Estamos ya en la llamada “tercera ola” del movimiento feminista y parece que el conflicto entre defender la igualdad entre sexos y amar la moda se va resolviendo. Hemos llegado un punto en el que elegimos libremente llevar unos tacones; desde unos stilettos a unos zapatos de abuela. Porque nos encantan los diseños de Louboutin. Todas sabemos que los tacones no bajan nuestro coeficiente intelectual ni son un problema para avanzar en nuestra carrera profesional. Sin embargo (y por muy sexis que nos parezcan los tacones de 15 centímetros) si podemos escoger, queremos zapatos que nos encanten y que además sean cómodos. Y no, no nos referimos a las zapatillas deportivas (¡ya basta!). Por eso, los zapatos de abuela están conquistando las pasarelas, las calles, las tiendas... y tu armario. Esos tacones anchos y de poca altura con puntas redondeadas nos han enamorado. ¿Qué necesidad hay de sufrir? Ya hace días (y meses) que vemos proliferar un modelo específico de zapatos de tacón que podríamos definir como zapatos de abuela. Si aún no sabes de qué estamos hablando, mírale los pies a Alexa Chung, Keira Knightley, Taylor Swift (en sus looks más modositos) o a la blogger barcelonesa Dans Vogue... Primero invadieron los street style de las Fashion Weeks y triunfaron entre las editoras, esas mujeres empoderadas y trabajadoras incansables. ¿Qué hay más feminista que poder calzar con estilo y, a la vez, trabajar libremente? Los zapatos de abuela son una tendencia ideal para las chicas con personalidad, esas a las que no les importa demasiado el dictado de los estándares de belleza y estilo. Es más, a las feministas no les importará admitir que su icono de moda son sus propias abuelas con sus tacones bajos, sus sombreros y joyas y sus pintauñas y pintalabios de colores anticuados. Y precisamente el modelo más famoso de zapatos de abuela lleva el apellido de la mujer que tradujo el feminismo a moda: Coco Chanel, la misma que liberó a las mujeres de los corsés y la ropa restrictiva y les animó a llevar los pantalones. Los slingbacks bicolor de Chanel son ahora mismo ese oscuro objeto de deseo seguidos de cerca de los mocasines metálicos de Gucci y las bailarinas con tacón. Todos quedan ideales con una sudadera y unos tejanos... Olvídate de esos zapatos (con tacón e incluso planos) que te dejan los pies llenos de rozaduras. Olvídate de lo que el mundo piense de tu estilo abuelil. Olvídate de las imposiciones absurdas y de los juicios de valor hacia el género femenino. Jennifer Aniston está harta de tanto escrutinio y el resto de las mujeres también. Vamos a vestirnos como nos dé la gana. Los zapatos de abuela son toda una declaración de intenciones y una buena manera de empezar. Esperemos que hayan llegado para quedarse.

 

 

Agnes Deer - @agnesdeer

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