Emily Ratajkowski tiene la cabeza puesta en el verano, y 15 millones y medio de personas más -por lo pronto- también. La actriz y modelo ha anunciado en su cuenta de Instagram el lanzamiento de Inamorata Swim, su marca de bañadores.

La que se hiciera famosa gracias al videoclip del tema Blurred lines, de Robin Thicke, ha compartido en la red social los seis modelos que forman la primera colección de su nueva etiqueta.

Hay bikinis y bañadores, lisos —en los tonos granate, negro, gris, mostaza y teja- y también estampados —con lunares y de leopardo-. El corte de los diseños potencia la silueta femenina, mediante escotes Bardot y cropped tops. “Mi cintura, y para las mujeres en general, es la zona que más quieres acentuar, y a veces puede resultar muy complicado”, ha dicho a Vogue.

Los patrones están inspirados en fotografías de Helmut Newton y en la estética de la revista Sports Illustrated durante los años 70, 80 y 90.

Los seis primeros diseños de Ratajkowski ya están disponibles en su página web, a 160 dólares el bañador y 75 dólares cada parte del bikini.

La isla de Mallorca fue su musa: “Pasé tiempo yendo en verano y vi a mujeres con todo tipo de cuerpos y tallas, todas de diferentes edades, viviendo en sus bañadores, cocinando, comiendo, cuidado a sus hijos o pasando el rato”, ha comentado.

Ratajkowski aseguró recientemente que su cuerpo “demasiado sexy” ha hecho que se sienta discriminada muchas veces. “Hay una cosa que me pasa a mí, y es que me dicen: ‘Oh, eres demasiado sexy’. Esto se vuelve en mi contra porque la gente no quiere trabajar conmigo debido a que mis pechos son demasiado grandes”.

Insiste en que “no tener complejos y ser feminista no son cosas excluyentes”. Siempre que puede defiende los derechos de la mujer, como cuando salió en amparo de Melania Trump tras ser insultada por un periodista del New York Times. “Sea cual sea la política que defiende [Trump], es crucial llamar a eso como lo que es: slut shaming —ataques realizados a mujeres en base a su actividad sexual-. Me dan igual sus desnudos y su historial sexual, y a nadie debería importarle. Los ataques específicos de género son asquerosa mierda sexista”, tuiteaba.

En noviembre del año pasado, Ratajkowski denunció al fotógrafo Jonathan Leder por publicar un libro con fotografías de ella desnuda, realizadas en 2012 antes de ser reconocida, sin su autorización. “La publicación de este libro es una violación a mi intimidad. Las mujeres eligen cuándo y cómo quieren compartir su sexualidad y sus cuerpos. No cedí mis derechos de imagen y no se me pagó”, sentenció la maniquí.

También publicó una imagen en sus redes sociales donde aparecía desnuda de cintura para arriba junto a su amiga Kim Kardashian. Bajo el lema y la etiqueta de “liberada”, Ratajkowski defendía el derecho de elección y decisión de la mujer. “Somos más que solo nuestros cuerpos, pero eso no significa que tengamos que estar avergonzadas por ellos o por nuestra sexualidad”, concluía.

 

 

Alejandro Bernad @alejandrobernad Imágenes cortesía de la firma

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