La campañas de Loewe siempre sorprenden, pero la de la colección masculina FW19 lo ha hecho con creces. Esta vez, la firma ha situado su pintoresco trasfondo en Toledo, concretamente en Piedra del Rey Moro y el Museo de Santa Cruz, dos localizaciones históricas de la ciudad.

Conocida como la 'ciudad de las tres culturas', Toledo posee una monumental identidad social debida a la heterogénea influencia de los cristianos, musulmanes y judíos que han coexistido allí durante el curso de su larga historia.

Además, en 1986, el rico legado cultural de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (motivo por el cual se eligió su sede como escenario del desfile de presentación). 

La extraordinaria diversidad social, arquitectónica e histórica de Toledo, constituyen el reflejo perfecto para este concepto de lookbook y para los complejos ideales de la colección.

Volúmenes abstractos, texturas de piedra y construcciones hechas por el hombre que reconfiguran el paisaje de muros y rocas por medio de su escala y profundidad, generando así un ambiguo enlace visual con las siluetas y colores que protagonizan la colección.

La colección, presentada durante el mes de enero en París, se completa de prendas que definen a la perfección la evolución de las líneas masculinas que está tomando la marca. Benjamin Bruno hace visible este nuevo enfoque hacia las nuevas generaciones que, aun así, apuesta por mantener el toque clásico que tanto caracteriza al diseñador. 

Como decía Palomo Spain, este es el año de la moda masculina... y visto lo visto, ¡no tenemos ninguna duda!

 

Vanesa Soto: @vanesasotog30

Imágenes: Cortesía de la firma

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