La CAMISETA MARINERA: el icono eterno de la primavera
Camisetas marineras para primavera. Imagen: @saintjamesspain
Es obvio que este 2026 las rayas están más presentes que nunca. Así que, no es de extrañar que la camiseta marinera vuelva a nuestras vidas. Pese a su aparente sencillez, cada temporada primaveral se vuelve a colarse (con reinterpretaciones y actualizaciones) en nuestro armario. Su historia explica por qué seguimos recurriendo a ella una y otra vez
No necesitamos presentarte la prenda icónica de cada primaveraporque la conoces de sobra. Porque estuvo, está y estará cada temporada de calor en nuestro armario. No falla. La camiseta marinera vuelve a ser tendencia.
Aunque seguimos asociando su versión más clásica a una idea de elegancia francesa, lo cierto es que este 2026 las rayas horizontales han estado por todas partes demostrado que son elcomfort place al que recurrimos en el día a día. Más anchas, más finas, en colores inesperados o reinterpretadas en siluetas distintas, las rayas son la fórmula más repetida desde siempre cuando se trata de dar un toque divertido a looks relajados. Cuando una prenda consigue eso, es fácil explicar por qué vuelve una y otra vez a nuestras vidas.
Camiseta marinera: historia, origen y por qué vuelve a ser tendencia en primavera 2026
Historia de la camiseta marinera
Para entender su fuerza actual, hay que remontarse a su origen. Porque, antes de convertirse en símbolo de elegancia, la camiseta marinera fue, ante todo, una prenda funcional. Sus primeras versiones aparecen en la región de Bretaña, donde los pescadores necesitaban tejidos resistentes que soportaran el frío y la humedad del mar. Aquellos jerséis de lana, densos y prácticos, poco tenían que ver con la ligereza que hoy asociamos a las rayas, pero sí con la conexión con el mar.
A mediados del siglo XIX, la marina francesa oficializó este diseño como parte de su uniforme. Incluso su disposición estaba regulada con un número específico de franjas y proporciones exactas: 21 franjas blancas de 20 mm y 21 franjas azules marino de uno 10 mm.
A principios del siglo XX, la camiseta marinera empieza a salir del ámbito estrictamente naval y se cuela en la vida civil, especialmente en los entornos costeros franceses. El salto no fue inmediato, pero sí inevitable, sobre todo cuando entra en escena una figura clave: Coco Chanel. Su intuición fue tan simple como revolucionaria. Al observar cómo vestían los marineros en la costa, decidió trasladar esa estética al armario femenino. Lo hizo en sus primeras colecciones inspiradas en la Riviera, donde la camiseta de rayas se integraba en un nuevo concepto de elegancia más relajada, más libre y menos rígida. A partir de ahí, su expansión fue imparable. El cine la convirtió en imagen. La Nouvelle Vague francesa la integró tanto en su narrativa visual con jóvenes que iban sin rumbo en bicicleta, hasta en actrices como Brigitte Bardot o Jean Seberg que la lucían como uniforme fuera de la pantalla.
Brigitte Bardot con camiseta marinera. @brigittebardotbb
Al otro lado del Atlántico, el relato continuó. En el universo artístico neoyorquino, figuras como Andy Warhol o Patti Smith usaron la camiseta marinera con un objetivo de vincularla al arte y a la contracultura.
Andy Warhol con camiseta marinera. @andywarholgallery
Y así, casi sin darnos cuenta, la camiseta marinera pasó de ser una prenda utilitaria a convertirse en un lenguaje universal que atraviesa décadas, estilos y géneros sin perder coherencia.
Las nuevas versiones de la camiseta marinera
Porque sí, la camiseta marinera sigue siendo esa pieza infalible cuando llega el buen tiempo. Sin embargo, en 2026 no hablamos solo de la versión purista (manga larga, cuello redondo, rayas en azul marino), sino de un universo mucho más amplio donde el concepto se estira, se deforma y se adapta.
Hoy las rayas cambian de grosor, se desplazan y se tiñen de otros colores. Aparecen versiones en rojo intenso, en verde ácido, en tonos pastel… Incluso los cortes evolucionan: siluetas oversize, hombros caídos, versiones crop… Y aparecen reinterpretaciones en otros tejidos como el lino.
Y eso, de alguna manera, se asocia a aquellos días de Coco Chanel y Andy Warhol que volvieron a la prenda tan popular. Porque, de nuevo, la camiseta de rayas vuelve a querer una estética relajada,alejarse del clean look y el perfeccionismo y divertirse con las tendencias. Quizá por eso sigue funcionando, porque a pesar de evolucionar hacia versiones más arriesgadas, no deja de ser un básico que funciona con todo y sirve para el día a día.
Pull&Bear. Precio: 19,99€
Nuestras favoritas de la temporada
Tommy Hilfiger apuesta por una lectura muy reconocible del básico. La silueta es ajustada, casi como una segunda piel, y funciona como ese tipo de camiseta que no necesita nada más.
Tommy Hilfiger. Precio: 49,90€
Cortefielinvierte el código y juega con el contraste: aquí las rayas blancas se dibujan sobre fondo azul, cambiando por completo la percepción habitual de la prenda. Además, el escote barco le da un aire más relajado, casi costero.
Cortefiel. Precio: 29,99€
En Oysho, la camiseta marinera se vuelve más divertida. La silueta boxy le da un aire más desenfadado, menos ajustado al cuerpo. El detalle de color rompe la estructura clásica y la acerca a un terreno más urbano, más de diario.
Oysho. Precio: 19,99€
Y Parfois se mantiene en un punto intermedio muy fácil de llevar. Corte sencillo, manga larga y una interpretación fiel del concepto original, pero con un ajuste más relajado. Es de esas piezas que no buscan protagonismo, pero terminan resolviendo el look en pocos minutos.
Parfois. Precio: 19,99€
Así que ya lo sabes: esta primavera, ráyate un poco.