Bien, ya te has decidido: te vas a hacer un tratamiento de medicina estética. Ya sabes cuándo, cómo y quién… Pero, ¿después qué?
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Bien, ya te has decidido: te vas a hacer un tratamiento de medicina estética. Ya sabes cuándo, cómo y quién… Pero, ¿después qué?

Dado el delicado estado en el que suele acabar una piel tratada mediante algún protocolo de medicina estética la cuestión más peliaguda suele ser con qué limpiarla sin alterar o agredir de más. La respuesta se encuentra en el agua micelar de Bioderma, concretamente esta versión especial para casos de rojeces y sensibilidad.
Con ella evitamos usar agua, que reseca y suele crear tiranteces en la piel, pero limpiamos perfectamente el maquillaje y suciedad. Su composición mimetiza la propia de la piel, al incluir ésteres de glicerol similares a los fosfolípidos presentes en la epidermis. De esta manera limpian sin alterar la capa hidrolipídica y controlan la vasodilatación de los capilares, gracias al aloe vera y el pepino.