PARIS Fashion Week llega a su fin: últimas claves de una semana marcada por los relevos y el deseo de volver a sorprender
Desfile de Valentino Primavera-Verano 2027 de Alessandro Michele durante Paris Fashion Week. Imagen: @maisonvalentino
De la nueva Chanel de Matthieu Blazy al regreso del instinto en Mugler, pasando por el surrealismo cotidiano de Schiaparelli, la ropa real de Miu Miu y la piedra convertida en moda por Rick Owens: estas son las claves de la segunda mitad de Paris Fashion Week
Paris Fashion Week SS27 llega a su fin: los desfiles que han marcado la última semana de la moda
La Fashion Week de París llegó ayer a su fin. Desde el pasado 28 de septiembre, la capital francesa ha acogido las colecciones prêt-à-porter de SS27 y, después de más de una semana de desfiles, presentaciones y debuts, el calendario oficial ha terminado. En total, la Fédération de la Haute Couture et de la Mode ha reunido 68 desfiles y 33 presentaciones.
En la primera parte de esta crónica hablábamos de Matières Fécales, Dior, Saint Laurent, Maison Margiela, Tom Ford, Dries Van Noten, Chloé, Anrealage y Balenciaga. Esta segunda mitad deja otra serie de historias que ayudan a completar el dibujo de la temporada: casas históricas que buscan recuperar su capacidad de sorprender, diseñadores que empiezan a consolidar sus nuevos lenguajes y una industria que parece estar intentando responder a una misma pregunta: cómo volver a generar deseo cuando el lujo atraviesa uno de sus momentos más complejos.
1. Chanel: Matthieu Blazy empieza a cambiar las reglas
Un año después de presentar su primera colección para Chanel, Matthieu Blazy empieza a demostrar que su intención no es simplemente actualizar la maison, sino cambiar la manera en la que sus códigos pueden comportarse. El desfile tuvo lugar en el Grand Palais, bajo una escenografía casi marciana: una enorme luna suspendida sobre el espacio, gaviotas luminosas y un suelo en tonos naranja y verde. Pero la verdadera transformación estaba en la ropa.
Look de Chanel Primavera-Verano 2027 diseñado por Matthieu Blazy y presentado en el Grand Palais de París
El tweed, uno de los materiales más reconocibles de Chanel, pierde rigidez. Blazy lo convierte en superficies más flexibles, introduce estampados de tigre, paneles de malla, bordes deshilachados y combinaciones de colores mucho más agresivas. Las clásicas chaquetas aparecen junto a faldas transparentes, vestidos fluidos, prendas de inspiración deportiva y siluetas masculinas.
La colección, de 83 looks, también juega con una idea fundamental para Chanel: cómo conseguir que los códigos que todo el mundo reconoce sigan resultando deseables para alguien que no los ha llevado nunca. Incluso el bolso 2.55 original de Gabrielle Chanel apareció en manos de una de las modelos, en una especie de diálogo directo entre el archivo y la nueva propuesta. El resultado es probablemente una de las colecciones más importantes para entender el futuro inmediato de Chanel.
Chanel SS27 reinterpreta los códigos históricos de la maison bajo la dirección creativa de Matthieu Blazy
2. Schiaparelli: el surrealismo sale de la Alta Costura
En Schiaparelli, Daniel Roseberry volvió a una de las piezas más importantes del archivo de Elsa Schiaparelli: la chaqueta. El desfile de SS27 partió de una pregunta bastante concreta: ¿cómo trasladar el impacto visual de la alta costura a un armario de prêt-à-porter sin perder la personalidad de la casa? La respuesta fue una colección mucho más cotidiana de lo que suele asociarse a Schiaparelli, pero que nunca renuncia completamente a la teatralidad. Roseberry trabajó con sastrería marcada, vestidos de cóctel, prendas de punto y broderie anglaise, mientras las placas anatómicas que ya había presentado en alta costura reaparecían sobre algunas siluetas.
Vestido de Schiaparelli Primavera-Verano 2027 diseñado por Daniel Roseberry durante Paris Fashion Week
Hay algo especialmente interesante en esta estrategia. Schiaparelli se ha convertido en una de las firmas más reconocibles de la alfombra roja gracias a sus piezas escultóricas y sus referencias surrealistas. Pero Roseberry parece estar intentando demostrar que una maison puede conservar ese universo sin que cada prenda tenga que comportarse como una pieza de alta costura. La mujer Schiaparelli, en definitiva, no cambia de personalidad. Cambia de momento del día.
Silueta escultórica de Schiaparelli SS27, la colección con la que Daniel Roseberry lleva el surrealismo al prêt-à-porter
3. Mugler: vuelve el cuerpo, vuelve el instinto
Si existe una casa cuyo archivo está directamente relacionado con la anatomía, el deseo y la transformación del cuerpo, es Mugler. Y Miguel Castro Freitas decidió llevar precisamente esa cuestión al centro de su tercera y última entrega de la trilogía Glorified Clichés. La colección, presentada el 4 de octubre, parte del instinto animal. El diseñador se pregunta qué ocurre cuando debajo de todas las construcciones sociales que utilizamos para vestir el cuerpo sigue existiendo algo más primitivo.
Look de Mugler Primavera-Verano 2027 con transparencias y aplicaciones florales durante Paris Fashion Week
Las referencias al archivo de Thierry Mugler son evidentes: corsés, cinturas de avispa, siluetas de pájaro, insectos, plumas y hombros exagerados. Pero Castro Freitas no está intentando reproducir literalmente los grandes momentos de Mugler. Los utiliza para hablar de una cuestión más amplia: nuestra relación con aquello que consideramos bello, deseable o incluso aceptable en un cuerpo. La colección también establece un vínculo directo con Les Insectes, el célebre desfile de alta costura de Thierry Mugler de 1997, del que este año se cumplen tres décadas.
Vestido de volúmenes escultóricos de la colección Mugler SS27 de Miguel Castro Freitas
4. Miu Miu y la reivindicación de la ropa real
Miu Miu sí tuvo desfile, el 4 de octubre, y, probablemente, fue uno de los más interesantes para entender hacia dónde está mirando Miuccia Prada. La colección partió de una idea aparentemente sencilla: la ropa que realmente lleva la gente. No la ropa construida para una fotografía de Instagram, sino la que aparece cuando alguien sale a hacer recados, va al gimnasio, trabaja o mezcla prendas sin pensar demasiado en si pertenecen al mismo universo estético.
Look de Miu Miu Primavera-Verano 2027 presentado por Miuccia Prada durante Paris Fashion Week
La propuesta convirtió esa cotidianeidad en lujo. Faldas plisadas con zapatillas, pantalones deportivos con americanas, tops deportivos combinados con prendas de noche y piezas vintage convivieron en estilismos deliberadamente contradictorios. Miu Miu también presentó una colaboración con Wrangler que transforma vaqueros vintage mediante cordones cruzados y una nueva versión de las zapatillas New Balance RC150, resultado de su colaboración con la firma deportiva.
Miu Miu SS27 convierte la ropa cotidiana en objeto de deseo durante su desfile en París
La idea es muy Prada: no crear necesariamente una prenda que no hayamos visto nunca, sino cambiar el contexto en el que la vemos. Y es precisamente por eso que Miu Miu sigue teniendo una capacidad extraordinaria para convertir lo ordinario en algo que una nueva generación quiere vestir.
5. Lacoste: el tenis pierde su perfección
En Lacoste, Pelagia Kolotouros partió del lugar más obvio y, al mismo tiempo, más difícil de reinterpretar: el tenis. La colección se presentó en la pista Philippe-Chatrier de Roland-Garros y utilizó la tierra batida como elemento conceptual. El tradicional universo limpio y preppyde Lacoste apareció deliberadamente deformado: polos arrugados, superposiciones, prendas que parecían haber sido sometidas al calor y al movimiento y una paleta inspirada en la pista, entre blanco, oliva, verde de pelota de tenis y naranja tierra.
Look de Lacoste Primavera-Verano 2027 presentado en la pista Philippe-Chatrier de Roland-Garros
Las últimas salidas eran especialmente literales: prendas blancas que parecían haber sido presionadas contra la superficie de tierra del propio Roland-Garros. También apareció una nueva zapatilla, la ACE-T1, cuya construcción recuerda a la red de una pista y cuyo talón incorpora una pelota de tenis. En definitiva, Kolotouros parece querer quitarle a Lacoste esa perfección casi intocable que durante décadas ha definido el polo. El deporte deja de ser limpio, ordenado y preppy para convertirse en algo físico: sudor, presión, movimiento y contacto.
Lacoste SS27 reinterpreta la estética del tenis con la tierra batida de Roland-Garros como inspiración
6. Rick Owens convierte la piedra en una declaración
Rick Owens presentó Stone, una colección que volvió a demostrar por qué su universo funciona de manera completamente independiente a las tendencias de temporada. El diseñador partió de la piedra como símbolo de resistencia, estoicismo y permanencia. Pero en lugar de traducirla únicamente en prendas pesadas y oscuras, comenzó precisamente desde lo contrario: blanco, marfil y siluetas casi angelicales.
Volúmenes monumentales y construcción textil en la colección «Stone» de Rick Owens SS27
Después aparecieron materiales industriales, construcciones rígidas, estructuras que parecían exoesqueletos y referencias a símbolos ocultistas. Pentagramas y otros signos vinculados a la chaos magic funcionaban como talismanes dentro de una colección que hablaba de la alteridad y de la tendencia humana a convertir aquello que no comprende en algo amenazante.
Los materiales también eran protagonistas. Algunas chaquetas millefoglie requerían hasta 45 horas de trabajo, mientras elementos industriales se transformaban mediante técnicas de alta construcción. Es por eso que Rick Owens no necesita reinventarse cada temporada. Su fuerza está precisamente en seguir desarrollando un universo reconocible y hacer que, incluso después de más de tres décadas, todavía pueda encontrar nuevas formas de hablar de él.
Look escultórico de Rick Owens Primavera-Verano 2027 perteneciente a la colección «Stone»
7. Loewe: cuando el lujo vuelve a querer ser deseable
Entre las grandes casas que han encontrado progresivamente su nuevo lenguaje está Loewe. Jack McCollough y Lazaro Hernandez llevan tres colecciones al frente de la maison y, en esta SS27, parece que la combinación entre su propio lenguaje y la historia de Loewe empieza a asentarse.
Look de Loewe Primavera-Verano 2027 de Jack McCollough y Lazaro Hernandez durante Paris Fashion Week
El cuero continúa siendo importante, especialmente en los accesorios, pero la ropa se vuelve más relajada y cotidiana. Aparecen cazadoras drapeadas, vestidos babydoll, faldas de talle alto, prendas técnicas y básicos que utilizan el color y los accesorios para construir el look. La colección resulta especialmente interesante porque parece resolver una de las dificultades más complicadas de cualquier relevo creativo: cómo conseguir que una casa mantenga su identidad mientras el diseñador deja de sentirse como un recién llegado.
Loewe SS27 apuesta por siluetas relajadas, color y nuevos códigos bajo la dirección de Jack McCollough y Lazaro Hernandez
8. Celine y el regreso de una elegancia más despreocupada
En Celine, Michael Rider continúa consolidando su nueva etapa después de la salida de Hedi Slimane. Su propuesta se mueve en otra dirección: tejidos ligeros, referencias a los años setenta y una elegancia menos construida. Es una colección que parece interesada en recuperar cierta facilidad en la manera de vestir, algo que contrasta con la obsesión contemporánea por construir una imagen perfectamente reconocible. El resultado es más silencioso que el de otras grandes casas de París, pero precisamente ahí está su interés. Celine parece estar buscando una identidad que no dependa únicamente de un gesto visual inmediato.
Look de Celine Primavera-Verano 2027 durante el desfile de la firma en Paris Fashion Week
9. Valentino: Alessandro Michele quiere devolver la noche a la moda
Alessandro Michele continúa su transformación de Valentino llevando la casa hacia un terreno mucho más nocturno. La colección presentada en París mezcló bustiers de satén, faldas transparentes, lentejuelas, plumas, sastrería masculina y prendas que parecían pensadas directamente para una pista de baile. Después de varias temporadas en las que Michele ha intentado encontrar el equilibrio entre su maximalismo y la historia de Valentino, esta propuesta parece apostar definitivamente por el espectáculo y la personalidad.
Look de Valentino Primavera-Verano 2027 diseñado por Alessandro Michele durante Paris Fashion Week
Es una estrategia significativa en un momento en el que la moda parece estar abandonando progresivamente el ideal de la discreción. Después de años de quiet luxury, Michele vuelve a defender la idea de que una prenda puede querer ser vista.
Valentino SS27 recupera la extravagancia y la moda nocturna de la mano de Alessandro Michele
10. Jean Paul Gaultier y Duran Lantink: el archivo como materia prima
Otro de los desfiles que merece una mención especial es Jean Paul Gaultier, donde Duran Lantink continúa trabajando con el enorme archivo de la casa. Su propuesta mezcló textiles vintage neerlandeses con códigos históricos de Gaultier y demostró que un archivo no tiene por qué convertirse en una sucesión de homenajes literales. Puede funcionar como material bruto para construir algo nuevo. En una temporada en la que prácticamente todas las grandes casas están lidiando con sus propios legados, este enfoque resulta especialmente pertinente.
Look de Jean Paul Gaultier Primavera-Verano 2027 diseñado por Duran Lantink para Paris Fashion Week
11. Louis Vuitton: el futuro, pero para vestirlo hoy
Y París terminó donde probablemente tenía que terminar: en el futuro. El último desfile de esta Fashion Week fue Louis Vuitton, que presentó ayer su colección SS27 en la Cour Carrée del Louvre. Nicolas Ghesquière convirtió el histórico espacio en una especie de ciudad futurista, con vehículos voladores suspendidos sobre la pasarela y una escenografía que parecía directamente sacada de una película de ciencia ficción. Pero, bajo toda esa fantasía, la colección hablaba de algo mucho más inmediato.
La propuesta se tituló Ergonomie y partía de una idea sencilla: diseñar la ropa desde el cuerpo y desde su movimiento. Ghesquière, que lleva más de una década construyendo su particular relación entre moda y futurismo, esta vez quiso hacer prendas más ligeras, flexibles y funcionales. Vestidos vaporosos, tejidos transparentes, tops de punto ultrafino, pantalones abiertos y chaquetas fluidas sustituyeron buena parte de las estructuras más monumentales asociadas a su imaginario.
Look de Louis Vuitton Primavera-Verano 2027 diseñado por Nicolas Ghesquière y presentado en el Louvre
La elección de los materiales tampoco era únicamente estética. El aumento de las temperaturas y la necesidad de vestir cuerpos que viven en ciudades cada vez más cálidas influyeron directamente en la investigación textil de la colección. El resultado es una moda que intenta pesar menos, ocupar menos y permitir que el cuerpo respire más.
Y ahí aparece una de las paradojas más interesantes del desfile: mientras el escenario hablaba de coches voladores y de un futuro prácticamente imaginario, la ropa hablaba del presente. De cómo caminamos, de cómo nos movemos por una ciudad y de cómo el clima está empezando a modificar incluso aquello que esperamos de una prenda.
Louis Vuitton SS27 explora una moda más ligera y funcional en la colección «Ergonomie» de Nicolas Ghesquière
También hubo espacio para el Ghesquière más reconocible. Referencias a los años sesenta y noventa, detalles iridiscentes, siluetas abstractas y accesorios que transformaban la proporción del cuerpo. Incluso un chaleco negro podía llevarse de una forma inesperada, introduciendo los brazos por las aberturas laterales en lugar de utilizar los huecos convencionales de las mangas.
12. Messika: alta joyería dentro de la Fashion Week
Y aunque Messika no pertenece al calendario oficial de prêt-à-porter, sería difícil hablar de esta edición de París sin mencionar su espectacular presentación de alta joyería. El 1 de octubre, Valérie Messika presentó Terres de Contrastes en la Galerie Courbe del Grand Palais. La colección se inspiró en Botswana y dividió la escenografía en tres territorios: el delta del Okavango, el desierto del Kalahari y las salinas de Makgadikgadi.
El momento más espectacular llegó al final, cuando Irina Shayk apareció llevando el Okavango Blue, un diamante Fancy Deep Blue de 20,46 quilates rodeado por más de 500 diamantes, con un peso total de 139,21 quilates. El diamante en bruto, descubierto en 2018 en la mina de Orapa, pesaba 41,11 quilates. No era un desfile de moda en sentido estricto, pero sí uno de esos acontecimientos que ayudan a explicar cómo París continúa funcionando como el gran escenario global del lujo.
Alta joyería de Messika durante la presentación de «Terres de Contrastes» en el Grand Palais de París
París llega al final, pero la temporada acaba de empezar
Y si algo ha quedado claro durante esta Fashion Week es que la industria está intentando resolver un problema que no tiene una respuesta sencilla: cómo volver a producir deseo. Chanel lo busca a través de la reinvención de sus códigos. Schiaparelli, haciendo cotidiano su surrealismo. Mugler, devolviendo el instinto al centro del cuerpo. Miu Miu, convirtiendo la ropa real en objeto de deseo. Lacoste, deformando la perfección del tenis. Rick Owens, utilizando la piedra como símbolo de resistencia. Loewe, equilibrando artesanía y deseo comercial. Valentino, recuperando la noche y la extravagancia.
Mientras tanto, una nueva generación como Julie Kegels empieza a ocupar espacio junto a nombres que llevan décadas construyendo sus propios universos. La primera parte de París hablaba sobre todo de quién está tomando el relevo. Esta segunda mitad ha dejado otra cuestión. ¿Qué van a hacer esos diseñadores para conseguir que volvamos a querer la moda?