ATELIER VERSACE vuelve a la ALTA COSTURA: Pieter Mulier debutará en París en enero de 2027

La casa italiana regresará al calendario de la Alta Costura diez años después de su último desfile. Una vuelta que recupera el legado de Gianni Versace y abre una nueva etapa bajo la propiedad del grupo Prada

Atelier Versace vuelve a la Alta Costura

Atelier Versace volverá a desfilar en la Semana de la Alta Costura de París en enero de 2027 con Pieter Mulier al frente. La última presentación de esta línea tuvo lugar en julio de 2016, aunque la casa ha seguido creando piezas por encargo. El anuncio recupera una de las facetas más reconocibles de la historia de Versace y sitúa a su nuevo director creativo ante el reto de reinterpretar un archivo asociado al glamour, la sensualidad y la espectacularidad.

Shalom Harlow desfila para Atelier Versace en 1995 con un vestido negro ajustado y guantes largos, durante la época dorada de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @90sfashionboard
Shalom Harlow desfila para Atelier Versace en 1995 con un vestido negro ajustado y guantes largos, durante la época dorada de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @90sfashionboard

Gianni Versace y la entrada en la Alta Costura

Cuando Gianni Versace fundó su casa en Milán en 1978, construyó una identidad que pronto se distinguió de buena parte de la moda italiana de su época. Sus estampados, el uso de colores intensos, las referencias a la Antigüedad clásica y una particular concepción del cuerpo femenino definieron un lenguaje que trascendió las tendencias. 

En 1989, el diseñador creó Atelier Versace, la línea dedicada a sus propuestas de Alta Costura, y comenzó a desarrollar una relación con París que situaría a la firma en uno de los escenarios más exigentes de la industria. Su primera colección de Alta Costura se presentó en 1990, en el Hôtel Ritz, un espacio que se convertiría en uno de los lugares asociados a esta etapa de la casa.

La apuesta tenía sentido dentro de su trayectoria. Mientras el prêt-à-porter permitía llevar sus códigos a un público internacional, la alta costura ofrecía un espacio para explorar la construcción de las prendas, el trabajo de los talleres y los detalles que requerían más tiempo y precisión. 

La propuesta también se diferenciaba de la imagen tradicional de la alta costura parisina. Versace no renunciaba al exceso ni a la sensualidad para entrar en ese universo. Al contrario, los convertía en parte de su aportación. Sus vestidos de noche, las siluetas ceñidas y los tejidos ornamentados demostraban que la sofisticación artesanal no tenía por qué estar ligada a la discreción.

Claudia Schiffer desfila para Atelier Versace en 1995 con un vestido negro ajustado, uno de los diseños más representativos de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @90sfashionboard
Claudia Schiffer desfila para Atelier Versace en 1995 con un vestido negro ajustado, uno de los diseños más representativos de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @90sfashionboard

Los años noventa: el glamour

La Alta Costura de Gianni Versace alcanzó algunos de sus momentos más reconocibles durante los años noventa. En la colección primavera-verano de 1995, presentada en París, el diseñador reunió varios de los elementos que habían definido su trabajo: vestidos cubiertos de cristales, drapeados, cortes que seguían el cuerpo y una relación directa con el espectáculo.

Aquella estética convivía con una transformación más amplia de la industria. Las supermodelos habían adquirido una visibilidad internacional sin precedentes y las pasarelas comenzaban a funcionar como acontecimientos mediáticos, además de espacios de presentación comercial. Versace entendió pronto esa relación entre diseño, imagen y cultura de masas. Sus colecciones no se limitaban a mostrar prendas; construían un universo reconocible que encontraba continuidad en las campañas, las revistas y las apariciones públicas de las celebridades.

La alta costura permitía llevar esa estrategia a su máxima expresión. Las prendas requerían un trabajo técnico minucioso, pero su impacto dependía también de cómo se fotografiaban, de quién las vestía y de la imagen que proyectaban. 

La muerte de Gianni Versace, asesinado en Miami el 15 de julio de 1997, cambió el rumbo de la firma. Donatella Versace asumió la dirección creativa y pasó a gestionar un legado que ya tenía una identidad muy definida. Por supuesto Atelier Versace continuó también bajo su dirección. La línea mantuvo su especialización en vestidos de noche y piezas de confección compleja, mientras la casa consolidaba su presencia internacional. La alta costura se convirtió así en una parte del archivo creativo de Versace y en una herramienta para desarrollar prendas destinadas a clientes privados y acontecimientos de gran visibilidad.

Linda Evangelista luce un diseño rojo con tocado floral en un desfile de Atelier Versace durante los años noventa, la época dorada de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @themuseofversace
Linda Evangelista luce un diseño rojo con tocado floral en un desfile de Atelier Versace durante los años noventa, la época dorada de la alta costura de Gianni Versace. Imagen: @themuseofversace

2004, 2012 y 2016: por qué dejó de desfilar

La cronología de Atelier Versace explica por qué el anuncio de 2026 se presenta como un regreso, aunque la línea no haya desaparecido por completo. En julio de 2004, Donatella Versace presentó la última colección de alta costura de aquella etapa en el calendario parisino. La decisión puso fin a sus desfiles regulares, pero no a la actividad del atelier. La casa continuó desarrollando propuestas de alta costura y mostrándolas mediante otros formatos, incluidos los lookbooks y las presentaciones privadas. Por eso, 2004 no debe interpretarse como el cierre definitivo de la línea, sino como el final de su presencia en la pasarela durante varios años.

El regreso se anunció en noviembre de 2011 y se materializó en enero de 2012. Ocho años después de su último desfile, Atelier Versace volvió a la Semana de la Alta Costura de París, en un momento en el que la firma también ampliaba su alcance comercial mediante su colaboración con H&M. La coincidencia mostraba dos dimensiones distintas del negocio: por un lado, la difusión de los códigos de Versace a través de una colección accesible; por otro, el mantenimiento de una línea de alta costura dirigida a una clientela reducida. Entre 2012 y 2016, Atelier Versace volvió a presentar colecciones en París. Su última pasarela tuvo lugar el 3 de julio de 2016, en el Palais Brongniart. 

En enero de 2017, Versace anunció que dejaría de presentar Atelier Versace mediante desfiles en el calendario oficial y que optaría por mostrar sus creaciones en presentaciones privadas. La decisión se produjo en un contexto en el que las grandes casas estaban revisando sus calendarios y la distribución de recursos entre sus distintas líneas. La alta costura exigía mantener una estructura artesanal especializada, mientras que el prêt-à-porter concentraba buena parte de la actividad comercial y de la exposición pública de las firmas. La distinción es importante: el último desfile tuvo lugar en 2016; 2017 fue el año en el que se confirmó el cambio de formato. Desde entonces, Atelier Versace ha seguido trabajando en encargos privados y vestidos para alfombras rojas. Lo que regresa en enero de 2027 es su presencia en la pasarela.

Diseño de alta costura de Atelier Versace de 2019, un vestido de inspiración artesanal con encajes, transparencias y drapeados que refleja el trabajo de la firma italiana
Diseño de alta costura de Atelier Versace de 2019, un vestido de inspiración artesanal con encajes, transparencias y drapeados que refleja el trabajo de la firma italiana. Imagen: Versace

Pieter Mulier, entre el archivo y una nueva dirección creativa

El próximo capítulo estará dirigido por Pieter Mulier, diseñador belga nombrado chief creative officer de Versace en febrero de 2026 y cuya incorporación al puesto se hizo efectiva el 1 de julio. Su llegada se produce después de una trayectoria marcada por el trabajo junto a Raf Simons y por su dirección creativa de Alaïa, donde desarrolló una propuesta centrada en la construcción de las prendas y la relación entre el tejido y el cuerpo.

Su experiencia resulta relevante para una casa cuya historia está estrechamente vinculada al vestido. En Alaïa, Mulier trabajó con un legado que exigía conocimiento del patronaje, precisión técnica y respeto por una identidad reconocible. Versace plantea otro tipo de desafío: su archivo combina esa dimensión constructiva con una estética marcada por el color, los estampados, el ornamento y una relación directa con la cultura pop.

Su debut en Atelier Versace será la primera colección de alta costura que presente para la firma y la primera pasarela específica de esta línea desde julio de 2016. En este caso, el reto no consiste en reproducir las siluetas de Gianni ni en convertir el archivo de Donatella en una sucesión de referencias reconocibles. Se trata de identificar qué elementos siguen definiendo a Versace y cómo pueden desarrollarse desde una mirada propia. La experiencia de Mulier permite esperar una atención especial a la construcción de las prendas, pero la colección tendrá que demostrar cómo convive esa dimensión técnica con el carácter visual que distingue a la casa.

Pieter Mulier comparte una imagen de las oficinas de Versace, la firma italiana que prepara el regreso de Atelier Versace a la Semana de la Alta Costura de París en enero de 2027. Imagen: @pieter_mulier
Pieter Mulier comparte una imagen de las oficinas de Versace, la firma italiana que prepara el regreso de Atelier Versace a la Semana de la Alta Costura de París en enero de 2027. Imagen: @pieter_mulier

El regreso bajo el grupo Prada

La vuelta de Atelier Versace también debe entenderse dentro de la transformación empresarial de la firma. Prada Group completó la adquisición de Versace en diciembre de 2025, incorporando la casa italiana a un grupo que ya reúne marcas con identidades creativas muy diferentes, entre ellas Prada y Miu Miu.

En sus resultados de 2025, el grupo señaló que la integración de Versace estaría acompañada de una revisión gradual de su posicionamiento comercial, con especial atención a las ventas a precio completo y a la calidad de la distribución. La recuperación de la alta costura encaja en ese contexto: permite reforzar la dimensión artesanal de la marca y volver a situar sus creaciones más elaboradas en el calendario internacional.

La alta costura tiene un peso comercial limitado en comparación con el prêt-à-porter y los accesorios. Sus procesos de elaboración, el tiempo que requiere cada pieza y la atención individualizada hacen que esté destinada a una clientela muy reducida. Su valor para una gran casa de lujo también reside en su capacidad para demostrar conocimientos técnicos, construir prestigio y generar imágenes que alimentan la percepción de la marca.

En Versace, esa función adquiere un significado particular. La firma ha construido buena parte de su reconocimiento a través de vestidos que han pasado de las pasarelas a las alfombras rojas y a la historia de la fotografía de moda. Recuperar el desfile permite volver a mostrar públicamente el trabajo del atelier, pero también obliga a definir qué papel debe desempeñar dentro de la nueva estrategia de la casa.

La icónica Medusa de Versace protagoniza la primera publicación de Pieter Mulier como director creativo de la firma italiana, marcando el inicio de una nueva etapa para la casa y el regreso de Atelier Versace a la alta costura en 2027. Imagen: @pieter_mulier
La icónica Medusa de Versace protagoniza la primera publicación de Pieter Mulier como director creativo de la firma italiana, marcando el inicio de una nueva etapa para la casa y el regreso de Atelier Versace a la alta costura en 2027. Imagen: @pieter_mulier

¿Qué está en juego en enero de 2027?

El regreso de Atelier Versace no garantiza por sí mismo una renovación creativa. La relevancia de la colección dependerá de la capacidad de Mulier para trabajar con una herencia reconocible sin limitarse a reproducirla. También será importante observar cómo se relaciona la Alta Costura con el resto de la oferta de Versace. Una colección de este tipo puede funcionar como espacio de experimentación y como declaración de intenciones, pero necesita formar parte de una dirección creativa consistente. El trabajo del atelier, las colecciones comerciales y la imagen pública de la casa deben responder a una visión común. La fecha exacta y el lugar del desfile todavía están pendientes de confirmación. La Semana de la Alta Costura de París está prevista del 25 al 28 de enero de 2027, y la presentación marcará el primer gran escaparate público de la nueva etapa creativa de Versace bajo la dirección de Mulier.

Más que una recuperación nostálgica, la vuelta de Atelier Versace supone una oportunidad para comprobar qué lugar puede ocupar la alta costura en el futuro de la firma. Gianni Versace la utilizó para desarrollar al máximo una estética que ya había transformado el prêt-à-porter; Donatella la mantuvo como un espacio de creación especializado durante décadas. Ahora, Mulier tendrá que demostrar cómo dialoga ese legado con su propia visión

Eneko Méndez @enekomndez

Imágenes: Instagram

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