Todos coinciden en lo mismo. Ninguno era consciente de que estaban rodando un auténtico manifiesto sobre la juventud de los 90 y que también sería un símbolo para las generaciones que vendrían después. Helen Childress escribió el guión pensando en sus propios amigos. Ben Stiller, conocido por sus taquillazos cómicos y románticos, la dirigió contando una historia normal, tal y como comentó en el Festival de Sundance de ese año donde la presentaron.

Steve Zahn, Winona Ryder, Ethan Hawke y Janeane Garofalo.
 

Emmanuel Lubezki, ganador del Óscar a mejor fotografía por "Gravity", también trabajó en la película. Contó que Stiller le había dicho que era una comedia romántica pero al leer el guión se dio cuenta de que lo que allí se contaba era mucho más dramático que gracioso. Y eso es exactamente lo que se muestra: el paso de cuatro amigos a la etapa adulta contado con un cinismo bastante ácido. Almas gemelas no correspondidas

Ethan Hawke y Winona Ryder en la escena del diálogo más famoso de la película: “Tú, yo y cinco pavos”
 

Uno de los ingredientes claves para comprender el arrollador éxito de “Reality Bites” son las maravillosas interpretaciones de las dos estrellas principales. Winona Ryder es Lelaina Pierce es una joven que acaba de terminar Comunicación Audiovisual, es becaria en un programa de televisión y está rodando un documental sobre sus amigos. Ethan Hawke es Troy Dyer un joven que no ha terminado los estudios, al que despiden de todos los trabajos, y que tiene un grupo musical que canta letras sobre los problemas de la sociedad. Winona e Ethan se admiraban el uno al otro. Ambos había empezado muy jóvenes en el cine, tenían los mismos gustos, escuchaban la misma música y los dos adoraban a Salinger. Había mucha química entre ellos y eso se nota en todas las escenas que comparten.

Desde el principio de los 90, Winona era la estrella de la década. A sus 22 años ya había trabajado con Coppola, Scorsese y Tim Burton. En 1994 terminaba de rodar “La casa de los espíritus” junto a Meryl Streep y Jeremy Irons, diciendo que quería hacer algo donde pudiera llevar vaqueros y sentirse más como sí misma.

Su corte pixie noventero, y sus gafas de sol redondas son completamente inolvidables
 

Parece que Eugenie Bafaloukos, directora de vestuario, leyó aquellas declaraciones y creó para el personaje de Lelaina unos outfits cómodos, pero con un estilo descuidado muy estudiado. Vaqueros de mamá (todas nuestras madres los llevaban en la década de los noventa, sí o sí) americanas y chaquetas oversize, camisetas con el cuello roto, muchas camisas de manga corta de lino, y algún vestido que otro como ese blanco de ganchillo que Troy (Ethan Hawke) define como un “visillo” en una de las mejores escenas de la peli.

Con su dejadez, el pelo sucio y sus camisas arrugadas, este papel le dio a Ethan Hawke un éxito enorme con las chicas.
 

Su reflejo era Troy, interpretado por Ethan Hawke. Su carrera estaba cogiendo impulso en ese momento. Ya había hecho “El club de los poetas muertos” y al año siguiente rodaría “Antes del amanecer”, junto a Julie Delpy, que lo consagraría para siempre. El vestuario de su personaje está formado por camisetas básicas, camisas de lino, vaqueros y zapatillas, un estilo nada complicado para un personaje complejo inspirado en Holden Caulfield de “Guardián entre el centeno”. Magníficos robaplanos

Vickie, una reinterpretación noventera de la pin up Bettie Page.
 

Janeane Garofalo es Vickie, la mejor amiga de Lelaina que trabaja en una tienda de GAP. Tiene una vida sexual muy activa lo que le lleva a hacerse la prueba del sida, un tema que preocupaba mucho a los jóvenes en la época y que se refleja en muchas pelis. Vickie es la más real de todos ellos, y la más divertida, lo que se refleja en su aspecto, vestuario sacado de una tienda vintage, con muchos vestidos estampados, flequillo corto y recto y accesorios locos como su bolso/fiambrera de latón. Sammy, interpretado por Steve Zahn, es un joven tímido y tranquilo que decide aceptarse como es y salir del armario ante sus padres, algo no demasiado fácil para él. Ellos dos cierran el rectángulo conformado por los cuatro amigos. Grandes éxitos y grandes desconocidos La música y la industria musical tienen un peso muy importante en esta película, no solo porque Troy tenga una banda, sino porque el documental de Lelaina va a ser emitido en “In your face” una copia del célebre programa de la MTV, “The real World”. La banda sonora está compuesta por temas de agrupaciones muy reconocidas como “All I want is you” de U2, o “Rock and Roll part 2” de Gary Glitter, y también de otros que empezaban a consagrarse como Lenny Kravitz con “Spinning around over you”.  Su inspiración se acerca más al indie que al grunge con grupos como New Order y su tema “Confusion” o Talking Heads con "Road to Nowhere”. Pero sin duda el tema por el que será recordada siempre “Reality Bites” es por el mítico “My Sharona” de The Knack. Según los productores esa canción la quería Quentin Tarantino para la escena del secuestro bizarro de Bruce Willis  en “Pulp Fiction” pero ellos se le adelantaron. Y es que la escena de la gasolinera en la que la bailan enloquecidos es de lo mejor de la peli.

 

 

El retrato claro y verdadero sobre la crisis del cuarto de siglo, dos fieras de la interpretación como Ethan Hawke y Winona Ryder sosteniendo miradas y batallas verbales, un vestuario que se mimetiza con los personajes y una banda sonora que revitaliza temazos de los 80 como el enorme “My Sharona” de los Knack son algunas de las muchas razones que hacen que “Reality Bites” forme parte de Vivir Rodando… Irene Chaparro

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