Las joyas de coral son la última tendencia en joyería del verano. Imagen: Dries Van Noten Ready-to-Wear SS25
Este 2025, las joyas se sumergen en aguas profundas y salen a la superficie cargadas de encanto marino. Ahora bien, entre todos los elementos del fondo del mar, hay uno que conquista nuestros joyeros: el coral.
Este verano, los mares están más cerca que nunca… Al menos en forma de joyas. Y es que si algo hemos aprendido esta temporada, es que los motivos marinos no se quedan solo en las míticas camisetas de rayas.Estrellas de mar, caballitos y conchas, se cuelan en nuestros looks y accesorios de verano para darles un giro mediterráneo.
Ahora bien, entre todas estas criaturas del océano, hay una que este 2025 deja de colarse de forma silenciosa en nuestros outfits estivales: el coral (y no solo como color). Este año lo vemos en pendientes, collares XL y anillos en tonos rojizos. ¿Por qué? Sigue leyendo que te lo contamos.
Zara
¿Por qué todo el mundo recurre al coral en verano?
Hay algo en el coral que, año tras año, vuelve a conquistar nuestros joyeros. Y no, no es solo una cuestión de color (aunque ese tono rojizo encendido favorece con la piel bronceada más que cualquier filtro). Es su forma orgánica, imperfecta, casi escultórica, la que hace que cada pieza parezca única. El coral remite al Mediterráneo, al lujo silencioso, a esas joyas heredadas o encontradas en algún mercadillo junto al mar. Y justo por eso, nunca pasa de moda.
Además, el coral uno de los secretos mejor guardados de las mujeres de todas las edades que dominan el arte del accesorio tan bien como el arte del buen vestir, pues aporta textura, personalidad, y un toque cálido que transforma hasta el estilismo más sobrio en algo inolvidable.
Dries Van Noten SS25
Firmas como Dries Van Noten o Roberto Cavalli han sabido capturar esa esencia atemporal del coral y traducirla en accesorios para esta temporada.
En el caso de Dries Van Noten, su propuesta más reciente incluye collares escultóricos con formas que evocan directamente las ramificaciones del coral, pero desde un enfoque casi artístico. Por su parte, Roberto Cavalli se sumerge en el imaginario marino de forma más literal, incluyendo accesorios de todos los motivos, incluido el coral.
Roberto Cavalli SS25
Cómo llevar coral sin parecer La Sirenita
Sabemos lo que estás pensando. Coral, dorado, mar… ¿Dónde termina el look y empieza el disfraz de Ariel? Tranquila. Esta tendencia no busca disfrazarte de sirena, sino que encuentres el punto exacto entre lo artesanal, lo escultórico y el aire veraniego.
Por ejemplo, este collar deMignon Faget con ramas de coral natural rosado esculpidas como si fueran arte marino, lo puedes llevar sobre una camisa blanca o con un slip dress. Algo neutro para que el peso del outfit caiga sobre el accesorio.
Mignot Faget. Precio: 1057,50€
¿Buscas algo más urbano? Elige la gargantilla deSuma Cruz, que mezcla cuentas de ónix con coral sobre una cadena dorada. El equilibrio perfecto entre energía tribal y joyería de autor.
Suma Cruz. Precio: 280,00€
Si prefieres algo ultra elegante, el choker dorado deCult Gaia será quien te acompañe en tus cócteles esta temporada.
Cult Gaia via Farfetch. Precio: 642,00€
Los pendientes deSecrecy, bañados en oro y diseñados en España, combinan tanto con lino como con un total look negro en una terraza al atardecer. Y, como no son muy llamativos, puedes complementarlos con este anillo de Oscar de la Renta y este brazalete deZara. Un look con mucho coral, pero elegante, discreto… ¡Y poderoso!
Secrecy. Precio: 109,00€Oscar de la Renta. Precio: 380,00€Zara. Precio: 17,95€
Y si eres fan de Sophia Loren, este collar deDolce & Gabbana que parece sacado de una postal de los años 60 en Capri, te funcionará genial combinado con una falda amplia y unas sandalias joya.
Dolce & Gabbana. Precio: 995,00€
Asimismo, si buscas algo alegre y que te puedas poner todos lo que queda de verano, Malababa firma esta gargantilla de bolitas. Perfecta para llevar a todas horas.
Malababa. Precio: 110,00€
Ya lo ves, no necesitas un billete a Mykonos, tan solo un poco de mar –o, más bien dicho, coral– sobre tu piel.