Ayer tuvo lugar el show para la temporada de otoño/invierno de 2024 de Louis Vuitton y el director creativo de la Maison, Nicolas Ghesquière, cumplió 10 años al frente de la casa francesa. Sí, exactamente 10 años, ya que la primera colección de Ghesquière para Louis Vuitton se presentó el 5 de marzo de 2014.

Como era de esperar, al desfile acudieron numerosos rostros conocidos, como Emma Stone, Lisa, Cate Blanchett, Ana de Armas, Saoirse Ronan, Sophie Turner, Chloë Grace Moretz, Millie Bobby Brown o la española Clara Galle, entre otros.

10 años de Nicolas Ghesquière al frente de LOUIS VUITTON

Durante esta década, Ghesquière ha conseguido que la marca camine hacia el futuro, literalmente. Ya su primera colección para la línea femenina en 2014 estuvo inspirada en el retrofuturismo. Y es que entre otros hitos, en su debut reversionó el Speedy y todos los bolsos de la colección, transformando incluso el clásico baúl de Louis Vuitton en un clutch.

Ahora bien, en la colección presentada ayer en París, Ghesquière redefinió muchos otros de los códigos e hitos que le han acompañado durante esta última década. Para empezar, el escenario fue un habitual de la firma: el Cour Carrée del museo Louvre (recordemos que su primera colección también se presentó en esta localización parisina tan icónica).

Asimismo, la escenografía fue un gran invernadero cuyos elementos encarnaron un entorno futurista y sensorial. Las plataformas elevadas de pizarra negra, minerales, vidrio y sal de cristal formaban montículos extraterrenales y la visible red de cables que conectaba trece lámparas de araña modulares a las paredes del invernadero, evocaba un sistema de datos y energía eléctrica.

El conjunto remitía a una estructura autosuficiente cuya principal fuente de energía es la gran lámpara central.

¿Lo mejor? Su funcionamiento, ya que todo este entramado eléctrico se activaba gracias a una banda sonora de sonidos pregrabados procedentes de tres singulares instrumentos musicales: una armónica de cristal del siglo XVIII, el Ondes Marthenot -un primigenio sintetizador que data de los años 20 del siglo pasado-, el Bachet de cristal -un instrumento futurista de la década de 1950- y el sonido de la electricidad estática de la corriente transmitida a las lámparas de araña de cristal.

La colección

Las prendas debían seguir este camino hacia el futuro que la escenografía marcaba pero, también, recorrer -como mencionábamos- los highlights de la carrera creativa de Ghesquière en Louis Vuitton.

Para conseguirlo, no faltaron los volúmenes arquitectónicos a los que el diseñador nos tiene acostumbrados, ni tampoco el uso de la piel -un material mítico en la casa francesa-, que Ghesquière  trabaja a la perfección y que para la próxima temporada invernal ha incluido en chaquetas y determinados detalles como flecos que brotaban de las mangas.

También pudimos ver elementos como los volantes en las faldas y un gran uso del pelo, que el creativo introdujo en complementos tan inusuales como unos guantes XXL. Los tejidos iridiscentes estilo nylon tampoco faltaron, dotando a las piezas de ese aura futurista y técnico.

Así, Nicolas Ghesquière instaura su estilo en Louis Vuitton y sentencia los pilares y el camino a seguir que la Maison recorrerá mientras él este al mando. En definitiva, una mirada hacia el futuro de la moda con las nuevas técnicas y tecnologías más presentes que nunca.

 

Alba Ramos: @alba_rr22

Imágenes: Cortesía de Louis Vuitton

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