Pues al principio mucho r&b de la vieja escuela, música Motown (un estilo de soul), pop y disco. Después empezó ya a despertarse en mí  un amor profundo por el post punk, la new wave y la música alternativa… Bueno, ¡con lo que quiera decir eso hoy en día! Es un género, una etiqueta un tanto graciosa, ¿no? Junto con “lo indie” también… (risas) Si te digo la verdad todas nos hemos sentido inspiradas por muchísimos tipos de música, sin ella la vida sería una terrible decepción… ¿Cómo te pasaste al otro lado y empezaste a generarla tú? Siempre me ha atraído mucho la percusión pero pasaba de intentarlo con la batería, y decidí elegir el bajo. En seguida caí rendida y aprendí gracias a algunas clases que me dieron amigos míos muy queridos y lo que me he ido enseñando a mí misma. ¿Cuándo conociste al resto de integrantes y empezasteis a tocar juntas? Conocí a Emily como unos tres años antes de que formáramos Warpaint. Fue todo idea de mi hermana Shannyn. Ella estaba viviendo en Nueva York por aquel entonces y me llamó diciendo que se volvía a casa y que por qué no formábamos un grupo juntas. Habló de Theresa y Emily, y todo ocurrió prácticamente en un par de semanas. ¿El nombre surgió con facilidad? Se le ocurrió a Emily. Habíamos estado probando con diferentes nombres antes de eso y no sé, al principio odié Warpaint, me peleé un poco y después ya con el tiempo me hice a él… ¿En qué momento sentisteis que el proyecto estaba tomando una dimensión tan real? Empezamos a tomárnoslo súper en serio desde que comenzamos a tocar. Me refiero a serio respecto al trabajo en sí. No teníamos ninguna prisa por firmar con una discográfica o por estar sonando en la radio, queríamos escribir canciones que nos apasionaran, hacer música que nos inspirara a componer más música. Nos tomamos nuestro tiempo y… ¡aún nos seguimos tomando nuestro tiempo para todo! (risas) ¿Cuál ha sido vuestro momento más importante hasta ahora? Quizá cuando firmamos con Rough Trade… Creo que todas fuimos conscientes de que era el momento de librarnos de nuestra coraza y compartir lo que estábamos haciendo con el resto del mundo. ¿Cómo fue ir de gira con The XX y abrir sus conciertos? Fue maravilloso. Lo pasamos increíble, hubo un intercambio constante y lleno de amor, apoyo y vibraciones familiares. Son una gente alucinante y me alegro tanto de que viviéramos esto con ellos. ¿Te acuerdas del último concierto al que has ido? ¡Sí, claro! Fue el de The Savages y me encantó. Y en cuanto a los nuestros, recuerdo uno en Brighton que fue de lo más divertido en mucho tiempo. Y el primero al que fuiste, ¿recuerdas cuál fue? Sí, fue un concierto de un imitador de Rod Stewart que se hacía llamar Rob Hanna. ¿Hay grupos del pasado a los que siempre vuelves? Nunca me canso de Siouxsie Sioux, y hace un rato estaba escuchando Sonic Youth. Pero ahora que estamos de gira, cuando no estamos tocando me gusta más zambullirme en alguna serie de televisión. ¿Algún otro ritual para esta gira interminable de conciertos que tenéis este año? He descubierto hace poco la pintura y me apasiona, es tan catártico y tal alivio para la cabeza... Un pasatiempo radical para este tour. ¿Hay alguna ciudad en la que os haga especial ilusión tocar? Estambul, Manila, Kuala Lumpur… ¡y Tokio también! Vamos a tocar en mil sitios y tenemos todas las ganas puestas en ello.   Por Maialen AC Fotografía Icíar J. Carrasco