Una casa rehabilitada que es además un hotel, una tienda, un estudio de decoración y una escuela en verano. Elegancia y serenidad, toda una declaración de intenciones. Hace siete años que Iñigo, fotógrafo y decorador, y Pablo, profesional del turismo, decidieron invertir sus ideas e ilusiones en una antigua casa familiar de finales del siglo XIX. Sabían donde buscar, La Rioja, y eligieron una pequeña población de menos de doscientos habitantes, Sorzano, cautivados entre muchas cosas por su tradición textil.

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Encontraron una casa de tres plantas que conservaba una buena cantidad de suelos hidráulicos, tan valorados hoy en día. Ellos mismos se encargaron de la mayor parte de la rehabilitación. Decidieron seguir las directrices del movimiento arts and crafts: trabajo concienzudo, sin prisas y valorando lo artesanal. Así quedó de encantadora la actual Casa Josephine: acogedora, elegante y respetuosa con su entorno y su pasado. CJ_6_SHOP_opt Cinco habitaciones, dos salones y cocina de paredes blancas y en tonos pastel, ventanas de madera originales y balcones que conservan esas barandillas de forja tan elegantes. Los suelos son un tesoro; destaca la baldosa hidráulica en escaleras, cocina y salón, que convive con suelos de barro, azulejo cerámico y madera. Todos ellos vestidos con increíbles alfombras. Y es que en esta casa se respira amor por el textil: cojines, cortinas y colchas combinan tejidos de todo tipo y procedencia, otorgando a cada estancia gran riqueza de color y textura. CJ_2_opt La decoración huye de la repetición y el mobiliario en gama de muchos hoteles convencionales. Un repertorio de antigüedades, piezas de segunda mano, tesoros de brocantes y obras de arte llenan las habitaciones de alegría y buen gusto. Un ejemplo de la variedad de estilos y objetos que se pueden comprar online en Josephine Shop. Además, la casa es buena muestra de la frescura y genialidad con la que trabajan en el estudio de arquitectura y decoración del mismo nombre. ¡Qué mejor carta de presentación! CJ_5_SHOP_opt Y parece que los chicos de Casa Josephine no pueden parar de crear y compartir. En verano la casa se transforma en escuela, y con menudos maestros: diseño de moda con La Casita de Wendy, técnicas textiles y estampación con Suturno, escritura de relatos con Pablo Chul, novela gráfica y cómic con Carla Berrocal, ilustración con Silja Goezt y patchwork con Lola Barasoaín.

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Desde Casa Josephine nos invitan a formar parte de su slow life, a contagiarnos de la tranquilidad y felicidad que transmiten. Nos permiten llevarnos pedacitos de su casa en recuerdos, objetos de decoración, buen vino y nuevos conocimientos. Es más que un hotel, una tienda, un estudio o una escuela: es un estilo de vida. Inés Garp