El contexto de la carrera de Duki es complicado. Años siendo el máximo exponente del trap hispano le pasaron factura en «Ameri», donde el conformismo fue sin duda el calificativo predominante en el proyecto que prometía ser su obra magna.
Nadie pedía que volviese a teñirse de rubio y a sacarse la lengua cual fan de Guns n Roses pero un mínimo de expectativa en el proyecto tras lo que escuchamos en su mixtape predecesora, «A.D.A», si había y el resultado final dejó al argentino en muy mala posición.
El aprendizaje hace al genio
La respuesta de Duki a la decepción masiva de su público ha llegado menos de un año después en forma de mixtape, un formato que te permite desentenderte completamente de la cohesión tanto sonora como conceptual del proyecto. «5202» recoge 11 registros donde Duki busca renovarse con sonidos nuevos como el super-trap con deliveries diferentes y frescos y lo más importante, arriesgados frente a los típicos.
Comenzar un proyecto donde tienes que demostrar a tus fans que aprendes de tus errores con un track como «Golfista» es una señal muy positiva del ejercicio de comprensión situacional de Duki. Lejos de hacer oídos sordos a críticas destructivas como la publicada en Rolling-Stone, que tenía toda la razón del mundo, Duki ha preparado un proyecto donde vuelve a ser esa estrella del trap en mayúsculas y deja de jugar con el pop como lleva años haciendo.

Una mixtape con tintes españoles
La producción con tintes españoles (participan Nake, Nadador y ULI) es impecable, como siempre en los materiales del argentino, y una vez más hay que recalcar cómo el rapero ha sido capaz de montarse a la perfección en registros que van desde el hoodtrap al supertrap.
Ahora bien, quemar la bala del featuring con Zell en un Sexy Drill bajo el nombre «Calabasas», donde el primer delivery de Duki es mejorable y su verso dura casi dos minutos me parece desaprovechar lo que podía ser un éxito de otro nivel. Recalcando los featurings nos encontramos con Clúster como grata sorpresa, un artista que con solo 50 mil oyentes mensuales ha participado en una mixtape del rapero más importante de su país, que sigue haciendo lo que mejor se le da, crear escena.
El apartado visual plasma a la perfección lo que debería ser en una mixtape. Crudo, trapero y con la icónica pegatina de mixtape. Los visuales del proyecto siguen esta línea y es que de la mano de Facu Balve, Duki lleva siendo pionero desde hace varios años en la escena argentina en darle una importancia enorme all imaginario que acompaña a sus proyectos y en querer cubrir esa experiencia 360, que incluye música, visuales, giras y merch, consiguiendo que todo esto destacase, incluso habiendo entregado un material tan pobre como lo fue «Ameri».
El resurgir de las cenizas del icono de una generación
5202 es lo que debería haber sido «Ameri» en muchas perspectivas. Nadie pedía un Duki que experimentase con sonidos alternativos o que presentase un concepto súper innovador, porque ese no es su lugar en la escena. Él representa la cara de una generación que creció con El Quinto Escalón, con type beats robados y con un estilo de vida que alababa los traphouses y el derroche. Lo mejor que pudo hacer fue sanarse tanto mentalmente como físicamente, y mostrar cómo fue capaz de superar una situación así lo subió al escalón de referente. Pero a nivel musical, la gente seguía ansiando ese Duki que vimos en «Desde El Fin Del Mundo» o en registros incluso más antiguos y en «5202» por fin acepta su lugar en la escena como padre del trap argentino y deja de intentar ser una pseudo estrella del pop.

No se puede renegar de lo que eres, puedes cambiar, mejorar tu salud, pero al final la esencia es la misma e intentar transmitir lo que Duki hizo en «Ameri» (todavía no sabemos lo que es) hace que no se sienta real. «5202» representa la vuelta de una estrella que llevaba muchos años dormida viendo como sus contemporáneos le superaban por la izquierda e incluso las generaciones venideras, pero cuando estas lo han hecho Duki ha sabido entenderlas y adaptarse a ellas y en ello está el valor de esta nueva mixtape.
El río es el mismo pero el agua que corre por él nunca lo es, y cuando ha aceptado esto ha vuelto a ser quien era y no sólo eso, ha vuelto mejor que nunca.
Dani Curbelo: @ssaintdanii
Imágenes: Instgaram