Hemos estado hablando con Natalia Lacunza para conocer todos los detalles detrás de «N2STAL5IA».
NNATALIA LACUNZA presenta «N2STAL5IA». Imagen: ©María Caparrós.
NNATALIA LACUNZA presenta «N2STAL5IA». Imagen: ©María Caparrós.
Hemos estado hablando con Natalia Lacunza para conocer todos los detalles detrás de «N2STAL5IA».
Después de tres años desde que lanzó «Tiene que ser para mí», Natalia Lacunza llega con «N2STAL5IA» bajo el brazo. Un nuevo disco en el que la de Navarra se abre más que nunca presentándonos un proyecto que nace desde las cuatro paredes de su habitación y de su mente. Con este lanzamiento, Natalia nos permite asomarnos a cómo vivió ese momento de transición post adolescencia.
Pues tal cual lo ves, creo que el disco es el reflejo de la realidad tal cual. «Tiene que ser para mí» era un poco ese momento ilusionante de los 20 a los 22 en el que todo puede pasar, todo es manifestar y todo es proyección. En cambio, cuando llegan los 25 es un poco como darse de bruces contra la realidad, desidealizar todo eso y entender que las cosas no van a ser como tú piensas que son, que tienes que saber significarlo y tienes que aprender a soltar, que básicamente es lo que no quiero hacer en este disco. Todo el rato me agarro a cosas conocidas que puede que ni siquiera fueran tan buenas, pues tendemos a idealizar el pasado y realmente lo que hay que hacer es mirar el futuro en vez de estar agarrado a algo que ya no va a volver.
En la inocencia básicamente. La vida pasa y los años pasan, aprendes cosas y hay muchas que te alejan de ti misma, que te corrompen un poco. Te vuelves más juiciosa, te vuelves más «tiquismiquis», hay muchas cosas que te hacen daño y que te hacen cerrarte más en banda. En definitiva hay que sacarle un aprendizaje positivo pero cuando lo estás pasando, es duro. Entonces pues soy una Natalia más curtida, más mayor.

Madrid para mí es un sitio que, en un principio, se había identificado como ilusión, estímulos, diversión… Y llega un momento en el que, depende de lo que te pase, todos esos estímulos, toda esa velocidad, toda esa información se pueden volver en tu contra y se convierte como un lugar hostil, un lugar incómodo y que te da de todo menos paz. Entonces, «SINGAPUR» es un poco un reflejo de ese deseo de salir de aquí.
No. Yo estoy muy unida a todo lo que he dicho. Hay cosas que ahora me gustan más o me gustan menos, o las haría de una forma u otra, pero creo que siempre he sido muy honesta con lo que estaba haciendo y no reniego de nada. Eso me da mucha paz, pensar que siempre he sido muy honesta con las cosas que he hecho. Hay cosas que haría un poco diferente por el criterio que tengo ahora, pero no quiere decir que me arrepienta ni que lo rechace. Creo que cada cosa tiene su momento y lo importante es ser honesto.

La aportada refleja la soledad del proceso que estoy reflejando en el disco. Para mí este disco está escrito desde las cuatro paredes de tu habitación, desde las cuatro paredes de tu salón y desde las cuatro paredes de tu propia mente. Desde un momento en el que tienes que estar tú sola contigo misma para llegar a ciertas conclusiones y acabar de romper con ese proceso. Por eso hice esta portada, porque para mí tenía que reflejar esa sensación de estar yo sola con mis pensamientos una y otra vez. Estoy aquí sola en mi casa, en mi casa figurada que es mi mente y en mi casa de verdad que son estas cuatro paredes de las que no quiero salir.
La Natalia que inicia el disco es una Natalia super rota y super desencantada con todo. Es un disco que cuenta un duelo tanto de vínculo con personas, como de vínculo con una ciudad, con una misma y con un contexto. La Natalia que empieza, lo hace completamente rota y destrozada, dejando que el mal pase por encima y, poco a poco, va deconstruyendo ese conflicto y va sacando el por qué. Acaba en un sitio más luminoso y más de auto reconocimiento. Al final encuentro que lo que vale de verdad es la propia expresión de este conflicto, la propia capacidad de expresar las emociones y expresar los nudos para que puedan deshacerse. Ahí reside un poco el que todo tenga sentido.

Nunca dudé en sí meterla o no, porque desde el momento en el que la hice me encantó, sentí que ponía un contexto, una situación y una sensación que era justo lo que yo necesitaba que estuviera también en el álbum. Creo que lo complementa súper bien y nunca tuve dudas.
Sí, no canto yo en francés, pero el tema de «UnDosTres» es una colaboración con Nilusi, que es una artista francesa que me encanta desde que la escuché y ella hizo su pequeña parte en francés. Luego, también el estribillo lo canta ella en español y me parece muy cute. Ella era muy mona intentando pronunciarlo genial.

Yo creo que la aceptación, porque el conflicto para mí es más fácil de expresar. Expresar el dolor es más fácil que expresar la parte positiva. También creo que, como va muy unido a una pérdida de un vínculo personal, mi miedo es que este disco se vea solamente como la pérdida de un vínculo relacional, porque va mucho más allá de eso, pero es mucho más fácil de identificar como la pérdida del vínculo real con una persona que la pérdida de la inocencia y el aceptar que ya no estás ahí. Creo que me ha costado muchísimo más aceptar el cambio que expresar el dolor del «ya no tengo esto», sin duda, en todos los aspectos, tanto en el vínculo relacional como en la situación vital personal.
«SABES QUÉ???» se comportó un poco así. Es la segunda canción del disco, pero es de las últimas que se compusieron, y ahí se abrió una puerta en mí de algo nuevo, de una forma nueva de expresar, de un «tengo mucho más que explorar y mucho más que ofrecer». Ha habido puntos en los que me he aburrido mucho de mí misma y, de repente, hacer este tema me hizo descubrir una parte nueva de mí que me inspiró mucho y que me ha ilusionado con el futuro, con la composición y con todo.

Yo creo que lo más importante que he reconstruido, y lo primero y lo único realmente, es la forma que tengo de verme, el respeto con el que me trato y el reconocimiento que me doy. Es lo que más me ha costado hacer. Creo que es mi mayor fallo y aprender a darme el valor, aprender que nada es tan importante, aprender que pueden convivir cosas buenas y malas en ti y que las malas no tienen porque opacar todo, ha sido una cosa muy importante que creo que es básica para poder seguir viviendo. Sino vives en un machaque constante.
Estoy llevándolo a distancia porque los miembros de la banda, el director musical —Paul Ryutor, que es uno de mis main producers del álbum y de mi vida—, está en Barcelona y tiene muchísimo curro. Ya hicimos una primera reunión para ubicar los instrumentos, vamos a recuperar a una chica de la banda, vamos a volver con Paula también al bajo y va a ser un poco más banda. Es una banda híbrida, mi música en general es muy híbrida, pero este disco también lo es. En algunos temas va a tocar la batería, en otros no, va a haber tres guitarras sonando de repente a la vez, yo voy a tocar algunas cosas también… Se va a ver más como una banda y me apetece mucho eso.

Que todo se pasa, que al final del día es súper importante entender que nada queda para siempre y que las cosas fluctúan. De hecho, que cambien puede darte muchas cosas buenas que ahora mismo no estás viendo porque vives un poco atascada en el pasado. También creo que estas cosas caen por su propio peso. Quizá ahora estás en un momento en el que tienes que sentir todo eso y está bien, pero tienes que estar abierta que eso cambie, no puedes recrearte en eso para siempre. Si estás despierta, o si no lo estás y quieres estarlo en algún momento, llegará, cambiará y estarás mejor. Pero tienes que saber que va a pasar, no puedes pensar que nunca cambiarás, porque no es verdad. Y si lo piensas, piénsalo un rato.
Lucía Cubelos @luciacubelos
Imágenes: ©María Caparrós