Sydney, catalogada recientemente como una de las mejores ciudades del mundo para vivir, por su buen clima para el ocio y la calidad del nivel del vida, está la primera en nuestro ranking de mejores ciudades. La excelente arquitectura y la belleza de la naturaleza ofrecen una metrópoli que suma tanto entretenimiento urbano como opciones naturales. Una de las grandes ventajas que las adictas al sol valoran es el enorme abanico de playas suburbanas en las que puedes ir a pasar el día, tras un recorrido en coche por la costa. La ciudad australiana puede presumir de tener una gran población multicultural, aunque hay cierta diferenciación entre el norte y el sur, siendo el primero un poco más exclusivo, dado los altos precios de las casas (razón por la cual, la mayor parte de los habitantes suelen vivir en apartamentos) y el nivel de vida en general. Hay muchos tipos distintos de restaurantes en los que comer y no es excesivamente caro, por lo que diversas ciusines estarán a nuestro alcance.
Sydney. Sydney.
San Francisco, donde se encuentra el Golden Gate, uno de los puentes más famosos del mundo, puede parecer a primera vista una ciudad estresante, si la asociamos con el agobio de vivir en California, pero hay matices. Dado que está en la bahía, las actividades al aire libre están a la orden del día, y para los que no lo sabíais, es uno de los sitios donde la comida vegana está súper in. De hecho, la revista online Organic Authority la ha nombrado la primera ciudad orgánica del mundo. La teoría zen también está muy difundida entre sus habitantes, así como la práctica del yoga y que ha sido llevado un poco al extremo, ya que en Noe Valley puedes encontrar un centro para practicarla desnudo, y en la terminal 2 del aeropuerto de la ciudad, hay algunas habitaciones habilitadas para esta práctica. Con todas estas ventajas, es normal que sus habitantes hayan sido declarados uno de los más sanos del mundo. A todo esto, unimos las grandes oportunidades que existen para desarrollarte profesionalmente y que es uno de los centros neurálgicos donde se encuentran moda, cultura y modernidad.
San Francisco. San Francisco.
Una ciudad que hace veinte años no era casi una alternativa inteligente para vivir, hoy en día es una de las mejor valoradas: Vancouver. Además de sus paisajes verdes y su proactividad en iniciativas ecológicas, la calidad de vida es alta en relación con los sueldos, lo que luego te permite llevar a cabo actividades de ocio en sus preciosos parques (la bici es un must en esta ciudad), así como disfrutar de una industria cinematográfica que se sitúa segunda en la producción de shows para tele y películas en todo el continente americano, después de Hollywood (también se la conoce a veces como Hollywood North). Los precios, para los que podéis comparar con Estados Unidos, son un poco más caros, pero la ciudad canadiense tiene la ventaja de ser una de las menos contaminantes del mundo, por lo que la polución o la basura por las calles no son un problema.
Vancouver Vancouver
Como buen país nórdico, Finlandia tiene la ventaja de tener uno de los mejores sistemas educativos del mundo y en Helsinki en concreto se puede aprovechar el verano de una forma muy natural gracias a los ríos, lagos y el sonido de los grillos. Esta estación hace que los días sean bastante largos, pero el invierno trae lo contrario, ya que la oscuridad se hace a veces eterna, por lo que hay que ir preparado para largas noches; la diferencia con "la luz de España" es notable. La ciudad situada al lado del mar Báltico posee un gran número de archipiélagos, donde la belleza de la naturaleza se une a las innovaciones tecnológicas dado la gran calidad de la arquitectura. El ritmo de vida es bastante relajado y está todo relativamente cerca. Y para las amantes de la moda y la decoración, tenéis el Design District, que combina tanto tiendas vintage y de diseño, como moda típica finlandesa. La comida orgánica no falta nunca, así como los restaurantes gourmets para comidas más exclusivas.
Helsinki Helsinki
Conocida por ser una de las ciudades más amantes de la bici, Copenhague es la capital del que suelen llamar "el país más feliz del mundo". Esta afirmación se debe a que está demostrado que los daneses gozan de una alta satisfacción con su nivel de vida, ya que son capaces de combinar perfectamente la vida laboral con el tiempo libre, así como tener seguridad financiera sin estrés. La seguridad también es un punto a favor. Tanto es así, que puedes ver por la calle carritos de bebés desatendidos y las bicis sin asegurar. En invierno es posible deleitarse la vista con escenas tan bonitas como los elegantes cisnes nevados en los infinitos lagos de la ciudad. Los sitios de ocio están adecuados al concepto danés de "hygge", es decir "cómodo", así que no te sorprendas si entras a cualquier café y las velas ambientan un cálido espacio. No es difícil imaginar que estás en un cuento si paseas por los barrios de la capital, ya que los edificios te atrapan entre sus muchos colores y te trasladan hasta el siglo XVII.
Copenhague. Copenhague.
Viena es una ciudad multicultural joven, a la vez que con mucha historia y arte que difundir. Ferias de cocina gourmet (y sobre todo orgánica), decoración de interiores y moda, así como festivales de música otoñales, donde la electrónica destaca por su popularidad. Hay una gran variedad de restaurantes ambientados en otras culturas y en Viena acaba siendo super trendy hasta tomarse un café en un típico coffee house. A las shoppaholics os podemos decir que Viena es famosa por sus tiendas de segunda mano, donde podemos encontrar prendas retro a precios asequibles, así como famosa por su cosmética orgánica tanto para el cuidado de la piel como del pelo. Si estás pensando en teñirte puedes evitar el enorme daño que estos tratamientos le causan al pelo, usando productos hechos solo con ingredientes naturales, como frutas o verduras y aceites de flores. La historia se hace presente también para los golosos, ya que os podéis encontrar con pastelerías retro ambientadas en las décadas de los cincuenta o los sesenta. Los anglicismos se despliegan dando forma a muffins, brownies o cupcakes que  pueden ser descubiertos de forma vintage o gourmet, según dicte nuestro apetito.
Viena. Viena.
Compite en rivalidad con Sydney, pero su estilo es muy diferente en algunos aspectos. Los habitantes de Melbourne utilizan más la bicicleta que la tabla de surf, por lo que es posible evitar los atascos de tráfico. El ámbito artístico está muy diversificado, ya que se puede acceder a festivales de comedia, de carnaval y hasta de comida y vino. La arquitectura, jardines y comida te invitan a enamorarte poco a poco de la ciudad australiana.  La forma de vestir viene marcada en gran parte por las temperaturas casi extremas, ya que hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano. Podemos ser testigos también de festivales que nos hablan de culturas de otros países y cómo se mezcla en la cultura australiana (por ejemplo, el festival internacional de México). Los amantes de la naturaleza tenéis suerte porque la vida salvaje y los zoos son un popular pasatiempo, dándonos la oportunidad de mezclar la naturaleza con la vida artística-cultural y a veces hipster de la ciudad rodeada por el océno Indico.
Melbourne. Melbourne.