MALA GESTIÓN: «Tenemos más miedo a no hacer lo que queremos que a no encajar»
Entrevistamos a Mala Gestión, la banda valenciana que lo está petando ahora mismo. Imagen: @lluismllop
En esta entrevista hablamos con Pablo Prats, bajista del grupo musical de Mala Gestión, sobre su nuevo álbum, el papel del humor en sus canciones, la viralidad, la exposicion emocional, la situación social actual y la manera del grupo en afrontar el éxito. Un conversación en la que, entrecortas, reflexiónese y alguna que otra contradicción, dejan claro que tienen más miedo a no hacer lo que quieren que a no encajar
Mala Gestión: así nació «Hacemos lo que podemos», su álbum más libre
Mala Gestión nunca ha confiado demasiado en las fórmulas. Ni en las etiquetas, ni en los algoritmos, ni siguiera en sus propias certezas. Quizá por eso «Hacemos lo que podemos» en su disco más libre hasta la fecha. Entre el desencanto, el humor y las ganas de seguir adelante, la banda valenciana reflexiona sobre música, amistad, exposición emocional y una sociedad que cada vez les preocupa más.
Entre humos, autocrítica y una forma muy particular de entender la música, Mala Gestión se ha convertido en una de las bandas más singulares de la escena alternativa valenciana. Formado por Elías MacCabe, Pablo Prats, Héctor Soriano, Guille Llop y Joan Adsuar, el grupo acaba de publicar «Hacemos lo que podemos», su tercer disco que mezcla canciones directas, pegadizas y provocadoras con otras más intimas y reflexivas. Lejos de las fórmulas pensadas para el algoritmo, defienden la espontaneidad, la honestidad y la libertad creativa como pilares de su proyecto.
El nombre de vuestro disco parece casi un lema generacional. ¿Qué significa realmente «Hacemos lo que podemos» para vosotros?
La frase la propuso Héctor porque un amigo de Valencia se la dijo y le pareció adecuada para el disco. Para nosotros significa estar satisfecho con lo que hagas aunque pueda parecer mediocre o insuficiente, seguir adelante y que te dé igual aquello que no puedes controlar.
En el álbum hay mucha ironía, mucho caos y también bastante nostalgia. ¿Creéis que vuestra música nace más del desencanto o de la necesidad de reírse de todo?
La necesidad de reírse también nace del desencanto, así que las dos cosas son lo mismo. El humor es una gran medicina ante los problemas que plantea la vida y no podía faltar en nuestra música.
Viendo todo lo que os está pasando ahora, ¿sentís que seguís viviendo la música igual que cuando empezasteis o inevitablemente cambia la forma de crear y entender el grupo?
Obviamente cambia, pero se sigue viviendo la música con cariño y sigue siendo el refugio que era cuando comienzas. Es como cuando tienes un hijo y pasa de ser un niño a un adolescente, te trae más quebraderos de cabeza pero sigues queriéndolo.
Los integrantes de Mala Gestión posan durante la sesión fotográfica de presentación de «Hacemos lo que podemos», su tercer álbum de estudio
Vuestras letras son muy directas, casi como conversaciones entre amigos ¿Cómo suele surgir una canción de Mala Gestión? ¿Tenéis algún tipo de inspiración colectiva?
Nuestras canciones nacen bastante colectivamente. Creo que ese tono directo y cercano nace de que muchas veces las canciones son la traducción a música del momento en el que la compusimos sin muchos filtros.
«Noche de Casino» conectó muchísimo con la gente porque tiene algo muy caótico pero también muy reconocible emocionalmente. ¿Por qué creéis que una canción así terminó convirtiéndose en un himno para tanta gente? ¿Sentís que habla de algo generacional aunque no fuese intencionado?
Nunca había pensado en el plano emocional de «Noche de casino» . Siento que es más una canción en tendencia por ser polémica por el tema y tener una música pegadiza, aunque ahora que lo pienso , puede ser que recoja el sentimiento de desesperación y vive rápido que hay ante la falta de esperanza que tenemos como sociedad. No sé, se me acaba de ocurrir y a lo mejor es una tontería.
El disco tiene temas muy explosivos, pero también otros mucho más pausados y emocionales. ¿Cómo nació esa necesidad de introducir momentos más tranquilos dentro de un álbum tan intenso a nivel sonoro?
Pues porque en la música que escuchamos diariamente también entran temas tranquilos y queríamos que nuestros gustos se vieran reflejados en el disco . Además pensamos que es interesante que un disco tenga sus menos y sus más y que pueda retar un poco al consumidor. Tampoco hacer un disco tipo «Tubular bells» pero si que no sea todo easy listening.
Mala Gestión junto a un caballo que, según fuentes no confirmadas, entendió el concepto del Ñunk mejor que mucha gente
Detrás del humor, el caos o la provocación de muchas letras, ¿había alguna problemática o sensación concreta que quisierais reflejar sobre vuestra generación o vuestra forma de vivir actualmente?
No conscientemente quizá, pero si que es inevitable que lo que vives como persona e individuo dentro de una sociedad se traduzca en la música que haces. No va a ser igual la música que haces en una sociedad donde sientes que hay una protección mutua entre sus habitantes que una en la que reina la ley del más fuerte.
¿Qué tiene el humor que os interesa tanto como herramienta artística? Porque incluso en canciones más melancólicas seguís teniendo ese punto provocador.
Solo a través del humor se puede hablar de las cosas más serias.
Vuestra música tiene muchísima energía y conecta muy fuerte con la gente en directo. ¿Qué os gustaría que sintiese vuestro público cuando escucha una canción vuestra o va a uno de vuestros conciertos? ¿Desahogo, identificación, libertad…?
Desahogo sobretodo, que durante un rato entre en un lugar donde se sienta a gusto y feliz.
Entre la espontaneidad, el humor y la libertad creativa, Mala Gestión continúa construyendo una de las propuestas más singulares de la escena alternativa valenciana
Ahora mismo sois una de las bandas emergentes más comentadas del panorama nacional. ¿Cómo se vive esa presión que aparece desde fuera?
Pues muy bien, está bien que presten atención a tu proyecto, aunque sí que es importante tener los pies en la tierra para que no te consuma el enorme mundo que se te abre cuando el foco te apunta.
Si tuvierais que definir este disco con una sola emoción, ¿cuál sería y por qué?
Sorpresa , porque fue compuesto tan a la marcha que el resultado fue impredecible incluso para nosotros.
Estando dentro de la industria musical actual, donde muchas veces parece que se premia más la viralidad o lo comercial que el propio discurso artístico, ¿habéis tenido alguna vez miedo de que vuestro sonido no encajase del todo en lo que «se consume» ahora?
La verdad que nunca confiamos en nuestro nicho . Nunca pensamos en viralidad ni nada, hicimos lo que nos apeteció y por eso quizá se ha hecho viral, porque en un mundo tan meticulosamente estudiado para controlar el algoritmo algo escrito desde el libre albedrío sorprende. Y a la otra pregunta, claro que hemos tenido miedo a no encajar, pero hemos tenido mucho más miedo a no hacer lo que queríamos.
Mala Gestión lanza Hacemos lo que podemos sin perder el humor, la autocrítica ni la cercanía que define sus canciones
¿Hay alguna canción del disco que os haya costado especialmente terminar o mostrar porque os tocaba más personalmente?
Hay canciones como «Correo», «Morir Lejos de aquí» y «Hacemos lo que podemos» que son más personales y si es posible que te tiemblen un poco más las piernas al pensar en tocarlas delante de gente o enseñársela a tu familia, pero al final es como en la respuesta anterior , pesa más la frustración a quedarse callado que el miedo a exponerse.
¿Qué artistas, bandas o referencias culturales sentís que están más presentes en vuestra forma de entender la música?
Cualquier banda que haga música porque le gusta y tiene buen rollo con la gente a su alrededor . Tampoco tenemos referentes claros. Nuestro sonido se asemeja a Viagra boys a ratos o Turnstile, Carolina Durante, MGMT… Pero realmente tampoco es algo que meditemos a profundidad . Luego hemos conocido a gente de puta madre en la industria y nos sentimos alienados con ellos en su forma de vivir la música como los Cora Yako que tocamos con ellos hace poco y fueron de puta madre y son experiencias como esas las que te hacen conectar con la industria y ver qué está conformada por peña que merece la pena muchas veces.
Vuestras canciones hablan mucho de nostalgia, caos, errores y de intentar sobrevivir emocionalmente a ciertas etapas. ¿Creéis que hacer música os ha ayudado también a entenderos a vosotros mismos o incluso a gestionar cosas que fuera de las canciones quizá no sabríais expresar?
Por supuesto, sobre todo a seguir adelante . A no dejarse llevar por la bajona de los errores y tratar de sacar enseñanzas de ellos o incluso hacer algo bonito cuando se puede.