Del estampado «paisley» al cabaret latino: los looks de KAROL G en su gira «Viajando por el Mundo Tropitour»

La cantante colombiana ha inaugurado «Viajando por el Mundo Tropitour» con un armario que va mucho más allá del espectáculo. Entre firmas como Etro, referencias a la vedette latina y estampados con siglos de historia, cada estilismo ayuda a construir el universo visual de «Tropicoqueta»

La historia que esconden los nuevos looks de Karol G en su nueva gira «Viajando por el Mundo Tropitour»

Brillos, flecos, corsés, cristales y un estampado nacido hace siglos en Persia. Karol G ha inaugurado «Viajando por el Mundo Tropitour» con una sucesión de estilismos que no solo acompañan el espectáculo, sino que ayudan a construir el universo visual de «Tropicoqueta». Detrás de cada uno de ellos aparecen referencias a la moda de espectáculo latinoamericana, a firmas históricas como Etro e incluso a motivos textiles cuyo origen se remonta a mucho antes de la industria de la moda.

Durante los dos primeros conciertos celebrados en el Soldier Field de Chicago, Karol G presentó una producción con seis bloques diferenciados y múltiples cambios de vestuario. Cada uno de ellos responde a un mismo lenguaje visual: color, brillo, movimiento y referencias históricas reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea.

Karol G apuesta por un espectacular tocado de plumas como homenaje al imaginario del cabaret y el espectáculo latino. Imagen: @etro
Karol G apuesta por un espectacular tocado de plumas como homenaje al imaginario del cabaret y el espectáculo latino. Imagen: @etro

Desde hace años, las grandes giras han convertido la moda en una extensión del discurso artístico. Beyoncé, Taylor Swift o Lady Gaga han demostrado que un concierto también puede leerse a través de sus prendas. Karol G se suma ahora a esa conversación, aunque desde un imaginario profundamente latino. La propia artista explicó recientemente que el espectáculo está construido alrededor de la figura de la Latina showgirl, una reinterpretación contemporánea de la vedette latinoamericana, donde el vestuario adquiere un papel protagonista.

Los looks de Karol G en «Viajando por el Mundo Tropitour», una extensión del espectáculo

El primer look ya marca el tono de todo el espectáculo. Diseñado a medida por Etro, combina un top de encaje morado con culottes a juego completamente bordados a mano con cristales y lentejuelas. Sobre ellos aparece uno de los elementos más interesantes de toda la colección: el estampado paisley. La propuesta  se completa con una chaqueta corta naranja cubierta de aplicaciones de cristal, una minifalda con borlas y botas a juego, creando una silueta vibrante pensada para amplificar el movimiento sobre el escenario.

Los flecos y tejidos brillantes protagonizan varios de los cambios de vestuario de Karol G durante su nueva gira mundial.
Los flecos y tejidos brillantes protagonizan varios de los cambios de vestuario de Karol G durante su nueva gira mundial. Imagen: @etro

El estampado paisley: la historia del símbolo que viste Karol G

Aunque hoy el paisley forma parte del imaginario de la moda occidental, su historia comenzó muy lejos de Europa. El motivo deriva del boteh, un símbolo originario de la antigua Persia cuya forma recuerda a una hoja, una llama o un ciprés curvado, asociado durante siglos a conceptos como la fertilidad, la vida o la eternidad. Desde allí viajó hasta la región india de Cachemira, donde comenzó a tejerse en los famosos chales que, durante los siglos XVIII y XIX, se convirtieron en un objeto de lujo para la aristocracia europea.

La popularidad de aquellos tejidos fue tan grande que las fábricas británicas empezaron a reproducirlos industrialmente. Fue especialmente importante la ciudad escocesa de Paisley, cuyos telares lograron fabricar versiones mucho más asequibles de aquellos chales orientales. Su producción alcanzó tal relevancia que el propio nombre de la ciudad terminó sustituyendo al del estampado. Así fue como un diseño nacido en Persia acabó siendo conocido internacionalmente como paisley, uno de los ejemplos más curiosos de cómo la historia del comercio y la industrialización también transforma el lenguaje de la moda.

El primer look diseñado por Etro incorpora el estampado paisley, uno de los símbolos más reconocibles de la firma italiana. Imagen: @karolg
El primer look diseñado por Etro incorpora el estampado paisley, uno de los símbolos más reconocibles de la firma italiana. Imagen: @etro

No deja de resultar significativo que Etro, probablemente la firma que mejor ha sabido convertir este estampado en parte de su identidad desde finales de los años sesenta, haya sido precisamente la encargada de vestir el inicio del espectáculo.

Las referencias históricas detrás de los estilismos de Karol G

Pero el paisley no es la única referencia que aparece sobre el escenario. Otro de los estilismos más llamativos de la gira apuesta por las flores tridimensionales, que recorren el cuerpo de la artista y llegan incluso al calzado. Supervisado por el estilista Brett Alan Nelson, Responsable de la dirección de vestuario, este look refuerza el imaginario exuberante de «Tropicoqueta» y recupera uno de los motivos más recurrentes de la moda de espectáculo.

Las flores tridimensionales protagonizan uno de los looks más teatrales de Karol G en «Tropicoqueta». Imagen: @karolg
Las flores tridimensionales protagonizan uno de los looks más teatrales de Karol G en «Tropicoqueta». Imagen: @karolg

Las flores han servido históricamente para evocar feminidad, naturaleza y exuberancia, desde los icónicos estilismos de Carmen Miranda, las propuestas contemporáneas de firmas como Dior o Richard Quinn, hasta el inolvidable vestido de flores que Yves Saint Laurent creó para Laetitia Casta en el desfile SS99, el cual podríamos decir que es el que más se asemeja.

Laetitia Casta desfilando para Yves Saint Laurent Primavera-Verano 1999 con uno de los vestidos florales más icónicos de la historia de la moda. Imagen: @iconic__beauties
Laetitia Casta desfilando para Yves Saint Laurent Primavera-Verano 1999 con uno de los vestidos florales más icónicos de la historia de la moda. Imagen: @iconic__beauties

Ese gusto por el exceso decorativo atraviesa el resto de los estilismos vistos hasta el momento. Cristales, flecos, transparencias, bordados y tejidos metalizados aparecen de forma recurrente, recordando la tradición del vestuario de espectáculo latinoamericano. No se trata únicamente de prendas llamativas; están diseñadas para dialogar con la iluminación, la pirotecnia y la propia coreografía, multiplicando el impacto visual de cada movimiento.

Los flecos, por ejemplo, cumplen una función que la moda conoce desde hace más de un siglo. Popularizados durante los años veinte por las flappers y recuperados posteriormente por el cine musical de Hollywood, aportan dinamismo al cuerpo incluso cuando este permanece casi inmóvil. Sobre un escenario, donde cada gesto debe ser visible para decenas de miles de espectadores, este recurso continúa siendo tan eficaz como hace cien años.

La chaqueta naranja bordada con cristales y la minifalda de borlas forman parte del vestuario diseñado para el inicio del espectáculo. Imagen: @karolg
La chaqueta naranja bordada con cristales y la minifalda de borlas forman parte del vestuario diseñado para el inicio del espectáculo. Imagen: @karolg

Cómo Karol G recupera la estética de la vedette latina

También destacan los corsés estructurados y las siluetas que enfatizan la cintura, una referencia que conecta tanto con la tradición de la alta costura como con el imaginario de la vedette latinoamericana. Sin reproducir literalmente aquellos trajes, Karol G recupera algunos de sus códigos, la ornamentación, la sensualidad y la teatralidad, para adaptarlos a una estrella del pop contemporáneo.

El vestuario dorado del tramo final del concierto refuerza el carácter escénico y cinematográfico del espectáculo. Imagen: @karolg
El vestuario dorado del tramo final del concierto refuerza el carácter escénico y cinematográfico del espectáculo. Imagen: @karolg
El vestuario de «Viajando por el Mundo Tropitour»: brillo, moda y narrativa visual

Otro elemento constante es el brillo. Lejos de utilizarse únicamente como recurso escénico, las lentejuelas y los cristales forman parte de la llamada sparkly era de la artista, una etapa creativa que ella misma ha presentado como el inicio de un nuevo capítulo musical. La purpurina, los reflejos metálicos y las superficies cristalizadas funcionan casi como un hilo conductor entre el álbum, el escenario y el vestuario.

La dimensión del proyecto también explica la complejidad de estos looks. Según ha revelado el equipo de la gira, alrededor de treinta personas trabajan exclusivamente en el departamento de vestuario para garantizar que cada cambio pueda realizarse en cuestión de segundos durante el concierto. La propia artista ha explicado que además su ropa se reajusta periódicamente a lo largo de la gira para adaptarse a las exigencias físicas de un espectáculo de estas dimensiones.

Karol G recorre el escenario sobre una gran guacamaya en uno de los momentos más espectaculares de la gira. Imagen: @karolg
Karol G recorre el escenario sobre una gran guacamaya en uno de los momentos más espectaculares de la gira. Imagen: @karolg

Quizá esa sea la mayor virtud del armario del «Tropitour». Entender que el vestuario ya no es un elemento secundario del espectáculo. Igual que las canciones construyen una narrativa sonora, la ropa construye una narrativa visual. Y en esa historia conviven una casa italiana obsesionada con el paisley, un estampado nacido hace siglos en Persia, el legado de las vedettes latinoamericanas y una de las mayores estrellas del pop actual.

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: Instagram

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