Hoy os traemos una nueva entrega de los sanguinarios relatos de estas Mujeres Despechadas. Te damos una oportunidad de pronunciar tu última voluntad Francesc. Los tiempos han cambiado. Ahora hombres y mujeres actuamos igual. Ellos tienen deslices, nosotras también. A veces ellos buscan sólo sexo, como nosotras. Ellos sueñan con tríos ¡y nosotras, claro! Pero voy a añadir unos interrogantes a la primera frase: ¿Los tiempos han cambiado? Probad a explicarle a vuestro chico que se os fue la olla una noche -os haréis viejas pellejas esperando a que os perdone-. Probad a decirle que preferís dormir sola. No os volverá a llamar. Probad a pedirle un trío con otro tío. “¿Yo compartirte con otra po%&@? ¡Ni hablar!”. Nosotras hemos cambiado. Los tiempos, ni de coña. Sí, podemos gritar “¡Nos apetece sexo a todas horas!”, “¡Con un tío distinto cada noche!”, “¡Quiero fo#%@+$*!”. Y a ellos, les encanta que seas una “guarrilla”. Pero, ¿¿acaso ellos son unos “guarrillos” por comportarse así desde que eran monos?? Tanto les gusta, que se lo cuentan a sus amigos con orgullo. Estoy con una tía que me hace esto, esto y esto. Y se dan palmadas en la espalda. ¡Machotes! Porque estar con una estrecha ya no se lleva, las que molan son las cerder. Cuanto más cochina mejor.
MuerteALosHombresMalos-Vanidad Mujeres Despechadas: ¡Muerte a Francesc!
Los tiempos no han cambiado. ¿Habéis oído alguna vez eso de “Tu mujer tiene que ser una señora en la calle y una puta en la cama”? Se decía en la época de nuestras yayas. Y ahora no se dice, pero se sigue pensando. Porque para pasar unos días y pavonearse con los amigos, que seas una Peggy está muy bien. Pero “la mujer que voy a llevar los domingos a comer a casa de mis padres, la madre de mis hijos, mi esposa ideal, no puede ser una chica como tú”, me aclaró un día Francesc después de un aquí te pillo aquí te mato de “guarrilla”. Y aunque le faltó añadir esta palabra, dijo suficiente. Así que, como comprenderéis, no me quedó otra que matarlo. Caroline Selmes & Laura Torné (Mujeres Despechadas)