Algunos de los objetos más personales de Frida Kahlo, hallados en su casa, han sido fotografiados por Ishiuchi Miyako para ser expuestos en la muestra Frida
slide17
slide17
Algunos de los objetos más personales de Frida Kahlo, hallados en su casa, han sido fotografiados por Ishiuchi Miyako para ser expuestos en la muestra Frida
La melancolía y el dolor acompañaron a Frida durante toda su vida. Desde los seis años pasaba los días postrada en la cama debido a la polio, que dejó su pierna derecha visualmente mucho más delgada que la izquierda -que le fue amputada un año antes de su muerte-. A este padecimiento se sumó el accidente de autobús que sufrió a los dieciocho años -y que la obligó a someterse a numerosas cirugías-. Las secuelas físicas siempre acomplejaron a la pintora, que se refugió en la moda para disimularlas, y en el arte para calmar su desasosiego. En la imagen observamos un par de botines con tacones a diferente altura, que Frida utilizaba para mitigar la cojera.