La cantante noruega acaba de lanzar su nuevo álbum. Te contamos todos los detalles:
Descubre a tu próxima artista favorita: Anna of the North. Imagen: @annaofthenorth.
Descubre a tu próxima artista favorita: Anna of the North. Imagen: @annaofthenorth.
La cantante noruega acaba de lanzar su nuevo álbum. Te contamos todos los detalles:
Anna of the North es una de esas artistas que descubres casi por casualidad y, cuando te quieres dar cuenta, ya forma parte de tus playlists. Con una voz frágil, luminosa y con un punto tímido que engancha cuanto menos. Ahora publica un nuevo álbum, y es el momento perfecto para descubrir, desde España, a la noruega que lleva años sonando de fondo sin que supieras su nombre.
Nacida en Gjøvik y asentada en Oslo, Anna Lotterud empezó este proyecto en 2014 con el productor neozelandés Brady Daniell-Smith, al que conoció estudiando diseño gráfico en Melbourne. De ahí salió «Sway», la canción que se viralizó, atrajo una remezcla de The Chainsmokers y un primer contrato, y fijó ese pop sofisticado que acabaría dando forma a su debut, «Lovers», un disco de rupturas que te parten en dos pero al mismo tiempo dejan hueco a la esperanza. Entre colaboraciones con Tyler, the Creator y apariciones en series, anuncios y campañas, su voz ya ha viajado por medio mundo, aunque en España todavía esté por descubrirse del todo.

Si hubiese que describir la música de esta artista en una imagen, sería un salón vacío al anochecer, luces cálidas encendidas y una ventana llena de nieve al fondo. Definitivamente un electro-pop minimal que va de menos a más, con beats discretos, sintetizadores con eco ochentero y melodías que se van construyendo poco a poco, como si Anna supiera exactamente cuándo soltar cada emoción.
En este nuevo disco esa atmósfera se vuelve todavía más confesional: habla de la euforia de los amores que empiezan, de la fragilidad de los vínculos en tiempos de «todo va rápido» y del sentimiento raro que dejan las rupturas cuando la vida sigue como si nada. Los cuatro singles de adelanto dibujan bien el mapa emocional del disco: hay momentos de pop inmediato para corear en el salón y otros en los que baja la velocidad y se permite mirar de frente a la soledad, el miedo a no encajar o la sensación de estar «embotellada» en una versión de ti misma que ya no te representa.

Tras escucharlo completo por fin, los interludios te mantienen totalmente inmerso en el mood de las canciones: Anna canta con un reverb acústico y como si grabara desde el otro lado de la habitación, con sonidos de fondo como ambulancias que hacen todo más real y crudo. «Since You» abre la historia de una manera brutal (es un comienzo perfecto que te engancha desde el primer segundo), mientras «Sunday My Heart Hurts» encaja impecable al final, cerrando el círculo emocional en el que Anna te sumerge.
Aunque aquí su nombre todavía no haya explotado, Anna of the North tiene todo para conectar con una generación que ha crecido entre bedroom pop, TikTok y baladas. Su universo dialoga bien con quien ya escucha a Clairo o Sigrid, pero también con quien llegó a Rosalía desde su lado más vulnerable o sigue a artistas urbanos que hablan de amor y ansiedad sin filtro.
Su estética, la cual es minimalista y muy cuidada, encaja perfectamente con la sensibilidad visual que respiran las redes, los editoriales de moda y, claro, revistas como esta. Hay algo aspiracional, pero a la vez artesanal. Con los mismos líos sentimentales, el mismo cansancio y las mismas ganas de que alguien ponga en orden lo que sientes en tres minutos de canción.

Si llegas tarde al lanzamiento del álbum, una buena ruta sería: «Sway» para entender el flechazo inicial, aunque, teniendo la misma esencia que toda su discografía, no tiene nada que ver con el nuevo disco, «Lovers y Dream Girl» para entrar en su papel de banda sonora de coming-of-age eterno, y después alguno de los singles de «Girl in a Bottle» para escuchar a la Anna de ahora, más segura y consciente de lo que hace, con una estructura clara que te engancha y hace que no quieras parar de escucharla. Este recorrido enseña bien cómo ha pasado de la timidez inicial a una seguridad tranquila sin dejar de sonar vulnerable.

Quienes disfrutan guardando canciones para momentos muy concretos, van a encontrar en su perfil un pequeño tesoro. Y este nuevo disco es la excusa perfecta para que, por fin, deje de ser «esa voz que suena en un anuncio» y pase a ser la artista a la que vas directamente cuando necesitas que alguien te susurre que no eres la única persona hecha un lío.
Anna of the North no pretende imponer tendencia ni romper listas, pretende ponerle melodía a lo que te cuesta decir en voz alta. Su música es ese refugio íntimo donde las inseguridades encuentran voz y las emociones se asoman sin miedo.
Arlette Martínez @arletteemartinez
Imágenes: Instagram
Te puede interesar