Eduard Torres es una alma inquieta, de esas que, física y creativamente, siempre se mueven. Por ello, con motivo de nuestra alianza con adidas y sus Adizero EVO SL, nos trasladamos hasta Barcelona para acompañarle en uno de sus versátiles días: una jornada que fluye entre una carrera liberadora por la Barceloneta al amanecer, un brunch por Ciutat Vella y una cena íntima en Bar Super hosted by Clara Griffiths.
Eduard Torres: «Me encanta descubrir sitios corriendo, es una manera más libre y personal de conocer la ciudad»
Para Eduard Torres, las mañanas no comienzan con café, sino con estiramientos en ayunas y unos minutos de yoga sacados de algún canal de YouTube. De hecho, dice que si se salta este ritual, lo nota: le cuesta más arrancar el día. Tras una ducha rápida, empieza su jornada, siempre distinta, que a menudo termina con alguna sesión de running o entrenamiento al aire libre.
Y es que correr, para él, no es solo desconectar del móvil o del frenético ritmo que conlleva su trabajo, también es una forma de conectar con lo que realmente le interesa o le ronda por la cabeza. «Muchas veces salgo a correr con una idea a medias y, al volver, ya sé cómo seguir. Es como ir a terapia, pero sin pagar», explica entre risas.

No le interesa correr siempre con estructura, ni seguir un plan fijo. «Me encanta descubrir sitios corriendo, es una manera más libre y personal de conocer la ciudad», dice.
Y, aunque le gusta entrenar y sentirse bien físicamente, no se obsesiona. También necesita momentos de calma, sofá… y pegarse una buena juerga de vez en cuando. «La clave está en el equilibrio. Cuando lo consigo, me llega la creatividad», asegura.

Barcelona también juega un papel importante en su ritmo vital. Le inspira especialmente el Born, por su mezcla de libertad y creatividad. «Tiene un algo muy cinematográfico que me atrapa», confiesa. Y en ese entorno urbano y artístico, la comodidad se vuelve indispensable: «Si no estoy cómodo, no rindo igual. Ya sea en una reunión o editando en casa, lo que llevo puesto influye en cómo me muevo y en cómo creo».

La comodidad y la estética es lo que más le fascina de las Adizero EVO SL de adidas. «Hoy corriendo 5 km me he dado cuenta de lo ligeras que son. Y además tienen un diseño que me flipa», cuenta.
Por ello, tampoco duda en incorporarlas fuera de sus entrenamientos, en sus looks más lifestyle. «Una camiseta básica, unos jeans anchos, unas gafas de sol, las EVO SL y ya lo tienes todo».

Hablando de su carrera –profesional– nos confiesa que no ha sido un sprint, sino más bien una sucesión de pasos conscientes hacia el cambio. Dejó atrás su pequeño pueblo de 6000 habitantes para mudarse a Barcelona sin tener nada claro. Lo hizo por sus ganas de experimentar, de conocer gente… «Muchas personas intentan buscar una vida estable y tranquila, pero yo quería ver cómo era vivir en otros lugares», asegura.
Y precisamente en Barcelona, de manera casi anecdótica, le llegó su primera oportunidad delante de una cámara. «Iba caminando por Paseo de Gracia y me paró una señora. Me dijo si quería ir a un casting de publicidad, que se pagaba bien. Tuve la suerte de que me cogieran, así que pude ver cómo era un rodaje por dentro. A partir de allí, me quedé enamorado del mundo audiovisual».

Desde entonces, su mirada sobre la industria ha evolucionado. Al principio quería hacerlo todo, aunque no le representara. Hoy es más selectivo y busca que todos los proyectos que le llegan, reflejen sus valores. «Ser fiel a uno mismo da credibilidad. Y eso, en cualquier profesión, se valora».

Con el tiempo –y, tal y como él mismo asegura, con muchas hostias–, también ha aprendido a gestionar las críticas y los inevitables «noes» que conlleva este sector. Ya no se los toma como algo personal. Sabe que forman parte del juego y se siente afortunado por poder dedicarse a lo que ama.
También ha aprendido a equilibrar su faceta de actor con la de creador de contenido, la cual, en ciertos aspectos, sigue estando rodeada de prejuicios. «Si lo ves como una herramienta y no como una etiqueta, suma, pero hay quien todavía lo ve como algo menor. También es cierto que las redes sociales te empujan a lugares un poco oscuros en mi opinión. Compararse constantemente, pensar que no eres suficiente… Pero poco a poco he ido consiguiendo que cada vez me importe menos todo esto».

Respecto a todo lo que viene, le espera una nueva ficción: «Los secretos de la cortesana», de la que solo hemos conseguido sonsacarle que se tratará de una serie de época. Y, por supuesto, un verano que afronta con ganas y tranquilidad. «Este año me he movido mucho y necesito un poco de desconexión. Planes con amigos y familia. Sin mucho ajetreo… Seguramente en alguna cala de la Costa Brava, comiendo bien y practicando mucho deporte», concluye.

Texto: Anna Alarcón @_annalarcon
Fotografía y vídeo: Pablo Alameda @pablo_alameda
Agradecimientos a Soy Olivia @somediagroup