Roger Taylor de DURAN DURAN, antes de su concierto en Madrid: «El éxito es un gran afrodisíaco»

Entrevistamos a Roger Taylor, batería de Duran Duran, antes de su concierto del 6 de noviembre en el Movistar Arena de Madrid, para hablar sobre los casi 50 años de historia de la banda, su legado en el pop de los ochenta, la desaparición de los grandes grupos de rock y el futuro de la industria musical

Duran Duran: casi 50 años de historia del pop

Es difícil comprender del todo a día de hoy lo icónicos que llegaron a ser Duran Duran en los 80. Aparecieron en el 78 y en apenas tres años estaban en la pared de cada adolescente, en cada televisión europea y americana y en cada revista que se dignara, de Madrid a Nueva York, de Alemania al Mississippi. Simon Le Bon, Nick Rhodes, John Taylor, Roger Taylor y Andy Taylor habían conseguido un sonido que rompía con toda la música que estaba saliendo en aquella época y, al mismo tiempo, continuaban un estilo que habían conseguido los Rolling Stones y los Beatles unas décadas antes.

Y no iban a parar pronto. Discos como «Duran Duran» (1981), «Rio» (1982) y «Seven and the Ragged Tiger» (1983) los convirtieron en estrellas internacionales, llegando a ganar dos premios Grammy en 1984 por sus videoclips, dos premios BRIT y hasta entrar en el Rock & Roll Hall of Fame en 2022. Además de encargarse de escribir, junto a John Barry, «A View to a Kill», el tema principal de la película de James Bond «Panorama para matar» (1985).

Creo que me acordaré toda la vida de cuando yo mismo los redescubrí en la genial «Sing Street» (2016), cuando los protagonistas de la película se pusieron a ver los videoclips de Duran Duran para replicarlos y empezar a vestir como el movimiento que representaban; a actuar y a tocar como ellos. Por supuesto, no solo el cine se dio cuenta de lo que tenían que ofrecer. Famosamente, grandes fotógrafos del mundo de la moda como David Bailey, Anton Corbijn, Mario Testino, Ellen von Unwerth y John Swannell les han tenido ante su objetivo, tanto para portadas de sus discos como para grandes revistas internacionales.

Duran Duran en una fotografía en blanco y negro con Simon Le Bon, Nick Rhodes, John Taylor y Roger Taylor, los cuatro integrantes actuales de la icónica banda británica de pop rock. Imagen: Alan Gelati
Duran Duran en una fotografía en blanco y negro con Simon Le Bon, Nick Rhodes, John Taylor y Roger Taylor, los cuatro integrantes actuales de la icónica banda británica de pop rock. Imagen: Alan Gelati

Su estilo rompedor sigue vigente cuarenta años después y sería difícil no reconocer una de sus canciones en cualquier bar, fiesta, casa o película donde volvieran a sonar. Desde Vanidad, hemos tenido la gran oportunidad de entrevistar a su batería, Roger Taylor, que ahora está a punto de cumplir 50 años en la banda y que sigue tocando con fuerza, esta vez en el Movistar Arena de Madrid, donde Duran Duran actuarán el 6 de noviembre dentro de su gira Free To Love Tour. ¡Las entradas siguen a la venta!

Roger Taylor, batería de Duran Duran, habla en exclusiva con Vanidad

Muchas bandas de rock han acabado separándose, enfrentándose públicamente o destruyendo sus relaciones personales. Sin embargo, vosotros habéis conseguido seguir juntos y conservar vuestra amistad durante casi cincuenta años. ¿Cómo lo habéis logrado?

El otro día estaba calculando que pronto se cumplirán cincuenta años desde que entré en la banda, en 1979. Duran Duran se formó en 1978, así que nos estamos acercando rápidamente a ese aniversario. Y, claro, te preguntas: ¿cómo hemos conseguido llegar hasta aquí? Cuando empezamos, no creo que ninguno pensara que aquello duraría más de uno o dos años. En esa época, se suponía que la carrera de una banda podía durar cinco años como máximo. Los Rolling Stones ya llevaban algún tiempo juntos, pero tampoco teníamos grandes precedentes en los que fijarnos.

Creo que hemos sobrevivido porque seguimos siendo buenos amigos. Nunca hemos tenido grandes enfrentamientos y compartimos muchas influencias culturales, desde la música hasta el cine o la televisión. Haber crecido en el mismo país y durante la misma época también es importante, porque crea una conexión que permanece con los años.

Pero hay otro factor fundamental: hemos conseguido mantener el éxito. Si ahora mismo estuviéramos luchando por llenar salas de doscientas personas, probablemente nos habríamos dedicado a otra cosa. El éxito es un gran afrodisíaco. Te mantiene activo, interesado y con ganas de seguir adelante. Eso también es muy importante.

Duran Duran en 1983, durante su época de mayor popularidad internacional, en una fotografía que captura la estética new romantic que convirtió al grupo en un icono de los años ochenta. Imagen: Andy Earl
Duran Duran en 1983, durante su época de mayor popularidad internacional, en una fotografía que captura la estética new romantic que convirtió al grupo en un icono de los años ochenta. Imagen: Andy Earl

«El éxito es un gran afrodisíaco» es una frase fantástica.

¡Ya tienes el titular de la entrevista!

¿Qué opinas del estado actual de la música? ¿Crees que hemos perdido algo de la «magia» por el camino?

Lo que más me decepciona es la falta de bandas construyendo grandes repertorios, con canciones que la gente quiera seguir escuchando dentro de veinte o treinta años. Por supuesto que hay solistas extraordinarios. Adele ha tenido una carrera increíble y Taylor Swift también. Pero cuando pienso en bandas relativamente recientes con un catálogo realmente importante, solo me vienen a la cabeza The Killers, Coldplay o Red Hot Chili Peppers. Más allá de ellos, resulta difícil encontrar grupos que estén creando un legado musical comparable.

Fíjate en Glastonbury. Ahora tienen dificultades para encontrar bandas que encabecen el festival y están recurriendo cada vez más a artistas en solitario. Para mí, Glastonbury siempre había representado precisamente eso: grandes bandas con repertorios extraordinarios. Y tengo la sensación de que ese tipo de artistas está desapareciendo.

No sé exactamente por qué ocurre. Quizá tenga algo que ver con la tecnología. No creo que la tecnología sea el problema en sí mismo, pero sí que mucha gente piensa que puede sustituir lo que antes hacía una banda: reunirse en un estudio, tocar juntos y crear música colectivamente. Ahora alguien puede pensar: «Puedo hacerlo todo desde mi ordenador, traer a un cantante y ya tenemos un disco». Quizá esa sea una de las razones por las que están desapareciendo las bandas icónicas. Igual Oasis sería otro ejemplo de grupo relativamente reciente con un gran repertorio, pero parece que, después de ellos, todo se ha ido apagando.

Portada del álbum debut «Duran Duran», publicado en 1981, con el que la banda británica comenzó su camino hacia el éxito internacional y se consolidó como referente del movimiento new romantic. Imagen: Duran Duran / EMI
Portada del álbum debut «Duran Duran», publicado en 1981, con el que la banda británica comenzó su camino hacia el éxito internacional y se consolidó como referente del movimiento new romantic. Imagen: Duran Duran / EMI

En las últimas décadas parece que los músicos de rock han perdido esa personalidad más salvaje e imprevisible que tenían en los 80. Basta con ver algunas entrevistas antiguas de Lou Reed para comprobar lo diferentes que eran las cosas. ¿Qué ha ocurrido? ¿Es consecuencia de la profesionalización de la industria, de la influencia de las marcas o de que ahora todos los artistas están entrenados para enfrentarse a los medios? ¿Cuándo desapareció esa rebeldía?

Creo que simplemente nos hicimos mayores (risas). Si ves nuestras primeras entrevistas, resulta evidente que no teníamos ningún tipo de preparación para hablar con los medios. Así funcionaba la industria musical entonces. Subías al escenario con la misma ropa que llevabas por la calle y, cuando te entrevistaban, simplemente respondías lo que te apetecía. Nadie te había enseñado cómo debías comportarte en absoluto. Con los años, la industria se ha profesionalizado y, en ese proceso, ha eliminado buena parte de esa imprevisibilidad. Ahora todo parece mucho más controlado.

Y volvemos a lo que hablábamos antes: hay menos bandas y, por tanto, menos personalidades diferentes conviviendo dentro de un mismo proyecto. Cuando tienes a cinco personas en un grupo, cada una puede estar mentalmente en un lugar completamente distinto. Eso genera situaciones inesperadas, tensiones y una personalidad colectiva muy particular. Es mucho más fácil controlar a una sola persona que a cinco. Creo que ahí está parte de la explicación.

Duran Duran en una sesión fotográfica de 1985, en pleno auge de su éxito internacional, cuando la banda británica se había convertido en uno de los grandes referentes del pop y la moda de los años ochenta. Imagen: Ken Regan
Duran Duran en una sesión fotográfica de 1985, en pleno auge de su éxito internacional, cuando la banda británica se había convertido en uno de los grandes referentes del pop y la moda de los años ochenta. Imagen: Ken Regan

(Entre risas) ¿Entonces echas de menos esa época en la que las estrellas del rock eran alcohólicos, mujeriegos y permanentemente drogados?

No, la verdad es que no. ¡Era insoportable estar cerca de ellos! (más risas). Hoy llevo una vida bastante saludable y todos en la banda estamos en una situación parecida. Creo que la única manera de sobrevivir durante tanto tiempo es cuidarte, proteger tu talento y concentrar tu energía en lo que realmente importa: cómo actúas sobre el escenario y cómo creas música. Es mucho más importante dedicarte a eso que a las fiestas después de los conciertos. Ahora todos estamos bastante centrados y llevamos vidas mucho más saludables.

Duran Duran fotografiados por Ellen von Unwerth en 1994. Una imagen que refleja la estrecha relación de la banda británica con la moda y la fotografía editorial. Imagen: Ellen von Unwerth
Duran Duran fotografiados por Ellen von Unwerth en 1994. Una imagen que refleja la estrecha relación de la banda británica con la moda y la fotografía editorial. Imagen: Ellen von Unwerth

Adrián Sánchez @adriansanchezliggeri

Imágenes: cortesía de Green Cow Music

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