Hablamos con la cantante Albany sobre «333», su nuevo EP con el que se adentra en el house europeo sin dejar de lado su esencia propia. ¡Sigue leyendo!
ALBANY presenta su nuevo EP «333». Imagen: @carlos_lucini
ALBANY presenta su nuevo EP «333». Imagen: @carlos_lucini
Hablamos con la cantante Albany sobre «333», su nuevo EP con el que se adentra en el house europeo sin dejar de lado su esencia propia. ¡Sigue leyendo!
Después de consolidarse dentro del trap urbano español y un sonido más cercado al sad trap Albany (Girona, 1997) abre una nueva etapa con «333». Un EP en el que la artista se mueve hacia el house europeo desde un lugar mucho más personal e intuitivo, dejando a un lado el miedo al qué dirán para conectar con lo que escucha ella realmente y le inspira en su día a día.
Con este proyecto, Albany no solo redefine su sonido, sino que también reafirma su identidad: una mezcla entre lo emocional, lo cotidiano y lo espontáneo, donde cada canción funciona como un reflejo de sus vivencias, mezclado con experiencias ficticias.
Elegí el tema de «Tú me piensas» como principal y primera sobre todo por el sonido, porque de las tres siento que es la que mejor suena. Cuando grabas una canción, indirectamente hay algunas que suenan muy bien y luego con la mezcla se mejora, y hay otras que no tienen ese algo. Para mí es por el sonido y también por lo comercial, que creo que le gusta a más gente, a más público abierto, pero es por el sonido.
El interés hacia ese sonido no tengo ni idea. Desde siempre me ha gustado muchísimo y sí que es verdad que lo he experimentado, pero de forma más guardadita para mí, sin enseñarlo al público, también por lo que pensaría o diría la gente. Siento, además, que en España no hay muchas mujeres haciendo oeste tipo de géneros y quise decir: da igual lo que diga la gente, voy a atreverme a sacar esto, porque es algo que verdaderamente me gusta, de lo que yo me nutro en mi día a día y lo que suelo escuchar es eso. Quería hacer algo de lo que también escuchase yo.

Yo creo que era más bien un recorrido. Otro de los temas, el de «Serte Leal» es una fantasía más de mi cabeza y quería hacer un storytelling más fantasioso en ese sentido sexual y demás, de todas formas, hay cosas que no son ciertas del amor o que me invento, pero hay otras que sí son yo 100%, lo que me pasa en ese momento, lo que estoy viviendo, lo que canto, y así suele ser casi toda mi música.
Es más bien como una conexión que tuve, se me metió el 333, pero estaba entre ese y el 111. Sentía que a este EP tenía que llamarle así, sin saber por qué. Se me propusieron otros nombres, pero era como: no, me voy a quedar con este porque tiene que ser así. Simplemente se me apareció en la cabeza y tenía que quedarse ese.

En realidad, siento que canto igual, más o menos. Soy muy versátil y me sé adaptar a diferentes sonidos, bases y géneros, pero esa cosa mía no la cambio y tiene un poquito de mí en cualquier cosa que haga. Es como un pintor que pinta flores, quizás una rosa la pinta de un color y un girasol de otro diferente, pero sabes que es de ese pintor por cómo lo hace. Yo creo que es un poco así.
No lo sé, porque cada día es un día nuevo y me gusta reinventarme y hacer cosas diferentes. Siempre se puede volver a algo que uno haya hecho porque lo conoce y sabe que se le da bien, pero también es un punto de conexión de cómo estoy conmigo misma. Como no sé cómo voy a estar, no sé lo que haré.
Pensaría que lo está haciendo muy bien y que está bastante chulo. Lo que yo pienso de la antigua es: como puede suena tan cool. Las letras y todo, incluso me parece que antes, por tener vivencias más duras, tenía barras mejores o con más sentimiento, pero de sonido una canción en general me da mucha vergüenza. Diría que qué bien ha conseguido sonar como ella quería. Y es que en mi caso, me costó muchísimo ir a un estudio, cantar y que me gustara una canción, porque me rayo muchísimo con cómo suena mi voz. Intento perfeccionar eso, aunque la gente no lo valore y se fije en otras cosas. Al final cada uno escucha desde un dispositivo distinto y no sirve de nada toda la paranoia que me meto en la cabeza, pero para mí es el sonido.

Yo creo que sí. Sobre todo, la de «Pensando en lo mío», esa es la más personal. Es donde más hablo de mí, de cómo estoy, de cómo concibo la vida y el día a día. Es muy cotidiana.
Está bastante bien. No creo que falte nada. Es de lo que más me gusta ahora mismo de lo que se está haciendo en España y hay gente que lo hace muy bien que ha ido fuera y colabora con gente de otros países. Hay mucha diversidad. Sí que es verdad que en tema de mujeres cantantes falta más, porque cuando pienso en esto son casi todos hombres. Que yo conozca no hay muchas.
Sí que influye, pero de forma natural. Es decir, es más como método artístico que utilizo como inspiración sin darme cuenta. Según lo que estoy escuchando, un tipo de sonido puede transportarme a una escena: un bar, una noche, un coche con las estrellas. La música me genera imágenes y eso influye en cómo canto o en lo que digo, porque es freestyle. De ahí nacen ideas para videoclips. Estoy pensando la canción y a la vez el videoclip, todo lo que me imagino a raíz de lo que me hace sentir la música.

Creo que soy la misma. Yo soy Alba, y Albany es el nombre, pero todo lo que hay en mi música y en redes soy yo todo el rato. Cuando hago un concierto la gente me dice que soy muy cercana y natural, pero es que no sé hacerlo de otra forma. Siento que soy la mezcla de todas, no sé separarlo.
Cuando fui a grabar «Serte Leal». La grabé yo sola en el estudio y me salió de una, tal cual. Conecte muchísimo con ella y me enamoré de la canción en ese momento. Le dije al productor: ya tengo este tema a mezclar en el momento que terminé de grabarla porque me quedé súper a gusto.
Alba Arranz @alba.arz
Imágenes: ©Carlos Lucini
Agradecimientos: Glass Agencia