Acaba de retomar el rodaje de la segunda temporada de la serie-pasarela “Galerías Velvet”, pronto de estreno, con su personaje, la afligida Luisa, que sin embargo vuelve con aires renovados. Manuela Vellés ha aprovechado el descanso del rodaje para participar en la esperada adaptación que Paula Ortiz ha llevado a cabo de la tragedia lorquiana “Bodas de Sangre” en “La novia”, otra de amores desatados, donde Manuela además nos demuestra una de sus pasiones… cantar. Debutó hipnotizándonos bajo el péndulo de Julio Medem en “Caótica Ana”, después participó en la desgarradora fábula “Camino”, y volviendo a dar un giro de 180º, nos dio un mazazo brutal en “Secuestrados”, alzándose como toda una reina del grito. Entre sus últimos estrenos de cine están la romántica “Buscando a Eimish” y la tragicomedia con estupefacientes “Somos gente honrada”. Y se guarda una sorpresa para Sitges’14 bajo el magno envoltorio de Rodrigo Cortés. En televisión, además de “Velvet”, ha participado en otros éxitos como “Hispania, la leyenda” y “La piel azul”. En esta última compartiría lancha y angustia acuática con su pareja en la actualidad Miguel Ángel Muñoz. Una actriz que esconde a una persona cercana, con las ideas claras y los pies en la tierra. Cuando las cámaras se apagan, la actriz madrileña es aficionada al running, está encantadísima con sus compañeras de faena en “Galerías Velvet”, participa en acciones solidarias y sobre todo, sabe muy bien por dónde quiere caminar.

manuela vellés entrevista vanidad Trench de lana y camisa de lino, todo de COACH

Debutaste con “Caótica Ana”, pero probablemente tu papel más recordado sea el de Isa en la implacable “Secuestrados” donde literalmente dejabas K.O. tanto a los asaltantes de la ficción como al espectador en su butaca. Ha sido mi mayor reto y el rodaje más fuerte que recuerdo. Fue un trabajo de entrega absoluta, llevando al límite el sufrimiento y con acción en tiempo real… Rodamos durante 10 días, planos que duraban de 10 a 12 minutos en los que tenías que estar todo el rato en acción: llorabas, soportabas golpes, te caías al suelo, corrías, te zarandeaban… Todo era físico y realmente lo sentía. Estando 10 minutos metida en ese estado, me costaba parar cuando decían “corten”, y muchas veces necesitaba tiempo para dejar de llorar, o salir de la angustia del personaje. La experiencia fue muy fuerte, y además, un rodaje nocturno, de 6 de la tarde a 6 de la mañana. “Secuestrados” era puro thriller. ¿Te ves como una chica de acción? Me gusta muchísimo la acción. Ahora voy a presentar en el Festival de Sitges el cortometraje de terror “1.18” que ha dirigido Rodrigo Cortés (director de “Enterrado”). El corto pertenece a un proyecto llamado “Sinergia” de Gas Natural en el que cuatro directores (Juan Cruz, Jaume Balagueró, Paco Plaza y Rodrigo Cortés) han rodado un corto bajo la premisa “ahorra energía”, estrenándose cada uno en un festival de cine distinto. Y pronto, segunda temporada de “Galerías Velvet”. ¿Cómo ha sido volver a los talleres de alta costura? Tras dos meses de vacaciones hemos vuelto hace poco a rodar, y continuaremos hasta enero. Estoy encantada con la segunda temporada ya que mi personaje, Luisa, después de sufrir tanto, por fin va a pasar página y tirar para adelante, veremos otras facetas de ella que desconocíamos, así que estoy disfrutándolo mucho. Retomas el papel de Luisa, una mujer de los 50. ¿Cómo te acercas al personaje y a las circunstancias de su época? Pensé en mi abuela. La manera en que pensamos ahora no tiene nada que ver con la de antes, en cuanto a los hombres, el salir a la calle… Lo que le ocurre a Luisa en la primera temporada es terrible y no se lo puede contar a nadie ya que lo que ha hecho de cara al exterior es terrible: en esos tiempos acostarte con alguien fuera del matrimonio era imperdonable. Hablé mucho con mi abuela y con señoras que vivieron la época, y me hablaron un poco sobre cómo lo vivían para que yo pudiera pensar como ellas.

“Galerías Velvet” es una serie coral, ¿cómo es pasar de protagonista a compartir planos con tantos actores y tan diversos? Está fenomenal porque además te permite compaginar el trabajo con otros proyectos. Es un lujo coincidir con actores a los que siempre has admirado y con otros más de tu generación… Me rió mucho con Cecilia Freire, Paula Echevarría, Manuela Velasco y Miriam Giovanelli. Estamos encantadas trabajando juntas, y si hay que esperar entre toma y toma, nos ponemos de charleta.

Incluso tu compañera en la serie Paula Echevarría te retó al mediático “Ice Bucket Challenge”… Sí… (risas). No me podía negar. Lo hice metida en la bañera y con hielos. Si no es con hielos, no vale… (risas). Aunque lo realmente importante es donar dinero para la investigación de la ELA.

A Paula Echevarría se le echaron encima cuando comentó en una entrevista que ella no se estudiaba los guiones de “Galerías Velvet”, sino que se los leía y adaptaba el texto al personaje para que el resultado fuera más natural. Ahora con tanto tuit… ¿existe una tendencia cada vez mayor a sacarlo todo de quicio? No utilizo Twitter para expresar mis opiniones porque considero que a nadie le interesa lo que yo pienso. En mi caso, yo quiero ser cero polémica: prefiero compartir mis opiniones con quien yo quiero y en privado. Y sí, se puede sacar de contexto. Con Instragram estoy encantada ya que es una forma de mostrar las imágenes que quieres pero es mucho más blanca. De todas formas tampoco hay que darle demasiada importancia, dejas que pase la “polémica” y ya.

Aprendiste a coser para hacerlo en “Galerías Velvet”. ¿Practicas en tu tiempo libre? Empecé más fuerte, ahora menos… (risas). Me sorprende el tiempo que se le tiene que dedicar, es muy difícil estar dos horas sentada cosiendo en este mundo en el que ahora lo hacemos todo tan rápido, además te acaba doliendo la espalda y te descentras rápidamente… ¡es duro! (risas). Pero he hecho apaños, y me gusta. Por ejemplo, me compré unas cortinas en IKEA y me quedaban muy largas, así que las recorté yo.

¿Cómo fue la experiencia mexicana con “Infames”? Estuve seis meses en el D.F. rodando la serie, una ficción policiaca y política, un tema muy polémico en México. Es muy distinto irse de viaje que ir a trabajar ya que tienes que adaptarte a su ritmo, cambiar el chip y tener la mente abierta. A la hora de trabajar los mexicanos se ríen de nosotros porque consideran que tenemos mucha prisa, además improvisan mucho. Estuve todos los días con la boca ardiendo de la comida y sus salsas, y aunque no me ocurrió nada, no me sentí del todo libre en el D.F.

¿Qué nos puedes adelantar de “La novia”? El rodaje ha sido en Zaragoza y en Capadocia (Turquía). Es una adaptación de “Bodas de Sangre”, con Inma Cuesta (“La novia”), Álex García y Asier Etxeandia como el trío amoroso. Luego están el resto de personajes que asisten a la boda, y yo tengo una participación muy especial, me ha hecho mucha ilusión… porque canto. Es mi granito de arena a la película.

manuela vellés entrevista vanidad Cazadora de cuero, clutch Rhyder con solapa y falda de cuero, todo de COACH

¿Te gustaría dedicarte a la música? Algo así como Leonor Watling y Marlango, incluso Victoria Abril… ¿Tal vez un musical? Me gusta. He cantado para algunas películas, como en “Buscando a Eimish” y en “Camino”, pero lo quiero ir viendo poco a poco, tengo claro que lo primero es mi carrera como actriz. Cantar es un complemento, me divierte. También he cantado en algún concierto y es una cosa distinta, porque cuando interpretas un personaje no eres tú, pero cantando, son tus letras, no te puedes disfrazar si cantas desde el alma. Me encantaría hacer un musical, algo como “Los Miserables”, en la que Anne Hathaway está impresionante. Aunque es lo más difícil: interpretar, cantar y actuar a la vez.

“Bodas de sangre”, en la que se basa “La novia”, es una tragedia lorquiana. ¿Tú eres liviana o trágica en lo profesional y personal? Cada vez soy menos intensa en mi vida, me he relajado y estoy encantada. Se va aprendiendo con la experiencia y la madurez. Al principio me desquiciaba, de pronto un proyecto se caía y me llevaba un buen disgusto. Ahora estoy mucho más tranquila y no me va la vida en ello. Como actriz siempre has de tener los sentimientos a flor de piel, pero en la vida no hay necesidad de sufrir, todo es cuestión de cómo te lo tomes.

Participaste en la “Carrera del agua”. ¿Te has aficionado al running? ¡Me encanta! Este verano he ido a correr en todas las ciudades en las que he estado, como Lisboa. Ves la ciudad más rápido y de otra manera, con música… Incluso me iba a correr con 42º. A mí lo que me cansa es no practicar deporte. Me activa cuando estoy con la energía baja. También practico el Yoga Bikram, por eso creo que aguanto bien el calor… Antes hacía deporte porque sentía la obligación, ahora le he cogido el gusto.

Eres una de las embajadoras de la acción “Time to smile: No hay tiempo que perder sino vidas que ganar” de la Fundación Aladina y la marca de relojes Jaeger-LeCoultre, con los que además estarás en el Festival de Cine de San Sebastián presentando esta iniciativa solidaria que ya está en marcha. Para colaborar no hay más que meterse en www.instagramgallery.com y votar por tu foto favorita de entre todas las que hemos hecho todos los que participamos: Miguel Ángel Muñoz, Belén Rueda, Imanol Arias, Juana Acosta... Son fotos sobre conceptos vitales como la infancia, el paso del tiempo o la solidaridad. La marca Jaeger-LeCoultre donará a la Fundación Aladina la misma cantidad de euros que votos reciba la foto más votada: un euro por “like”. Gracias al dinero recaudado, muchos niños afectados de cáncer podrán asistir de forma gratuita al campamento Barretstown para jóvenes con enfermedades graves que Paul Newman fundó en Irlanda. Así, estos niños pueden desconectar, tomar el aire y sonreír en un espacio adaptado a sus necesidades y con otros niños en su situación.

¿Qué te gustaría probar próximamente? Me quedo con el drama, el thriller y la acción. Por ejemplo, algo parecido a “El niño” de Daniel Monzón. Me gustaría trabajar con Lars Von Trier o hacer una película francesa de esas minimalistas con historias que te acercan a vidas aparentemente muy pequeñas.

¿Cómo te llevas con los vestidos de época en la serie? Mi personaje lleva mucha bata blanca… (risas). Pero me encantan los vestidos que se ajustan a la cintura y verme femenina jugando con las formas. A veces nos ponemos faja para hacernos cintura avispa, y es que antes tenían más curvas, en cambio ahora somos más rectas.

Por Asier Iturrate Fotografía Rubén Vega Realización Blanca Puebla Peluquería y maquillaje de Leo Pereira para Benefit y Redken Asistente de fotografía Fede Delibes