Aunque este anonimato se ha manifestado en los últimos años en forma de antifaces, máscaras o pasamontañas, no es algo nuevo, y pese a pensar que esta es una consecuencia del apogeo de las redes sociales, la figura de Martin Margiela ilustra una historia que ha servido de inspiración para todos aquellos que no quieren explotar su imagen, solo crear libremente.

Maison Martin Margiela Archivo
El diseñador posee el célebre título del “desconocido más famoso de la moda” y es que desde sus inicios, cubría el rostro de sus modelos, alegando el aumento de superficialidad en la sociedad. Es curioso cómo una de sus imágenes más famosas esa en la que aparece su equipo vestido con batas blancas (seña de identidad de la Maison) junto a una silla vacía, sitio reservado para el ausente diseñador, del que solo encontramos un par de retratos de su cara en Internet.
El “Bansky de la costura” logró construir así una leyenda a la cual muchas firmas siguen aferrándose en la actualidad. Marine Serre, por ejemplo, ha provocado más de un debate desde el inicio de su carrera por la utilización de máscaras, que si bien hacían referencia a una moda ecológica que insinuaba la contaminación que ella misma experimentaba como ciclista parisina, no terminaron de calar del todo bien en Francia.

Marine Serre Fall 2019
De la misma forma, Raf Simons abraza el anonimato, ya sea en los desfiles del 2016 o en los del 2022. Al igual que Alessandro Michele para Gucci, cubriendo de forma recurrente los rostros de sus modelos como un interesante paralelismo entre la labor de un cirujano plástico y un diseñador de moda.
Sea como sea, el poder de preservar la propia identidad se ha convertido en el lujo del siglo XXI. Ya lo decía Phoebe Philo: “la cosa más chic es cuando no apareces en Google. ¡Dios, me encantaría ser esa persona!”.

Gucci Fall 2019
No sabemos si las máscaras del hoy son los accesorios detrás de los cuales querremos ocultarnos en un futuro, pero lo que nos queda claro es que el concepto del anonimato no es algo nuevo y que, consecuentemente, seguirá evolucionando con el tiempo y adoptando nuevas expresiones.
Si es que por mucho que nuestro feed de Instagram revele -casi- todo sobre nosotros, seguimos queriendo escondernos del resto del mundo de vez en cuando…
Ana González: @anaaaaglez
Imágenes: Cortesía de las firmas