La firma francesa que abarca complementos, prendas y perfumes entre otros, lleva unos años renovándose y apostando por un estilo más actual, donde se mantiene la línea clásica que caracteriza a la firma pero con ciertos matices más vanguardistas. El producto estrella es su camisa polo en tejido de piqué que triunfó en la época de los 70 y 80 en América y Europa, una prenda que se ha convertido en todo y clásico y probablemente lo hayas visto alguna vez a tu padre o abuelo. Desde hace unos años Lacoste tiene una imagen rejuvenecida y de lo más chic a la que los adictos a la moda no nos podemos resistir. 

El pasado martes Lacoste regresó a la Semana de la Moda de París con su nueva diseñadora, Louise Troter. Se trata de la primera mujer encargada de la dirección creativa de la marca en sus 85 años de trayectoria. 

Pero lo cierto es que la firma va mucho más allá del mítico polo. En esta ocasión la diseñadora británica ha apostado por una colección otoño-invierno donde el estilo urbano está más presente que nunca. Las prendas que René Lacoste creó en los años 20 dedicados al mundo del tenis en esta ocasión se han transformado, de modo que moda y deporte se unen para mostrar la versión más moderna de la firma hasta el momento. 

Una gama de beiges monocolor daba comienzo al desfile. Aunque en un principio la línea seguida eran de cortes rectos y con un aire clásico, a medida que el desfile avanzaba la gama cromática cambian hacia grises, blancos, azules, burdeos y verdes. A estas prendas rectas se le añadieron plisados en forma de falda pantalón, camisas asimétricas o superposición de prendas con estampados de rayas. 

El estilo urbano estuvo más presente que nunca. Siguiendo la tendencia trap de actualidad las prendas oversize, el tejido de chubasquero aplicado en sudaderas con bolsillos XL, cuellos multicolor en contraste con vestidos neutros y cinturones que nos recordaban al de los asientos de lo aviones nos sorprendían a lo largo de la pasarela. El mítico cocodrilo, como era de esperar, apareció a modo de estampado o bordado sobre los jerseys, pero esta vez de forma muy original. Deshilachado en lana multicolor y combinado con rayas a modo de los años 80, el caimán nos ha conquistado de la forma más artística. 

Para terminar firma hizo un cóctel de todo lo visto en la pasarela, plasmando bloques multicolor mediante cuadros y rectángulos que, acompañados de patrones asimétricos, conseguía recordarnos el famoso cuadro de Mondrian Composición con Rojo, Azul y Amarillo. 

Un perfecto debut de la nueva diseñadora, que anteriormente diseñaba para la firma Joseph, y que, mediante su trayectoria ha conseguido aportar a la firma un aire retro a la vez que chic, con el que hemos acabado in love. Enhorabuena a Toter y al equipo de la firma, habéis dejado el listón muy alto y nos morimos de ganas por ver la próxima colección. 

 

 

John Benítez: @iamjohnbenitez

Imágenes: Cortesía de Lacoste.  

 

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